Nostalgia en forma de parking
Esta es la imagen publicada en El País del comienzo del derribo del parking de la plaza de Santo Domingo, en pleno centro de Madrid, a pocos metros de la Gran Vía. Si me soléis leer (y no os han puesto todavía una camisa de fuerza por ello), ya sabéis mi postura sobre la política de "movilidad" que está llevando a cabo este nuestro ayuntamiento, y no voy ahora a ahondar en ello, fundamentalmente porque ya estoy resignado y porque, como ya también sabréis algunos, ya me muevo (por fin) en moto.
Hoy los tiros van por otro lado. ¿Se puede tener nostalgia de un parking? De un cine, de una tienda, de un restaurante sí, claro, pero ¿de un parking? Pues yo la tengo. No sabría contar la cantidad de veces que he podido aparcar en este lugar, sobre todo en su planta superior. A mi coche parecía hacerle gracia que le aparcara al aire libre, a la altura de una segunda planta de un edificio. Además, pasando por la puerta de este parking te podías tirar el pisto de conocer la historia de tu ciudad y contar que éste fue el primer parking público construido en España. Incluso había una plaquita con los nombres de los arquitectos que ahora me arrepiento de no haber inmortalizado. Es como tirarte el pisto por saber que la primera foto que se tiró en España fue en la plaza del Palau de Barcelona (también hay plaquita). Pues eso.
Puede parecer estúpido, y aunque sé que esta vez el Ayuntamiento tiene toda la razón, porque es lógico que derrumben un parking como éste (al fin y al cabo, los aparcamientos en superficie no están de moda, aunque habría mucho que discutir sobre el tema y sobre ciertos edificios vacíos), se me va a hacer muy raro no buscar sus plantas superiores para dejar mi coche cuando vaya al centro. Al fin y al cabo, uno es lo que va viviendo, y este empeño de todos los próceres por cambiar la fisonomía de la ciudad durante su mandato (que no es nueva, por supuesto, qué se lo pregunten a Carlos III, el mejor alcalde) siempre acarrea que aquellos lugares que pertenecen a tu biografía en muchos casos vayan desapareciendo. Es lo que tienen las ciudades.
No, no voy a preguntar dónde pretende meter nuestro alcalde los coches que cabían en esas casi cuatro plantas, no, que ahora no toca.
Venga, sólo cerraré los ojos y rememoraré aquel Madrid que ya no existe.
Sin rencores.

3 comentarios
Interesante blog...sí señor! Sigue así. Un besito!!!
Princesse MeR
24 mar 2006 | 03:36 PM
Todos, incluidos los próceres, buscamos un lugar en la Historia, en la memoria colectiva, una forma de inmortalidad, una manera de que se nos recuerde; sólo que ellos, los próceres, tienen las máquinas escavadoras, los explosivos, los camiones y... nuestra Historia en sus manos.
Yo también echaré de menos el único aparcamiento público desde el que se podía ver un amanecer y lo echaré más de menos en esta ciudad nuestra que cada vez se vuelve más subterránea...
Saludos
26 mar 2006 | 12:15 AM
¿Y qué coño van a hacer en la Plaza de Santo Domingo? La verdad es que el edificio de ese parking era feo de cojones, pero sí, tenía su encanto y da un puntín de pena que lo tiren.
Ir avisando de lo que tiren para los que vivimos fuera, que luego vamos de viaje y a Madrid no lo conoce ni la madre que lo parió.
27 mar 2006 | 01:14 PM
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