La Coctelera

Las manos en los bolsillos

¿Por qué "blogeamos"?

Echad la culpa a Adastra, pero de nuevo algo que he leído en su blog me ha hecho pararme a pensar. Supongo que alguien debería decirme que no es bueno que me quede en casa, delante del ordenador, para escribir estas cosas un sábado por la noche, estando ahí las calles para patearlas, pero esa también es otra historia.

Yo, según su peculiar nomenclatura (aunque sepa que no es suya, pero es efectiva, eso es seguro), soy, con total evidencia, un lector "yema" de su blog, como me consta que otros muchos, porque suele incluir cosas interesantes y, en la distancia (no sólo personal, sino física, porque vive en Canarias), puedo considerarme un "amigo coctelero" sin conocernos de nada. Ahora bien, mi única estadística es la del contador que sabe la gente que, al menos, entra en mi blog (que me lean ya es otra historia) y, con sinceridad, casi prefiero no saber mucho más, porque no creo que las estadísticas me hicieran mucho bien. No creo que mi blog sea precisamente de los más leídos de la casa, sino más bien de los menos. Sin embargo, con esta evidencia es cuando entra la pelota que tengo por cabeza a funcionar...

A la postre... ¿para qué diablos estoy sacando adelante este blog? Pasando por alto el concepto narcisista de saber que cualquiera que tenga acceso a Internet puede leerte, y pasando por alto el que es el sueño de cualquiera al que le guste, de una forma o de otra, escribir, lo que realmente me maravilla es la capacidad que tiene esto de servir de vehículo de comunicación, pues os deja ahí, delante de vuestras narices, todo aquello que se me pueda pasar por la cabeza.

Ahora bien... ¿puede resultar interesante las cosas que cuento? Conociendo, además, que soy aprendiz de mucho y maestro de poco, y que va a ser difícil enganchar a alguien por mi especialización en un tema, ¿puede, realmente, haber alguien al otro lado? O dicho de otro modo... ¿puede ser interesante, realmente, para otros aquello que se me pasa por la cabeza?

La conclusión a la que llego es que un blog puede (debe) ser como la vida misma. Es realmente un reflejo de tu mundo "terrenal", a no ser que tú decidas que debe cumplir una función más concreta (léase la crítica de cine, o de música, o un lugar sólo para escribir tus poemas, o lo que sea). Así, mi blog sale igual que es mi vida, caótica, en parte obsesiva, pero siempre atenta a aquello que le llama la atención.

Pero... ¿dónde queda lo personal? ¿A alguien le importa los problemas a los que me enfrento día a día, o las luces y mis sombras de mi vida personal, salvo a un puñado de amigos que sé que me leen? Por poner un ejemplo... ¿alguien puede entender que tener a Piruleta, "Pitu", mi gata, en casa, supone que una muy buena amiga no pueda pisarla porque tiene alergia, a pesar de que a ella misma le encante verla, y para mí supone un gran dilema?; ¿o que mi situación vital no es para tirar cohetes?; ¿o que esa situación me está convirtiendo en un tipo solitario? Pero realmente... ¿importa a alguien lo que pueda importar a una sola persona, a un solo "blogero"?

La respuesta es vuestra. Pero sólo os digo que la mayoría de los comentarios que recibo responden a cuando entro en el terreno personal. Pero también es cierto que... ¡no recibo demasiados comentarios! ¿Por qué será? Acertasteis: porque soy uno más de entre millones de blogueros, y tampoco es mi intención ser interesante para el resto del mundo, ni sabría hacerlo. Por eso hace tanta ilusión saber que alguien está al otro lado y te lee, y por eso de nuevo gracias.

Mientras, continuaré con esta aventura porque, ¡qué carallo!, me encanta...

13 comentarios

  1. Polidori, creo que al final diste con el principal motivo para tener un blog: que te encante, que te haga bien a ti. Si uno no está contento con su blog, mejor que lo deje porque no le hará bien a nadie más.

    Después viene el que te lean. Creo que es algo que hipócritamente nunca admitimos como objetivo, pero al fin y al cabo está ahí. A todos nos hace ilusión que nos lean y que nos dejen comentarios. Nos hace sentirnos un poco más importantes y más queridos.

    A mí se me quedó grabado un comentario de Antares que creo que sirve para que te lean más: comenta, comenta y comenta.

    Creo que hay que darle más importancia a los comentarios. Los comentarios son parte de lo que uno deja en los blogs de los demás y tienen, al menos, un lector: el dueño del blog donde lo dejaste. Además, incluyendo un enlace a tu blog, siempre abres una puerta a que entre algún visitante nuevo.

  2. Yo no inicié mi blog con la intención de contar cosas muy personales, de hecho lo llamé "No siempre miento" porque pensé que sería divertido contar cosas que no fuesen ciertas pero mezclándolas un poco con todo lo que me ocurre día a día.
    Lo cierto es que se ha quedado en eso, en una intención, porque al final he acabado escribiendo casi siempre sobre mi vida personal (yo también he notado que es en este tipo de post donde recibo más comentarios). No estoy muy segura, pero creo que leer por escrito mis propias paranoias o preocupaciones, me hace verlas desde fuera y comprenderlas un poco mejor, amen de servirme de desahogo.
    Al principio, creo que todos escribimos sin esperar los comentarios de nadie. Yo de hecho tuve otro blog en otra página y no recibí ni uno, así que cuando abrí este y recibí cuatro comentarios al primer post me hizo muchísima ilusión. Al final, aunque sigo escribiendo por el placer de escribir, lo primero que miro cuando abro mi blog es si alguien me ha hecho un comentario nuevo. Siempre aprendes algo, o recibes consuelo (como me ha pasado a mí con el tema de mi ansiedad) y además, como dice la persona anterior, encuentras puertas abiertas a los blogs de otras personas, que pueden interesarte o no, pero que están ahí.
    Nuestras vidas no le importan a nadie en este mundillo bloggero, porque nadie nos conoce, pero cuando lees algo y te sientes identificado con ello, sientes a esa persona como a alguien cercano y amigo, y sientes que también, alguien tiene los mismos problemas que tú y seguro, te comprende. Y eso, reconforta mucho.

