La soledad... ¿era esto?
El punto de partida es éste: por las razones que sean, vivimos cada vez más solos. O mejor dicho, la vida se divide en los que viven acompañados y un cada vez mayor número de gente que vive sola.
No quiero hablar ahora de los problemas de la convivencia. Es algo que he sufrido en el pasado y que supongo que me ha llevado de una forma o de otra a estar ahora en esta situación (que sé que me va a costar abandonar, por otra parte). Lo que sí puedo atestiguar es que los problemas y los temores que intuí que iba a tener se están convirtiendo en realidad. Os explico cuáles son, para que los que se encuentren en mi misma situación no se sientan (aún más) solos.
Lo primero es lo tremendamente difícil que es llegar a final de mes sin problemas hoy día cuando vives solo. Mirad, después de muchos años de vivir de alquiler en pareja o con algún amigo me vi en la obligación de optar por comprarme, de mala gana, una "casa" yo solo. Lo de las comillas no es gratuito. Mi sueldo, que me sonaba bien hace cosa de cinco años, ahora, después del timo del euro (otro día hablaré de esta cuestión, ¡por supuesto!) se ha convertido en más que justito. Mi poder adquisitivo ha disminuido extraordinariamente. Mi casa es un apartamento cutre en una zona cutre (con todos mis respetos por el barrio, pero estaba acostumbrado a vivir en el centro). Apenas tiene 30 m, pero es a lo que pude aspirar (sin demasiados ahogos) cuando me decidí a comprar en un momento horrible. Vamos, que no tuve la suerte de pillar la famosa burbuja cuando todavía era un proyecto de burbuja, y no digamos nada cuando era una pompita... El caso es que opte por el (puto) sofá cama. Pero vamos, entre lo que me gasto en mantener un coche (Hyundai Accent, no os penséis que es un maseratti), la luz, agua, teléfono, Internet, etc., lo poquísimo que ya salgo y los cada vez menos caprichos en forma de libro, cd y demás "artículos de lujo", mi situación financiera es un desastre. No hablemos ya de vacaciones, porque me entra la risa.
Lo segundo es el desarraigo. La vida se va ya convirtiendo a los treinta y tantos en una adhesión irremediable a uno de los dos bandos por los que los miembros de cada uno de ellos suspiran por el contrario: los enparejados y los desparejados. Si os parece exagerado, pensad, si sois solteros (si estáis en pareja ni se os pasa por la cabeza), en la típica cena de viejos amigos, de esas de navidad. El 90%, al menos en mi caso, acuden en pareja, y luego estamos los tres o cuatro que seguimos solos. La pregunta de si ligas o no mucho os la ahorro. Ya sabéis, f---as menos que un casado, y los emparejados se piensan que tienes montado una casa de citas en tu casa. Pero las miraditas complices de las parejas hacia nosotros sólo las puede comprender aquel que ha estado siempre al otro lado, y ahora ve la vida "desde el otro bando". Sé que alguno me dirá que le va la vida de soltero estupendamente, pero conozco muchos otros casos, y sé de lo que me hablo, en los que no es así. Pero lo peor no es eso...
Lo tercero, lo peor, es la jodida soledad, que es la verdadera razón por la que escribo este artículo. Cuando dejas de preguntarte en qué has fallado, qué es lo que ha salido mal para encontrarte así, y en si esto va a continuar así para siempre, ya estás perdido, ya has entrado en la espiral que te llevará con toda seguridad al psicólogo. Porque la forma de ganarse la vida en este gremio (vaya hacia él todos mis respetos, porque cumplen una función social importantísima) pasa en la mayoría de los casos por solucionar los problemas a gente que vive sola (¿cuántas personas conocéis con pareja que vayan al psicólogo, a no ser que sea por algún problema muy particular, que existiera ya fuera de la pareja?).
