La Coctelera

Las manos en los bolsillos

La música popular se hace libro

Entre todas la ediciones, reediciones, listas de discos recomendados, fotos de portadas y demás materiales sobre la música popular desde que se inventó esto del rock hasta nuestros días que se están sacando en los últimos tiempos (y más ahora en Navidades), hay un nuevo título que no es que sea muy recomendable, es que va a ser libro de cabecera de muchos: 1001 discos que hay que escuchar antes de morir. Y no por lo que pueda decir, pues son noventa autores los que escriben (es decir, estarás de acuerdo con algunos y no con otros), sino porque es un repaso excelente a la vida musical de la segunda mitad del siglo XX que va desde Frank Sinatra hasta The White Stripes, con su disco de hace nada (Get behind me, Satan). El autor y editor es Robert Dimery, un tipo fiable porque es el responsable de 24 hours party people, libro (y película posterior de Michael Winterbottom) muy recomendable para entender muchas cosas no sólo de lo que pasó en Manchester entre 1979 y 1995, sino para acercarse a lo que supone vivir la música para muchos.

La edición está cuidadísima, las fotografías son excelentes, y la selección, salvo excepciones (si no no sería una selección), es más que aceptable. ¿Y por qué lo digo?, porque se han incluido los discos más influyentes de estos más de cincuenta años, sin importar el estilo. Un libro excelente para regalar, regalarse o recomendar. Y es un pelín caro, pero la edición lo merece. Además, no se me ocurre mejor portada que ese Sid Vicious mirándote con desafío y actitud punk.

Venga, va, una nota negativa: no están mis adorados Tindersticks. Es lo que tiene ser minoría...

5 comentarios

  1. Efectivamente es una pasada de libro. Me lo he autoregalado y me encanta, aparte de la forma, sobre todo por el fondo: desconozco gran parte de los discos reseñados (bueno, en realidad casi todo)asi que se abren un montón de caminos a explorar y eso siempre es emocionante.
    Sólo le veo una pega a la edición: es un tochazo que hay que manejar con cuidado y que me temo, acabará descuadernándose (no sé si esta palabra es la correcta, a lo mejor ni existe) por el uso.

  2. Tienes toda la razón, Nani, el libro es un tochazo difícil de manejar. Son de los libros que yo llamo "de escritorio", porque debes leerlo sobre una mesa, un escritorio, un atril o cualquier superficie plana para no tener que cogerlo con las manos. Pero también eso tiene su gracia, porque es como si leyeras un libro antiguo, un manuscrito, un incunable, o algo así. Me explico: con la moda (lógica, por otro lado) de los libros de bolsillo, hay libros como éste que cuesta manejar, a los que tienes que prestar una atención especial y hacer un esfuerzo para leerlos. Y eso es bueno, porque también les das más importancia. No sé si me explico... ¡Vamos, que no es un libro para llevártelo de viaje, o usarlo en el baño! (je)

    Por cierto, Nani, siento ser el que te corrija, pero son gajes del oficio: la forma correcta de decirlo es "desencuadernarse". ¡Perdón por la pedantería!

    Un beso

  3. No te preocupes, agradezco la correción. Ya me sonaba a mi rara la palabreja que escribí en el comentario anterior...ay...con lo buena que era yo antes con el lenguaje (estuve a punto de hacer filología hispánica)y desde que trabajo de dependienta, mi cerebro cada vez trabaja menos y se está embruteciendo.
    Un beso.

  4. ... no he visto ni una quinta parte de ellas.
    Y después está el último libro que me he comprado: "1001 discos que hay que escuchar antes de morir". Hay cientos y cientos de discos y canciones que no he escuchado ni una sola vez...

  5. La verdad es que para aquellos a los que nos gusta la música es un libro muy interesante, una perfecta guía donde consultar detalles de esos discos que nos fascinan y descubrir otros en los que quizás no reparamos en su día, o ni si quiera sabíamos de su existencia.

    Hasta ahí de acuerdo, pero como toda lista no deja de ser subjetiva y me faltan discos que considero trascendentales y me sobran algunos que creo no lo son.

    Y como última pega, creo que dedica muy poco espacio a la música soul, donde creo que se han realizdo auténticas maravillas.

    POr cierto, a mi también me lo regalaron estas navidades y es una gozada hojearlo y perderse por sus criticas.

    Saludos !

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