  3. Saludos, Polidori. Quería haber comentado hace un par de días, pero creo que tu historia merece un poco de reflexión, así que ahí vamos.

    Yo me he preguntado lo mismo que tú muchas veces. ¿Por qué diablos escribo? En mi caso lo tengo medianamente claro: me gusta comunicar cosas, y me gusta que haya gente que pueda encontrar interesantes las cosas que yo escribo.

    El número de gente conectada a internet es muy grande, así que siempre habrá alguien a quien le guste lo que yo escribo. Sin embargo, lo más difícil es «captar fieles», es decir, captar gente que quiera quedarse en tu blog porque le gusta lo que lee.

    Para mí, la primera regla de un bloguero debería ser no traicionar nunca su estilo. Lo cual no quiere decir que no pueda cambiar de estilo, claro. Sé que queda un tanto ambiguo, pero...

    Dicen por ahí que un blog no es más que un diálogo entre su autor y sus comentaristas. Y no se trata de influir en los demás, de ser un blogstar o de contar la noticia más candente. Se trata de escribir de lo que le dé la gana a uno. ¿Que a la gente le interesa? Bien. ¿Que no? Pues también.

    Sigamos escribiendo, pues.

  4. ...¡este ha sido el año de La Coctelera! Como ya comenté en su momento, da igual cuál sea el motivo, el caso es que yo estoy aquí, escribiendo, y ahí gente ahí (da igual cuantos...

  5. No creo ser un experto en el tema pero tengo mis reflexiones al respecto de los blogs, y he tenido a lo largo del tiempo cuatro webs distintas, las dos últimas blogs.

    Hay una cantidad de blogs que hablan de mascotas, de anécdotas personales y de cosas personales del estilo, y tienen éxito. También hay otros blogs más "trascendetes" que tienen éxito. Y de cocina, viajes, filosofía, tecnología, libros, etc. Hay blogs de todo tipo que tienen éxito y blogs de todo tipo que no lo tienen. Creo que el tema no define "el éxito" sino otras cosas.

    Creo que hay dos cosas fundamentales: contar algo que se diferencie algo de lo que ya están contando otros blogs y ser auténtico, es decir, reconocer tu propio estilo y explotarlo. Creo también que llevar una especie de hilo conductor ayuda, aunque esto va incluido de cierta forma en el estilo.

    Coincido con Contraejemplo en que los comentarios son muy importantes, y de alguna forma hay que dar pie a ellos, contestarlos, etc. y por supuesto comentar en otros blogs. Yo esto último lo hago porque me encanta, últimamente los blogs son casi mi ventana al mundo (mucho mejor que el telediario, donde va a parar) y porque si leo algo y tengo algo que comentar no me lo puedo guardar, lo tengo que poner :-) pero tengo que reconocer que también tiene el efecto positivo del marketing.

    Al final tiene validez una de esas paradojas interesantes, en este caso que cuanto menos te preocupas por el éxito más éxito terminas teniendo :-) Un abrazo

  6. Estuve aqui. Leí y no comenté. ;-)

  7. Yo llegué aquí por culpa de una búsqueda en Google: "por la cándida adolescencia". Tú eras el segundo resultado y aquí ando, enganchada a tu blog.

    Y comenté una y otra vez... a este paso me echas !

  8. Y yo encantado de tu "enganche" y tus comentarios.

    Besos

  9. Estoy en un dilema "existencial" sobre la utlidad de mi blog. Me ha servido de ayuda el leer tu post y los comentarios.

  10. Me alegro, Carme, gracias por pasar por aquí.

    Ya sabes, es un placer sacar las manos de los bolsillos de vez en cuando.

    Un beso

  11. Elora

    No soy una habitual de los blogs y aún así leer el tuyo me resulta muy agradable. Porque hablas de temas que me interesan y me planteas otros que me hacen pensar.

    Jamás me atrevería a tener uno por...¿pudor? ¿inseguridad? No se muy bien como definirlo, pero no comparto esa necesidad o esas ganas de expresar. Si ahora hago este comentario es para que te llegue una opinión desde el otro lado. Que leerte (a ti y a otros) me gusta y que a veces no se me hace necesaria la respuesta porque cogiendo retazos de aquí y de allí ya la veo expresada.

    Creo que tu vida, tengas o no blog, le importa a los que te quieren y te conocen. Y "esto" es otra cosa, no menos importante, pero otra cosa. Pero como la vida se compone de pequeñas cosas por favor, no dejes de hacerlo.

  12. Mª Victoria

    A veces, lo que otros escriben nos ayuda a reencontrarnos con nosotros mismos y a percibir que no somos "bichos raros";que ante la banalidad imperante hay quien "siente" quien comparte tu misma visión de la realidad . Y ESO nos hace sentirnos menos solos. Lo digo después de haber leído, por casualidad, "No remaremos juntos en el mismo lago". Brillante.

  13. Me sonrojo... y te agradezco tus palabras. Muchas gracias por estar ahí. A ti y a todos.

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