La Coctelera

Las manos en los bolsillos

Cine histórico actual: "yo estuve allí". Capítulo III: el rey Arturo

Tercer capítulo de la saga. Vamos a ello.

Veamos. Lo primero una confesión: de todas las historias y leyendas antiguas una de las que más me han interesado y gustado de toda la vida ha sido la concerniente al ciclo artúrico. La leyenda de Arturo y los caballeros de la Mesa Redonda, las armaduras, los juramentos por san Miguel y san Jorge, las “fazañas” y todo lo concerniente a los libros de caballerías (sí, aquellos que volvieron loco a Alonso Quijano) me ha fascinado. Para demostrarlo aquí podéis ver la foto de mi clic de famobil caballero…

Como podéis imaginar, las contadas veces que se ha llevado esta leyenda a la gran pantalla los “fanes” de Arturo las hemos paleado con gusto, a pesar de que no siempre han sido precisamente una obra de arte, sobre todo el esperpento que unió a Sean Connery y nada menos que Richard Gere y que llevaba por lamentable título El primer caballero (¡escalofríos me dan de pensarlo!). De todos modos, el único acercamiento medianamente serio al mito ha sido la peli de John Boorman Excalibur (bueno, y el más deliciosamente esperpéntico es Los caballeros de la tabla cuadrada y sus locos seguidores). Todos tenemos en la retina las armaduras impecables (y livianas, parece que no pesan), los colorines, el ambiente post-hippy, el Carmina Burana a todo trapo y las ganas que pusieron los actores y que dieron más empaque a una peli que, si no, habría sido mucho más flojita. Las tres partes bien diferenciadas en las que se dividen la película, dos llenas de oscurantismo y una brillante y festiva, tienen momentos mágicos, y aunque sea una peli menor, lo mismo que no hay más abadía medieval que la de El nombre de la Rosa, no hay más Merlín, más Arturo y más Lancelot que los tres protagonistas: Nigel Terry, Nicol Willianson y el malogrado Nicholas Clay.

Me reconozco como uno de los zumbados que han leído a Malory, Troyes, White, Lancelyn Green y otros grandes nombres del ciclo artúrico, incluidas las Nieblas de Avalon (enteritas) de Zimmer Bradley. Así que, como entenderéis, “la teníamos ganas”. Obviando el bodrio de Gere y Connery, cuando escuchamos que se iba a hacer “la versión definitiva” del mito nos echamos a temblar. Y me explico: todos los autores que os he comentado antes, todos, se han dejado llevar por la larga tradición oral que ha forjado la leyenda de un gran rey medieval que pudo unir todos los reinos anglos y dio pa’l pelo a los sajones para pacificar Inglaterra custodiada por un buen puñado de leales caballeros alrededor de una tabla redonda (que significaba que ninguno era mejor que cualquiera de ellos) cuyos nombres eran tan legendarios como Lancelot, Perceval, Tristán, Gawain, Bors, Galahad, Uriens, Kay, etc., y cuyo lado oscuro y mágico era controlado por el gran mago Merlín, sin olvidarnos de la leyenda de Excalibur, la espada arrancada de la piedra, ni de los principales personajes femeninos, Morgana y Ginebra, ni del reino oscuro y neblinoso de Avalón, donde reinaba la Dama del Lago. Es decir, la peli de Boorman.

Bien, pues la nueva peli del rey Arturo se basa, ahí es nada, en el supuesto personaje real que inspiró la leyenda: un caudillo prorromano que está al mando de un puñado de caballeros sármatas que tienen un juramento muy especial: cumplir quince años de “mili” con los romanos en prenda de que éstos les hubiesen salvado la vida en su momento, después de conquistarlos (supuestamente tras una dura y larga batalla). Bien, pues Arturo, o Artorius, está a punto de conseguir que sus cabelleros se “licencien”, pero antes desde Roma llega una última orden de evacuar a una noble familia romana que vive en los confines de Britannia, cerca ya del muro de Adriano. Y ahí empieza la movida...

