La Coctelera

Las manos en los bolsillos

Pequeñas e inconfesables cosas

Todos tenemos nuestros pequeños e inconfesables secretos, escondidos entre los recovecos de un armario, la ropa de los cajones o las carpetas de nuestro ordenador. Guardamos fotos prohibidas, cartas que no deben leerse, documentos comprometedores o vestigios de otros tiempos en forma de objetos que si los dueños supieran que los tenemos nos odiarían eternamente.

Cuando éramos adolescentes era de nuestros padres o de nuestros hermanos de quienes debíamos cuidarnos. Con el paso del tiempo esto ocurre incluso en la propia pareja, porque hay cosas que él / ella no deben ver. No vaya a ser que se piense algo raro. Al fin y al cabo, ¿por qué tiene que ver esas cosas que antes compartía con otros amantes y que ahora no deben inmiscuirse en nuestro pequeño mundo? Es como una infantil forma de marcar el territorio, de mear en los árboles o rasgar su corteza.

Dobles fondos, disimuladas carpetas, archivos con nombres en clave, diarios con forma de bloc de notas, fotos perdidas entre muchas fotos. Poemas de amor, confesiones en una cinta de casette, grabaciones en vídeo debidamente disimuladas con el resto de tu videoteca, mensajes en el móvil comprometedores y que nunca te atreves a borrar, pequeños trozos de papel con información privilegiada (como un número de teléfono) que no quieres destruir por si acaso.

Muchas veces aquellas cosas inconfesables causan risa, cuando no ternura con el paso del tiempo. Esas fotos en las que apareces besándote con un antiguo amor y que por nada del mundo querrías que las viera tu pareja, u objetos de lo más absurdos (qué sé yo, un pequeño lazo de ropa interior, un mechón de pelos o una dedicatoria de un libro) se convierten en tiernas ñoñerías cuando todo se ha roto, y te ríes pensando en lo grave que podría haber sido si se hubieran encontrado y lo absurdas que parecen ahora, inermes en la palma de tu mano.

Yo soy un irredento basurillas que guardo cosas insospechadas. A veces pienso que si desapareciéramos, si muriéramos, nos fuéramos al otro extremo del mundo dejando todo, perdiéramos la chaveta..., ¿qué dirían los que encuentren esas pequeñas cosas? ¿Quién sería quien rompiera los cerrojos, saltara las protecciones de nuestro ordenador, rastreara entre los mensajes, husmease entre los cajones o levantara esa tapa que no se debía levantar? ¿Qué cara pondrá? ¿Con qué avidez devorará los tiernos chuletones de secretos que se asomarán por todos los rincones del que fuera tu espacio secreto?

A mí me gustaría que ese personaje anónimo entrara y dijera... ¡caray, mira éste, qué bien se lo pasaba!

[Dibujo por Esmeralda.]

8 comentarios

  1. K

    Si, a mi también me gustaría que ese futuro intruso dijera algo parecido de mi colección de recuerdos secretos pero... mucho me temo que no sería así. Supongo que nuestro espía del futuro haría todo tipo de conjeturas y cábalas para acabar desarrollando una teoría muy sesuda sobre nuestras costumbres religiosas (llámalo deformación profesional), algo de este estilo:

    "Los restos materiales recientemente encontrados en las excavaciones de la villa (...) y del poblado de (...) son de una singular importancia para el conocimiento de las sociedades de principios del siglo XXI. Entre otros muchos utensilios se han encontrado una serie de escondrijos en los que los primitivos humanos guardaban pequeños objetos. El escaso valor de dichos objetos es uno de los grandes misterios de la arqueología moderna ¿para qué guardaban estas cosas si ni siquiera en aquella época eran valiosas? - se preguntaba recientemente el doctor (...)- Pese a que se han emitido todo tipo de teorías sobre tan curiosas prácticas, en los últimos tiempos parece ganar adeptos la idea de que se trataba de objetos de marcado carácter religioso; los investigadores que sostienen esta idea subrayan el hecho de que los objetos de este tipo encontrados en diversos yacimientos en lugares muy distantes guardan una fuerte relación. Así, se han encontrado una gran cantidad de pedazos de tela, restos orgánicos que casi con toda seguridad fueron mechones de pelo humano, pequeños pedazos de papel (el soporte de escritura más usado en la época)con carácteres aún indescifrables pero en los que se repiten mayoritariamente unos mismos símbolos. A este respecto el profesor (...) ha publicado recientemente un brillante trabajo en el que analiza los diferentes símbolos que aparecen y relaciona sus porcentajes, lo que le ha permitido concluir que en dichas "oraciones" el símbolo que más aparece es AMO, con algunas varianes como AMO-R, AM-ABA, AM-É, AM-ARÉ... El profesor (...) concluye su estudio con la teoría de que AMO debería de corresponder a algún tipo de deidad, quizá la principal de su panteón."

    Saludos

  2. K... ¡eres un crack!

    Con comentarios como éste mis artículos se quedan en na.

    Muchas gracias

  3. Me ha venido a la cabeza "Ciudadano Kane" y toda la paranoia para descubrir qué significaba la última palabra que había pronunciado antes de morir "Rosebud". Produce cierta angustia el pensar que nadie sabe (aunque se lo expliquemos) ni sabrá lo que esos pequeños tesoros significan para nosotros.

    Un saludo.

