Todas las mañanas de aquel mundo
De las cosas que no sé lo suficiente no me gusta dar una opinión que pretenda ser medianamente atinada, aunque sí puedo dejarme llevar por lo que siento leyendo, escuchando o contemplando algo. Eso me ocurre con el jazz y la música culta (o clásica, como prefiráis llamarla). Se podría decir que soy prácticamente analfabeto en ambos casos (más aún cuando estoy delante de una partitura, que es como si estuviera leyendo japonés o chino, y mira que me fastidia), pero también en ambos casos me ocurre lo mismo: encuentro tantas melodías fascinantes y me hacen sentir tantas cosas que siempre afirmo que el jazz y la clásica son como los vinos de más de 30€: puedes no conocerlos ni tener ni idea de su elaboración, puedes no poder distinguir todos sus matices porque no eres enólogo, y puedes no ser capaz de distinguir un bordeaux supérieur, un médoc, un chardonnay californiano, un pesquera o un rioja gran reserva de otros más mediocres, pero... ¡hay que ver qué buenos están!
La clásica (o culta, tanto monta) es para mí como los buenos vinos, no sé saborearla en todos sus detalles, pero me fascina escucharla. Sí, claro, he escuchado muchas obras de los grandes (no sé cuantos discos tengo en casa, pero pasarán de los sesenta, o setenta, de los que se compran en la sección "clásica" de cualquier tienda, como la excelente sección de mi añorado Madrid Rock), tantos clásicos como románticos y, por supuesto, de la llamada música antigua. Pero, como en muchos otros temas, la época que más me suele interesar es la moderna, y en el caso de la clásica, el período en el que el barroco aún no ha llegado a la sofisticación de Bach, y suena todavía un poquito a Medioevo.
Con toda esta perodata sólo quería introduciros a una película que hace mucho que vi y que está dentro de esas pelis "culturetas" francesas que, si bien es cierto que me gustaría volver a ver (que aparezca Anne Brochet tiene mucho que ver con ello, recordando su Roxane de Cyrano), más me ha quedado en la memoria su banda sonora que la peli en sí. Suele ocurrir, no obstante, que el oído vence al ojo en eso de acumular recuerdos. La peli, Tous le matins du monde (Todas las mañanas del mundo) cuenta la historia de Marin Marais, quien llegara a convertirse en el mejor instrumentista de viola de gamba de su época, y de su enigmático y chiflado profesor, monsieur Sainte-Colombe, quien era capaz de pasar todo el día dale que te pego a la viola... ¡todo el día!, y que no necesitaba nada más para vivir (ni comer, vamos). La austeridad de su traje contrasta con lo engolado de la vestimenta aristocrática propia de la época, como podéis ver en las fotos.

El caso es que su banda sonora es ya todo un clásico (al menos en mi musiteca). Y para un profano como yo en la materia, es una buena aproximación a la música barroca europea pre-Bach. La profundidad de las cuerdas, los acordes hipnóticos de las piezas sólo para viola (interpretadas por Jordi Savall, que es, por lo visto, uno de los más reputados violagambistas "historicistas", que intentan conservar el sonido antiguo y usan instrumentos de la época) y el sonido en general que tiene el disco hacen que te transportes a esa época en la que tanto pasaba en el mundo y en la que tan poco corría el tiempo para los músicos.
Podéis encontrar un comentario de la película mucho más atinado musicalmente hablando en esta página.
Mientras, disfrutad de este gran disco.
[Actualización 27 de marzo 2006] Gracias a emule podemos acceder a películas descatalogadas que sería imposible si no encontrar. Pues bien, he conseguido volver a ver Todas las mañanas del mundo. La actuación de los Depardieu está muy bien, aunque es el padre el que, como de costumbre, se sale. Su interpretación de un Marais reconocido y rico, pero abrumado por la figura de monsieur de Sainte Colombe, es magnífica y patética a un tiempo. Un Saint Colombe por cierto magníficamente interpretado también por Jean-Pierre Marielle, al que da un empaque de personaje introvertido, atormentado, roto de dolor, pero abrumado también por las pocas preocupaciones mundanas a las que no tiene más remedio que atender (principalmente la vida de sus hijas) y por el hecho de que su música no tenga ningún continuador digno. Y Anne Brochet está brutal, sobre todo en su papel de enferma; te deja sin aliento verla tan débil, tan frágil, con esa belleza cadavérica y esos labios.
Un gran peli, la verdad. No la recordaba. Y es tal y como lo imaginé: un retrato fiel de esa época, con todo el engolamiento de una vida cortesana del Versalles de principios del XVIII y la vida campreste de un tipo que precisamente huye de la vida mundana para refugiarse en el campo y dedicarse, de manera obsesiva a su música.

8 comentarios
No he visto la película pero comparto tu descripción del jazz y la música clásica. Lo bueno, lo muy bueno, siempre se abre paso derribando la falta de conocimientos.
2 mar 2006 | 02:14 PM
Compruebo, amigo polidori, que eres un ecléctico, es decir un amante de la música si atender a limitaciones. Un amante de la música, sin más.
Jordi Savall, impresionante. No os perdais de su amplia discografía, la banda sonora de "El Pájaro de la Felicidad" o L'Orchestre du Roi Soleil / Jean-Baptiste Luily.
A tí, Polidori, si quieres alguna de sus piezas, pidemela. ¡Como negartelo!
Si quereis oir una de sus piezas, "Sonnerie de Ste Geneviève du Mont-de-Paris", aqui la teneis
http://www.lacoctelera.com/paisajesdealpuente/post/2005/12/31/ald...
aunque la descarga cuesta, y tal vez la primera vez la oireis entrecortada (Estoy planteandome utilizar otra forma de incluir música en mi blog, admito sugerencias)
Un saludo
2 mar 2006 | 04:40 PM
Querido Jesús:
Mi vida es un ejercicio de eclecticismo. Otra cosa es que tenga el suficiente gusto para saber elegir, pero sobre gustos... En la música, la experiencia, el estudio, la curiosidad y un poquitito de oído hacen el resto.
Gracias por el comentario.
2 mar 2006 | 05:07 PM
Genial pelñicula, el prota además es el hijo de Gerard Depardieu, ahora tan fatalmente caido en desdicha por la amputación de una de sus piernas. La película me pareció preciosa y descubrí un curioso instrumento barroco que desconocñia: la viola de cola :) desde luego logró que alguin totalmente ignorante y profano en el mundo de la música clásica, barroca, etc...disfrutara como un enano de tanto la pelñicula como su música
salu2
4 mar 2006 | 11:39 AM
Quise decir la viola de gamba, perdon
4 mar 2006 | 12:15 PM
LA PELICULA MAS MARAVILLOSA QUE HE VISTO EN MI VIDA. TREMENDA
16 jun 2006 | 11:24 AM
una mierda de pelicula
9 dic 2006 | 09:48 PM
Mi película favorita
23 jun 2007 | 10:53 PM
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