Bien, pues un director para mí (perdonad mi incultura) completamente desconocido se pone al mando de tan magna empresa y nos presenta una peli entretenida, a ratos muy interesante que, digámoslo de verdad, tiene más luces que sombras. Los personajes están bien construidos (sobre todo con lo que se esperaba de ellos), la trama se sostiene más bien que mal (salvo algunas licencias de cara a la galería, lógicas en una peli para grandes salas) y el entuerto de presentarnos al “verdadero” Arturo se resuelve de manera cuanto menos digna. Además, hay momentos realmente espléndidos, como la batalla en el lago helado, y aciertos como la recreación de la tribu de los pictos, una algarada de harapientos comandados por Merlín (tenía que salir, claro), los cuales contrastan bastante con los civilizados y “refinados” romanos, lo que, al fin y al cabo, me parece que está bastante cerca de la verdad.

Luego ya el temita de Ginebra, interpretada por un bellísima jovencita, Keira Knightley, brava guerrera perteneciente a la tribu picta, pues hombre, está un poco cogida por los pelos, pero hay que reconocer que las escenas en las que se enfunda esas tiras de piel sobre el pecho y se dedica a inflarse a matar sajones con el arco, y no digamos nada con la espada, nos hace tener sueños húmedos a más de uno (quién esté libre de pecado, ya sabe lo que tiene que hacer…).


Lo más flojito de la peli es la boda final, pero esto es como el Don Giovanni de Mozart, tiene que terminar bien...

Mención aparte merece la recreación de los sajones, para mí lo mejor de la peli. Es impresionante, y sólo puede compararse con la ya viejísima película Alfredo el Grande, cojonuda, en la que también se representa a otro pueblo bárbaro, de los que invadieron toda Europa en la Alta Edad Media, los daneses. En ambos casos te haces una idea de lo que realmente eran los vikingos y el acojone que les debió entrar a los ya decadentes romanos y a los hombres del medievo cuando estos bestias atracaban en sus costas. Al hilo de esto, recomiendo Erik el vikingo, también de los Monty Python, y, por supuesto, Astérix y los Normandos, tebeo excepcional (“¡Haznos miedo!”, o la obsesión por cocinar todo con mermelada), de los que mejor se ve lo que se echa de menos a Goscinny.


Y volviendo al tema de la peli en cuestión, no dejéis de observar la anodina crueldad que demuestra el cabecilla sajón, Cerdic, interpretado magistralmente por Stellan Skarsgård. Me encanta cuando dice “¡por fin un hombre digno de matarse!”.


Ésta sí merece la pena, a pesar de todos los pesares. Es como los discos comerciales. Sí, son comerciales, pero algunos merecen la pena escucharse. Pues ésta merece la pena verse, aunque nunca sea una de las diez pelis favoritas de nadie.

Ya sólo queda un último capítulo, el de las Cruzadas.

3 comentarios

  1. Ups, de la serie cinéfilo histórica que estás desarrollando la veerdad es q esta es la q menos me gustó. En realidad no me gustó nada, aunque Excallibur me parece un peliculón de chupa y moja...

    Por cierto, genial la alusión a Asterix jejejeje una peli que me gustó relativa a las culturas normandas fue la de El guerrero nº 13 (el libro es cojonudo!!)

    :)

  2. ¡Saludos, Polidori!

    Al contrario de lo que le sucede a Wallias, a mí esta historia es de las que más me ha gustado de la serie. Yo, como tú, soy un tanto adicto a los mitos artúricos, y disfruté como un enano la serie de libros de Marion Zimmer Bradley. De hecho, creo que tengo varios libros con distintos enfoques sobre el mito... A ver si consulto mi base de datos, porque no recuerdo cuáles son exactamente.

    Por cierto, no he visto la película del Rey Arturo que comentas, pero me han entrado unas ganas tremendas de verla después de leer tus comentarios. A ver si la busco por ahí :)

    Un abrazo desde Canarias.

  3. Alberto

    A mi me encanta la historia. Vi esta peli hace poco y está bastante bien aunque le vi algun defecto. Los legionarios que vigilaban el muro de Adriano estaban un poco mal en cuanto al "vestuario" porque llevaban la tipica capa roja de oficial y ademas si se supone que es infanteria ligera no debería llevar esa armadura, propia de la infanteria pesada tan famosa. Si lo que pretendia ser era infanteria pesada, en vez de esos escudos con el lábaro de cristo ( la p y la x)
    deberian llevar esos escudos tan famosos rectangulares. Por lo demas, me parece una peli muy buena y la recomiendo.

Escribe un comentario