La Coctelera

Las manos en los bolsillos

Automovilismo: las ciencias avanzan

¡una barbaridad, don Hilarión!

El otro día, no sé muy bien como, pasó por mis manos el anuncio de un nuevo modelo de coche que va a revolucionar (de nuevo) la industria y que va a competir con todos los modelos pequeños, sobre todo con el Smart. Os presento al nuevo (redoble) FIAT 500:

Bien, pero lo primero que os preguntaréis es que ese modelo ya existía en la fábrica italiana, y os diré que tenéis razón, pues era un modelo que en el país de Dante fue tan conocido como el Seiscientos patrio. Éste era el modelo que todavía puede verse en muchas pelis de Fellini y otros maestros italianos neorrealistas. Por cierto, la donna no es Audrey en Vacaciones en Roma, pero poco le falta:

Entonces uno, que es de natural melancólico y nostálgico, se puso a pensar en lo que ha evolucionado el mundo de los automóviles. Yo nací en 1969, así que cuando tuve edad de conducir (me saqué el carnet algo tarde, con veintitrés) me tocó la época de los Peugeot 205, y mi primer coche fue un Seat Marbella de segunda mano, sin asientos traseros ni reposacabezas (era de estos que se utilizan como coche piloto) y lo primero que tuve que hacer es comprarlos. Con esto puedo decir que mi primer contacto con el coche fue un volante de plasticurri y una distancia con el volante que me hacía ir con las piernas flesionadas. ¡Y con eso me hacía cientos de kilómetros! En fin. El caso es que, salvo las veces que conduje un viejo Renault 5 de un amigo (de los que tenían el arranque a la izquierda) no tuve la ocasión de sentarme delante de un volante como éste. Fijaros que maravilla:

Desde luego, ésta es la mejor forma de demostrar que antes se hacían las cosas de otra forma. No digo que los adelantos tecnológicos en los vehículos no sean importantes, pero desde luego los utilitarios eran otra cosa. Os puedo asegurar que el salpicadero de mi Hyundai Accent no tiene nada que ver con esto.

Los coches antiguos son una verdadera obsesión para muchos. Siempre es en lo primero que pienso cuando me hago la típica y retórica pregunta de qué harías si te tocara la lotería, pero tocarte de verdad, muchos millones: compradme un coche antiguo. Todos los que pudiera. Me fascinan. Lo que no sé si haría es esto:

¡Es increíble lo que la gente inventa! O esto otro... ¡Hay que tener bemoles para hacer un rally con un coche como ése!:

Y por último, os presento al antecesor del Fiat 500, el Topolino. ¿A qué es hermoso?

3 comentarios

  1. Yo no entiendo nada de coches pero me gusta más ese fiat 500 que el smart. Por aqui todavía se ve, de vez en cuando, algún 600.

  2. Antonio

    Fiat 500 l'auto + bella del mondo...
    da Antonio (Na) Italia

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