Cine histórico actual: "yo estuve allí". Capítulo I: Troya
La mayor vanagloria del ser humano es querer ser el niño en el bautizo y el muerto en el entierro. Ser el centro de atención, vamos, pero también estar en todos lados. Por eso, uno de los mayores sueños, además de la inmortalidad (bueno y volar, y no metido en un cacharro de acero de miles de toneladas), es el poder viajar en el tiempo para poder estar allí, "donde está la noticia", donde se cuecen las habas, sea en la lejana Babilonia, en los confines del Nuevo Mundo o en el otro extremo de la galaxia.
Bien, como lo de los viajes extratemporales está un pelín jodío de conseguir, el hombre y la mujer llevan ya un buen porrón de años dándole a esto del cine para imaginarse cómo serían esos mundos soñados, imaginados, leídos, poder así contemplarlos, sentir lo que sintieron los grandes (y los no tan grandes) hombres y mujeres del pasado, codearse con los grandes nombres de la historia de la humanidad, protagonizar historias increíbles, sentirse, pues eso, niños prebautizantes o difuntos llorados, sin ni siquiera tener que meter el dedo en la ciencia ficción. En definitiva, ¡cómo puñetas fue el mundo que nos precedió!

En esta línea ha habido grandísimas películas, y fastuosos bodrios. Obras maestras como el Espartaco de Kubric, la Cleopatra y el Julio César de Mankiewicz, o la Campanadas a medianoche de Wells, por poner cuatro ejemplos dispares, conviven con insufribles versiones históricas que el decoro me obliga a no nombrar. Pero este fenómeno, en cierto modo olvidado en la historia del celuloide, parece haber revivido. Aquello que se decía de "una de romanos", que ya estaba casi en desuso salvo por la tele, está viviendo un renacer cuanto menos interesante. Además, la magia de la informática ayuda a recrear mundos sólo soñados antaño en la gran pantalla, reconstruidos de cualquier modo, y que ahora adquieren una fuerza visual estremecedora.
En esta línea hay cuatro pelis que se han estrenado recientemente (vamos, de aquí a hace poco más de un año) que me han llamado la atención (entre otras cosas porque las he visto prácticamente seguidas) y que quiero comentar. Y prometo ser condescendiente en temas técnicos y puramente artísticos, porque si a mí me dieran la oportunidad y tuviera la pasta para hacerlas, probablemente me daría un soponcio pensando en estos cuatro momentos históricos: la conquista de la legendaria Troya descrita por Homero; la forja del imperio de Alejandro Magno; la lucha en Britania contra los sajones llevada a cabo por el caudillo prorromano Artorius (Arturo); y la defensa de Jerusalén ante el ejército del poderoso Sallah al-Din (Saladino), tras la muerte del rey leproso, Balduino IV. Sí, creo que si tuviera que hacer cualquiera de ellas simplemente me mearía en los pantalones.
Vamos, pues, por orden cronológico, si os parece. Y no me refiero a su estreno, si no a la época a la que se refieren.
Troya, una gran ciudad de Asia Menor (turca, para más señas) y cercana al famoso estrecho de los Dardanelos, era una gran potencia económica que controlaba el paso entre el Egeo y el Mar Negro. Las disputas con las ciudades-estado griegas, bien documentada, dieron paso a la leyenda de la Guerra de Troya, narrada por la tradición oral y que Homero (si es que de verdad existió) recogió para dar forma a una de las más maravillosas epopeyas de todos los tiempos: La Iliada. Así, Aquiles, Paris, Helena, Héctor, Menelao, Néstor, Ájax, Agamenón, Príamo o Patroclo desfilan en las páginas de la obra épica por excelencia (con permiso de nuestro sacrosanto Cid Campeador… ¡es broma!).

Pues bien, ¿cómo eran estos personajes, cómo eran los temibles mirmidones que acompañaban a Aquiles, cómo era la bella Helena, cómo el apuesto Héctor, o Aquiles, “el de los pies ligeros”? Pues un tal Wolfgang Petersen (el de En la línea de fuego, Air force one o La tormenta perfecta) se ha atrevido (en serio) a ponerles rostros.

