La Coctelera

Las manos en los bolsillos

Otra vuelta de tuerca

No soy "mil eurista", pero casi. Tengo 37 años y mi sueldo sobrepasa en poco esa "mítica" barrera. Los alimentos, la gasolina, el transporte, los recursos energéticos y muchos impuestos indirectos, amén de las cosas que tiene la vida cotidiana (daos una vuelta por el post que escribí a cuenta del precio de un cafelito) han subido como la espuma en los últimos tiempos, con incrementos realmente obscenos.

Si eres conductor, dentro de poco no sólo tendrás que responder a un carnet por puntos, sino que además, y aprovechando la coyuntura, van a subir las multas una barbaridad (y quien diga que si conduzco bien no debo tener problemas, creo que no sabe de lo que estamos hablando). Y por si fuera poco, me acaba de llegar una carta de mi querido banco (en este caso Bankinter, que no es mejor ni peor que el resto) con la revisión de la hipoteca. Sé que para algunos es ridículo que sólo pague 430€, pero tener que pagar por un cuchitril viejo de menos de 30m2 70.000 pesetas, y que eso suponga una subida mensual de casi 10.000 pts es demasiado. Con mi sueldo, y apretándome las clavijas de este modo, voy a empezar a tener serios problemas para llegar a final de mes, y precisamente me compré una casa muy modesta para no tenerlos.

Creo que esto que os digo es un sentimiento general. Da igual que estés contratado por una empresa privada o seas autónomo. Si además, como yo, vives solo, el día a día se está convirtiendo en una aventura (no es que piense que las parejas tengan una vida holgada, pero es que lo nuestro es de suicidio).

Puede sonar a palabrería barata, a reflexión de un momento pesimista o a pataleta estentórea (nunca mejor dicho), pero es que de verdad que hay momentos en los que todo se pone demasiado cuesta arriba. Ya no sé si es un problema político, sociológico, histórico, coyuntural o "ético", y ya no me vale mirar para otro lado, para comprobar lo mal que está el resto del mundo. Nos estamos dejando pisar, sin rechistar, con la excusa de que somos más europeos, pero con sueldos de ciudadanos de segunda. Todo ese dinero que nos está faltando sirve para que algunos se estén forrando, porque no veo yo una diferencia abismal con otros años de inversiones que reviertan a la comunidad (las grandes infraestructuras, como la famosa Calle 30, se están haciendo a base de hipotecar para muchos años una ciudad como Madrid; y campos como, por ejemplo, el de la investigación están bajo mínimos en España).

¿De veras nadie se da cuenta de ello? ¿De veras no sentís que nos están apretando demasiado las clavijas? Todos estamos cada vez un poco peor, agarrados a un trabajo que nos resuelve el problema a medias, y con miedo a perderlo. ¿Era esto lo que nos dijeron cuando éramos niños que conseguiríamos con nuestro sacrificio? ¿Realmente me estoy quejando de vicio?

Quizá nuestra cultura del ocio mediterránea sea capaz de aguantar esto y mucho más. De hecho (y eso sí que es cierto que por desgracia puede verse todos los días fuera de nuestras fronteras), el ser humano es capaz de aguantar hasta un límite insospechado. Pues desde aquí lo digo, no quisiera experimentar esos límites. Es más, no quisiera que ningún ser humano tuviese que experimentar ninguno de esos límites.

Claro, podéis llamarme utópico. Yo simplemente me sigo llamándome a mí mismo ingenuo.

18 comentarios

  1. Stephin

    Yo a veces me siento como tú. Pero cuando miro a ese argentino que me sirve el café, a esa peruana que me limpia la casa o a ese ecuatoriano que barre el parque, creo que soy capaz de poner las cosas en su justo término.

    Creo que en líneas generales los que pertenecemos a esa nutrida clase media de ciudadanos no nos podemos quejar. Al menos hasta ahora, porque creo que las cosas van a empeorar bastante.

    A mí este tema del nivel de vida me enciende y me apasiona a partes iguales. Yo tengo la misma percepción que tú: aunque vivimos con razonable desahogo, el mensaje subliminal que a cada uno le llega en su entorno social es el de cada vez estamos todos más agobiados (sueldos que no suben, contratos precarios, gastos disparados, etc.).