La soledad te atenaza, te vence despacio, te ahoga, te hace sentirte mal contigo mismo, te asfixia, te convierte en el ser más infeliz sobre la Tierra, te impulsa a hacer cosas que nunca pensabas que ibas a ser capaz de hacer, te machaca, te atornilla a esta puta silla desde las que os escribo, te destruye y te hace convertirte en la sombra de lo que eras.
El comentario subsiguiente es por qué no te relacionas más, por qué no sales más, por qué no haces algo para que esto no te ocurra, etc. Mirad, no soy un tarado, y he gozado de una vida social muy intensa, pero la vida es tan puta (para algunas cosas, para otras es maravillosa) que te acorrala en una situación que ni tú mismo te explicas como es posible que hayas llegado a ella.
Seguro que muchos me comprenderéis. Y seguro que muchos estaréis pensando lo mismo que yo cuando lucháis contra esa angustia que os atenaza de vez en cuando, contra esos ataques de ansiedad que os dejan en el sitio y os impiden hacer a menudo incluso aquello con lo que más disfrutabais antaño. Y vosotros sabéis que no tiene remedio, que tienes que aprender a convivir con ello como si fuera parte de ti mismo, una parte de ti que detestas. Mientras el tiempo va pasando, y la vida tiene momentos amables, e incluso esplendorosos. Pero a veces te paras a pensar despacio y sientes que, más que te tocara la lotería (que tampoco estaría mal, dicho sea de paso), lo que desearías es que te cambiara la suerte. O encontrar algún día los arrestros para plantar cara al presente, acorralarlo, darle una somanta de palos y mirar al futuro con plena esperanza.
Si alguien sabe bien de lo que estoy hablando y conoce alguna solución, ya sabe donde encontrarme.
Y perdón por la negatividad. Es lo que tienen los domingos por la tarde... solos.

8 comentarios
Tienes razón en todo lo que dices, y no voy a hablar de mi situación (tampoco mucho mejor que la que describes, aunque hay diferencias)... pero elegir estar solo? Supongo que hoy es de esos días en que el único cristal que tienes a mano hace que todo se vea negro.
Animate, hasta el negro puede tener transparencias.
Yo estoy sola-acompañada, vamos que no tengo pareja, pero si puedo decir que estoy enamorada de una persona estupenda. A lo mejor es una nueva categoría, no lo sé, y tampoco importa mucho. Lo importante de este "estar sin estar" es que me da vida y esperanza, tengo la palabra justa, la bronca en su momento, el ánimo que siempre tiene para mi y mucho cariño; pero sobre todo saber que no estoy sola, y que los momentos de soledad son escogidos y hay pocos que sean obligados. Soy afortunada!
De veras, seguro que hay algo bueno en tu vida, aunque sea pequeño... y si no, estará a la vuelta de la esquina, y te volverá a dar esperanza y ganas de creer en una posible vida de pareja.
Solo te puedo asegurar, que incluso aunque lo mejor te llegue (una persona estupenda en tu vida), seguirás teniendo un sueldo de mierda, tu vida social será menos que nada, y tus aspiraciones se queden en cuentos de viejo... pero que demonios!!! Las penas con pan son menos penas.
Mucha suerte!!!
20 nov 2005 | 11:16 PM
Cuando estés jodido por estar solo, piensa en todos aquellos que tienen pareja por una única razón: para no estar solos.
A mí al menos me alivia, pero ya sabes que soy muy es-pe-cia-li-toooo :-)
24 nov 2005 | 06:13 AM
Es la hora de comer. Me voy un rato a hacer fotos... solo. Un abrazo.