Un momento, ¡pare la cinta! ¡Poner cara, pies y manos al gran Aquiles, al héroe de héroes, bañado en la laguna Estigia para ser invulnerable, al del talón más famoso de la historia, al de la famosa cólera! ¿Y a Helena, aquella cuyo rostro y cuyo cuerpo puso en pie de guerra a un país? ¿O el asalto de más de mil naves? ¿O el duelo entre Héctor y Aquiles? ¿Narrar diez años de guerra en poco más de dos horas? ¿Reconstruir el famoso caballo, la muerte de Aquiles? ¡Dios! ¿De qué estamos hablando? Me estoy agobiando…


Bueno, pues nada, tranquilos, la peli se ha hecho, y se han elegido actores para encarnar a esos legendarios héroes. Pero ¿a quién? Pues la primera en la frente: el gran Aquiles es Brad Pitt. Si un escalofrío te recorrió la espina dorsal en el primer momento, debo decirte que el desigual actor no es que esté sublime, pero tampoco resulta nefasto. Luce un palmito extraordinario, eso sí, y puede resultar un Aquiles convincente. En cualquier caso, y por mucho que se quiera, ha quedado ya como un icono, y lo mismo que (creo que para bien) Sean Connery será siempre fray Guillermo de Baskerville de El nombre de la rosa, Pitt será ya siempre el Aquiles para el gran público. Y eso no se podrá cambiar en muchos años.

Mi impresión es que acercar La Iliada al espectador actual (tampoco es que sea yo un experto en Homero ni en la literatura griega) es muy difícil, y Petersen no pincha en hueso, aunque tampoco ha hecho una película memorable. Algunos detalles, como que se ha dejado la intervención divina (de la que mucho hay en la propia Iliada) por el camino; que en ningún momento tiene interés en señalar el tiempo en el que transcurre la acción, y que parece poco, cuando en realidad son diez años; que pasa olímpicamente de Ajax, otro de los grandes héroes del libro; que se inventa que Aquiles participa en la batalla final en el famoso caballo, cuando había muerto mucho antes; y que no hace tampoco demasiado caso al gran Ulises; pues como que hacen rechinar los dientes a cualquier conocedor de la epopeya. Sin embargo, y desde el punto de vista del cine como gran espectáculo, no sujeto a férreas ataduras literarias, lo cierto es que la peli resulta espectacular, es tremendamente entretenida y se pasa en un suspiro. Y las batallas no son especialmente sangrantes, es decir, no se ruedan “a la moda de Gladiator”, como si el cámara tuviera parkinson.

Por último, Orlando Bloom está insufrible, no sé como encajar una Helena tan rubia y tan barbie, y la cólera de Aquiles se queda en enfadito, pero bueno, pasen y vean, señores, que al menos visualmente es un gran espectáculo.

Ahora a por el siguiente capítulo: nada menos que el gran Alejandro Magno, al que el sudor le olía a flores…



7 comentarios
De la peli me quedo con el desembarco de las mil naves, el cual coincido contigo es espectacular. También con el personaje de Hector, para mí el más logrado y creible.
Sin embargo no puedo tragarme a Pitt como Aquiles. Éste era un bicho enorme de tamañao, grande, ancho, rudo..para nada una belleza del tipo Brad Pitt (que por otro lado omiten su bisexualidad en la plícula, cuando en la Iliada llora por la muerte de su amante, no de su primo que yo recuerde...)
Y es vergonzoso que no se haga esa serie de referencias mitologicas claves en la obra! tienes toda la razón. Por otro lado el final es infumable...de repente aparece un caballo construido y en 3 minutos finiquitan la peli como si tal cosa...de verguenza..pero bueno...tal vez sólo por ver a Hector (Eric Bana)defendiendo al cobarde de Orlando Bloom con el argumento firmde de "Es mi hermano!" merezca la pena verla ¿no? :)
21 ene 2006 | 07:26 PM
A mi esta peli me pareció un plomo... plomazo. Un saludo.
23 ene 2006 | 02:18 PM
NINGUNO
29 ene 2006 | 08:18 PM
coincido con flanagan...me pareció un plomazo y un enorme desperdicio de dinero. Lo único rescatable de la película es la actuación de Eric Bana, a tono con la épica que requería el relato. Lo demás es lamentable.
17 mar 2006 | 05:58 PM
hola amix que tal espero que te guste el mensaje
20 nov 2006 | 04:38 PM
A mi me entretuvo la película. Tienen razón, Héctor es el mejor personaje. Brad Pitt me gustó su actuacíon, y aunque no no se apega a la Iliada, es entretenida y tanto Aquiles como Héctor tienen personalidad fuerte dentro de la película.
21 nov 2006 | 10:04 PM
me gusto mucho la pelicula por que trata de muchas cosas muy interentes como una mujer y la ambicion de un rey puede causar una guerra muy tragica y en pocas palabras me agrado bastante quisiera que me emviaran la pelicula o titulos de peliculas parecidas a esa ustedes son genial deveras.
23 ene 2007 | 03:33 AM
Escribe un comentario