  4. Stephin

    Si la colección de recuerdos secretos fuera la mía, y dado que vivo en BCN, muy probablemente
    ese futuro intruso sería un funcionario o becario subvencionado por la Generalitat. En ese caso, las conjeturas y cábalas vendrían a pergeñar una teoría del siguiente estilo (traduzco al castellano, porque, obviamente, sería redactada en catalán):

    "Los restos materiales recientemente encontrados en las excavaciones de la villa (...) y del poblado de (...), en la comarca del Barcelonés, de la Nación de Cataluña, son de una singular importancia para el conocimiento de los "països catalans" de principios del siglo XXI. Entre otros muchos utensilios se han encontrado una serie de escondrijos en los que los primitivos catalanes guardaban pequeños objetos. El escaso valor de dichos objetos no es ningún misterio de la arqueología moderna catalana, pues es conocida y está ampliamente documentada la opresión fiscal y financiera a que eran sometidos por sus dominadores mesetarios. No obstante, ¿para qué guardaban estas cosas si ni siquiera en aquella época eran valiosas? - se preguntaba recientemente el doctor (...)- Pese a que se han emitido todo tipo de teorías sobre tan curiosas prácticas, en los últimos tiempos parece ganar adeptos la idea de que se trataba de objetos de marcado carácter socipolítico; los investigadores que sostienen esta idea subrayan el hecho de que los objetos de este tipo encontrados en diversos yacimientos en lugares muy distantes guardan una fuerte relación, debido sin duda al extendido sentimiento de identidad colectiva catalana que ya en aquel lejano siglo se detectaba entre los pobladores de los "països catalans". Así, se han encontrado una gran cantidad de pedazos de tela, probablemente pertenecientes a "senyeres" escondidas de la respresión española, restos orgánicos que casi con toda seguridad fueron mechones de pelo humano, que probablemente procedían de las torturas ejercidas por los agentes represores del Estado español; pequeños pedazos de papel (el soporte de escritura más usado en la época) con carácteres aún indescifrables pero en los que se repiten mayoritariamente unos mismos símbolos. A este respecto el profesor (...) ha publicado recientemente un brillante trabajo en el que analiza los diferentes símbolos que aparecen y relaciona sus porcentajes, lo que le ha permitido concluir que en dichas "oraciones" el símbolo que más aparece es AMO, lo cual demuestra con carácter científico que los pobladores catalanes estaban sojuzgados por los españoles, quienes les sometían a prácticas esclavistas entre las cuales se encontraba la obligatoriedad de utilizar en cualquier escrito el tratamiento con el que debían dirigirse a sus legítimos propietarios. Las variantes detectadas, como AM-ABA, AM-É, AM-ARÉ..., pudieron pertenecer a composiciones clandestinas que glosaban los símbolos de identidad perseguidos y prohibidos ("am-aba a Lluis Llach y Els Pets", "amaré la escalivada", "amaba los castells y la barretina"). El profesor (...) concluye su estudio con la teoría de que Lluis Llach debería de corresponder a algún tipo de deidad, quizá la principal de su panteón."

    Saludos

  5. Pues si vieran mi guarida, y todos mis secretos, estoy convencida de que se llevarían una idea muy equivocada de mí. Ni mejor ni peor, pero muy, muy distorsionada. Si alguien asomara la mirada a ciertas cosas sacaría conclusiones de lo más irreales. Sería muy difícil componer algo fiel a lo que yo soy (o creo ser) con ese montón de piezas "secretas" desordenadas. Y, probablemente, eso es lo que ocurriría con cualquiera de nosotros.
    Por otro lado, por extraño que parezca, debo reconocer que, aun guardando muchas cositas, nunca he guardado nada a cal y canto. No contraseñas, no candados, no escondites, no llaves. ¿Tendré que empezar a hacerlo? No sé. Me resisto.

  6. Por cierto, bonitos ¿cuadros, pinturas, ilustraciones? las de Esmeralda.

  7. La verdad es que yo también guardo todo tipo de cosas, billetes de avión, cartas... y algunas inverosímiles. Pero no las guardo tampoco a cal y canto ni con ningún tipo de orden, ni jamás las he escondido.

    Por cierto, me ha encantado el término "basurillas" :)

    Besos.

  8. Basurilla!!me uno al Club de Basurillas Reunidos...Suelo tener en orden la costura (miles de retales por aprovechar,botones de camisas,hilos de mil colores....)y la cocina(el frigorifico,impecable)...pero no mires mis bolsos,mis estanterias de libros(con alguna bolsa de golosinas,por medio)mezclados todos,en desorden organizado..pero lo peor es mi PC..eso es horrible!antes apuntaba en libretitas,cosas,direcciones,pensamientos,ideas..ahora eso lo tengo todo en el PC y tengo un batiburrillo impresionante,desde fotos de internet de mil cosas(con esto del blog,aumentan cada día)articulos de periodicos que guardo con enlaces,para releer,y lo que es peor miles de páginas web,a las que quiero ver con detenimiento,tengo más de 50 páginas en word,con sus enlaces y cada hoja tendra unas 30 ó así...cuando voy a tener tiempo de verlas?es una pregunta que no tiene respuesta,es como cuando guardaba recortes de jugadas de ajedrez famosas..para que sirve eso?y recetas de cocina?miles tengo en el ordenador para clasificarlas!!a mi la verdad no me tacharian de basurillas...directamente tendria a la bruja Lola diciendome:BASURA...que eres una basura....Pero y lo que he disfrutado en el transcurso del almacenamiento indiscriminado de cosas inservibles?Con la Master Card,eso no tiene precio...un abrazo comprensivo.

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