24 nov 2005 | 03:19 PM
Aunque ahora estoy en pareja, tu lo sabes bien pues te quedaste sin "marío", he pasado mucho, pero mucho tiempo soltera y se lo que es. Y a pesar de que me apetecía estar en pareja nunca quise caer en el "desespero" y creía que "más vale solo que mal acompañado". Así que mientras duró esa etapa mi punto de vista era que lo mejor era disfrutar,dentro de lo posible, de ella y conocerme a mi misma, saber quién era y qué quería además de,llámame ilusa,esperar convencida a que llegara "esa persona especial". Puedo decirte que encontrarla no fue fácil ni rápido y que evidentemente no todo fue de color de rosa. Pero de todo aprendes y te sirve después. Ya sabes, lo que no te mata te hace más fuerte.
Disfruta de lo bueno que tienes ahora, porque seguro que hay algo, sólo tienes que buscarlo un poco.
24 nov 2005 | 04:18 PM
Sí Polidori, es lo que tienen los domingos por la tarde, lo mejor sería quitarlos del calendario. El único problema es que luego habrá que seguir con los lunes (sin comentarios) y los martes (que los supersticiosos también tienen sus derechos), los miércoles, quizás (por la impertinencia de estar ahí en medio), los jueves (que sin concierto no son nada); y acabar en los viernes y los sábados (que mejor no quitarlos por si acaso...)
La soledad, cuando no es buscada, es una putada y una de las grandes, pero supongo que hay que hacer lo posible para buscar la manera de mediollenar el maldito vaso.
Yo, que no perenezco a ninguno de los anteriores grupos y que he llegado un poco tarde al blog, te diría que las tardes de los domingos no tienen remedio independientemente del grado de soledad de cada uno. EL problema de las tardes de los domingos no es la soledad, es la toma de conciencia de que, una vez más, tenemos que regresar a ese mundo que no nos gusta y del que no podemos escapar; es la certeza de que tenemos que volver a un trabajo en el que ni nos pagan ni nos valoran; es la afirmación de que el tiempo pasa sin remedio y nosotros siempre miramos para otro lado. El problema de las tardes de los domingos es que nos enseñan que el verano nunca dura lo mismo que el invierno...
Aguanta Polidori, que aún no es época de Diluvio.
28 nov 2005 | 10:49 PM
Hola!
Desde hace algún tiempo, suelo leerte, pero este post, no lo había leído hasta este preciso momento (voy curioseando los blogs poco a poco)
Bien. Te comprendo perfectamente. Aunque mi situación es un poco distinta, al final, el resultado es el mismo.
Yo vivo rodeada de gente, pero también me siento tremendamente sola.
Después de pasarme los años de universidad compartiendo piso (con todo lo bueno y lo malo que ello conlleva, creo que tú lo sabes perfectamente), ahora vivo otra vez con mis padres en mi pequeño pueblo natal.
Voy a cumplir 28 años dentro de poco, y como tú bien dices, el mundo ya ha empezado a dividirse: casados, solteros con pareja y solteros más solos que la una. Yo pertenezco al último grupo. Yo tampoco termino de comprender el por qué de mi situación.
Tú te quejas porque te quedas pelado pagando tu coche y tu casa.
Yo me quejo porque tengo un coche de tercera mano que me deja tirada cada dos por tres, y porque no puedo permitirme comprarme otro (de independizarme o comprarme una casa ni hablemos).
También yo me pregunto qué puñetas hay que hacer para encontrar pareja. Yo no soy una belleza, me sobran algunos kilos y tampoco soy la alegría de la huerta (no hay más que leer mi blog...)pero tampoco soy un monstruo o un ser indeseable. No se, no se... Si te das cuenta hay muchísima gente sola, y sin embargo, no somos capaces de encontrarnos.
Probablemente por eso, todo esto del internet tiene tanto éxito, al final, todo se resume, en que necesitamos sentirnos acompañados y poder comunicarnos.
4 dic 2005 | 10:05 PM
Nada importa nada, Polidori. La vida es un experimento.
11 dic 2005 | 01:13 AM
yo he encontrado una buena arma.
reírme de ella.
a ver qué opinas (está en pañales ¿eh?)
http://soledad-tiposmagicos.blogspot.com/
6 dic 2008 | 09:58 PM
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