Las mujeres de Modigliani
La vanguardias europeas están de moda. Claro, que bienvenida sea esa moda. Exposiciones, como las vistas en la Fundación Caja de Madrid, en la Juan March, la que hay ahora en el Museo Thyssen-Bornemisza... Incluso un anuncio de televisión "explica" el cuadrado negro de Malevich. Joder, ¡qué bien! Así da gusto. No hay nada mejor que una buena exposición para mostrarnos lo mejor del arte de nuestro entorno (aunque tenga ya cien años o más). Impresionismo, neoimpresionismo, simbolismo, Art Nouveau, fauvismo, expresionismo, neoplasticismo, cubismo, futurismo, pintura metafísica, dadaísmo, expresionismo abstracto, surrealismo, el pop... Degas, Monet, Cézanne, Matisse, Gauguin, Munch, Jawlensky, Kirchner, Klimt, Schiele (¡cómo me gusta!), Kokoschka, Gris, Braque, Léger, Kandinsky, Malevich (el ínclito), Klee, Ernst, Miró, Magritte, Mondrian, Modigliani...
¿Modigliani? ¿Modigliani? ¡Para el carro! Al fin y al cabo todos los "ismos" son eso, un huevo colgando y otro lo mismo (y perdón por la ordinariez), pero Modigliani, Modigliani...
Modigliani es otra cosa.

Ya os dije que a los que nos gusta el desnudo artístico nos encanta ver la carne retratada, moldeada, fotografiada (véase un post de hace un tiempo, con el bueno de Cañellas), filmada, física ante nuestros ojos, bella, tangible, imperecedera, eterna...
Pero si el bueno de Cañellas sabía exaltar la sensualidad, hay un pintor que es capaz de hacer que estés incómodo delante de uno de sus cuadros. ¿Por qué? Porque las mujeres de Modigliani son la carnalidad hecha colores, colores bien conseguidos, bien pincelados, bien compenetrados, bien "maridados", bien (perdonadme el atrevimiento) "conjuntados". Además, os lo dice un jodío daltónico: los cuadros de Modigliani (y he tenido la gran suerte de ver alguno de cerca) son equilibrados, mesurados y terriblemente sensuales. Vamos, es el Playboy de las vanguardias, y si no juzgad:

Yo soy un absoluto devoto, como lo soy del cuerpo humano desnudo (bueno, y el de muchos animales, pero no me acuséis de zoofilia, por favor). Modigliani te hace embobarte delante de sus lienzos, y más si conoces su historia, que sé que es ciertamente parecida a la de muchos de los artistas de la feliz bohemia parisina, pues fue libertino, alcohólico, drogadicto y con una fragilísima salud. Pero, al contrario de otros casos (¿os suena Van Gogh?), Modigliani fue aclamado y querido en su tiempo, y cuando murió de meningitis tuberculosa, su mujer, embarazada ya de nueve meses, no pudo soportar su pérdida y se suicidó dos días más tarde, tirándose por la ventana. Tanto amor, y tan loco y descabellado, hace pensar que este Modigliani debía tener algo especial, y debía ser un tipo al que sería bueno haber conocido.
Yo mientras me quedo admirando sus cuadros. ¡Qué cuadros!



2 comentarios
Carnalidad, completamente de acuerdo contigo. Un pintor excepcional. Un saludo.
1 mar 2006 | 04:57 PM
100% contigo. Es un genio en el que uno discretamente puede justificar los ojos lascivos co los que uno en realidad mira sus cuadros :)
4 mar 2006 | 11:41 AM
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