    Y, sin embargo, la gente vive (vivimos) a todo trapo. Y por no criticar a nadie, me pondré el primero de la lista: yo no me tengo por un dilapidador (salgo poco, no tengo apenas caprichos caros, toda mi vida he pasado mazo de la ropa y los cosméticos, ni siquiera gasto últimamente en algo en lo que sí gastaba mucho, que son libros, música, discos y cine -mi media de películas es de cuatro o cinco al año, de discos cero o uno, y de conciertos uno o dos-), y aún así, cuando he revisado mi contabilidad del semestre en curso, me he dado cuenta de que mi mujer y yo nos gastamos una media de 600 € al mes en no se sabe muy bien qué (no entran ahí ni las compras habituales de la casa, ni los consumos, ni la comunidad, ni la hipoteca ni ningún otro gasto fijo). ¿100.000 pelazas mensuales en ocio, peluquería y otras bagatelas?

    Así que no quiero pensar cómo viviran muchos otros... basta ver los anuncios de créditos rápidos y refinanciaciones que nos abruman desde la prensa. Basta salir a la calle y ver los coches que gasta la gente, o cómo están los restaurantes, o cómo están los aviones de gente todos los días y a todas las horas (viajo mucho por trabajo y lo compruebo habitualmente), o el pollo que se monta porque unos ciudadanos se han quedado sin entrada para un partido de fútbol (a 800 € entre el viajecito y la entrada, y eso que lo dan por la tele). Basta viajar un poco para tener la impresión de que en todos lados atan los perros con longanizas. No digo que sea la realidad, pero sí afirmo que es difícil no tener esa percepción de la realidad.

    Cuando cojo el coche y salgo fuera de mi ciudad lo que percibo no es estrechez ni dificultades (y lo que digo me vale tanto para Cataluña, donde vivo, como para Madrid y alrededores, donde viajo cada mes. Y para otros muchos sitios que visito por mi trabajo). Veo pueblos de apenas 500 habitantes con cuatro sucursales bancarias. Veo todoterrenos por todos lados (¡Diosss, qué manía les tengo a estos vehículos!!!). Veo chalets que aparecen como las setas por doquiera que mires. Eso sí, también veo muchos negritos, y moritos, y cholitos, y rubitos trabajando en lo que no suelen trabajar los de los todoterrenos.

    Yo tengo un nivel de renta que considero medio-alto (dos sueldos en casa, contrato fijo en ambos casos, hipoteca que apenas nos consume un 20% de la renta líquida mensual). Y
    sin embargo mi percepción es que vivo más modestamente que la mayor parte de gente de mi entorno (tienen mejores coches, se plantean comprar segundas residencias, salen más, etc.).

    Entonces, ¿cuál es la realidad? ¿somos ricos? ¿nos creemos ricos y no lo somos? ¿son ricos unos pocos e intentan aparentar otros muchos? ¿es todo mentira y este tinglado estallará algún día? Eso me pregunto yo en cuando me paseo un poco fuera de mi casa.

  2. K

    Si polidori es pura utopía pero también tienes más razón que un santo (como suele decirse) El problema no es hasta dónde podemos aguantar el problema es cómo vamos a evitarlo.

    Lo he dicho muchas veces y sigo convencido de ello, vivimos una época gris, muy gris. Nos faltan referentes, modelos, ideas, guiones... nos faltan espejos en los que mirarnos pq las generaciones anteriores los destruyeron todos. Tendríamos que decir basta, tendríamos que ser capaces de parar este tipo de cosas, de luchar por nuestros derechos, por las promesas que nos hicieron; tendríamos que ser capaces pero ¿cómo? ¿Cuánto duraríamos quemando coches al estilo francés? ¿bajo qué bandera saldríamos a las calles? ¿quién organizaría a las masas? ¿a quién seguiríamos? ¿en qué ideología confiar...? Demasiadas preguntas (y muchas más que podrían hacerse) para tan pocas respuestas.

    Y mientras nos preguntamos esto en Marbella ocurren cosas como estas: http://www.theresabernabe.tv/

  3. Qué quieres que te diga. Que estoy más o menos igual. Tengo casi diez años menos que tú, que creo que es lo que se considera una "generación", pero da igual, tengo los mismos problemas, aunque en mi caso aún no he alcazado el "sueño" de poder hipotecarme (me parto el pecho de la risa...detrás de los que se quejan por lo cuesta arriba que se les pone la hipoteca, luego vamos los que no sabremos si algún día la tendremos).
    Efectivamente, creo que todo el mundo tiene esa misma sensación de que esto es una bomba a punto de estallar. Sé incluso de gente que hasta hace unos años vivía con bastante comodidad, y ahora las pasa canutas para mantener tres coches -alguno todoterro, jeje- con sus respectivos seguros, mantenimiento,etc; más móviles, ropas caras y demás.
    Comparto también la duda de K: estamos de acuerdo en que vamos camino de un callejón sin salida pero, ¿cómo paramos ésto?
    Mientras todo el mundo anda preocupado por Estatutos, mundiales y demás chorradas que nada le solucionan al ciudadano de a pie, éste se va hundiendo cada vez más en sus deudas.
    El hecho de que mis padres no tengan una posición acomodada, implica no sólo que ellos no vivan como reyes, sino que tampoco puedan ayudarme a mi, por ejemplo a independizarme. El hecho de que yo no pueda hacerlo, implica que no puedo tener mi propia familia, y si la tengo, probablemente también esté hipotecando el futuro de mis hijos. Inquietante, ¿verdad?
    Y sin embargo, no me queda otra que seguir viviendo día a día, intentanto tomarme las estrecheces con buen humor y con la (tal vez estúpida) esperanza de que tiene que venir tiempos mejores, en los que por fin, pueda poner en la entrada la alfombra esa del anuncio de Ikea que dice: "Bienvenido a la república independiente de mi casa".

    Un abrazo y no desesperéis.

  4. No puedo estar más de acuerdo con todos. Mi situación tal vez se parece más a la de Stephin. No me quejo. Tengo la suerte de no ser una loca de la moda ni la cosmética, lo cual me permite otros caprichos más puntuales, como pasar algún fin de semana de viaje o hacer alguna compra extra.

    Tuve la suerte hace diez años de tener un trabajo fijo y aprovechar el mejor momento inmobiliario para comprar mi casa, que ahora cuesta tres veces más y que, hoy, no podría pagar. El verano pasado di una vuelta mirando la posibilidad de ampliar en diez metros mi vivienda y conseguir algunos beneficios comunitarios... la broma superaba los 80 millones de pesetas. Sin embargo, todo se vende. Los alquileres son disparatados, pero todo se alquila.

    Tengo un coche medio, sin lujos. Tiene cuatro años y cumplirá cuatro más u ocho, o los que haga falta, sin problema. Sin embargo veo como lo que debería ser excepcional (como tener un Porshe Cayenne o un VolksWagen Tuareg) no lo es. Las calles están llenos de coches carísimos y las matriculaciones siguen aumentando.

    Así que, por no reescribir ni decir lo ya escrito, os remito al último párrafo de Stephin, que comparto totalmente.

  5. Polidori,

    Estoy de acuerdo contigo. A veces me detengo frente al escaparate de una inmobiliaria y no entiendo cómo la gente puede pagar esos precios: 60-80 millones. Ya ni siquiera hay pisos por 40 mill. Y pienso: "Nos están conduciendo a una revolución". Pero no. Las ventas de pisos no dejan de aumentar (hasta ahora, que parece que han llegado a un punto de inflexión) y el consumo, tampoco.

    Porque mi reflexión era: si las hipotecas cada vez son más altas pero la gente las paga, perfecto. La rueda sigue girando. Pero si cada día se gastan más en la hipoteca, eso necesariamente hará bajar el consumo. No más compras, no más viajes, no más coche, etc. Hace poco le pregunté a un economista, y me contestó que no. Que ese consumo se mantenía mediante las deudas. Es decir, que lo españoles queremos seguir teniendo el mismo nivel de vida, y para compensar el encarecimiento nos endeudamos. Me dijo que eso se aguantaba porque ahora la economía estaba en un buen momento. Pero que estábamos olvidando que la economía es cíclica ("no es una teoría", me dijo, "es una realidad"). Cuando la economía vaya mal, habrá millones de personas en España (sobretodo las que tengan hipotecas a interés variable) que no podrán hacer frente a las deudas. Millones de personas. Los bancos lo saben y, aun así, siguen otorgando hipotecas. ¿Cuál es su plan?, me pregunto ahora. ¿Cuál es su plan? ¿Alguien lo sabe?

    Por otro lado, la percepción que tienes es la típica de un habitante de gran ciudad. Mirad sino el precio medio del metro cuadrado en el último trimestre del 2004:

    Madrid: 2.973,08 (5.964.143 habitantes)
    Cataluña. 2.273,81 (6.813.319 hab. en el 2004)
    País Vasco: 2.473,97 (2.124.846)
    Baleares: 2.065,59
    Cantabria: 1.723,48
    Navarra: 1.587,27
    Canarias: 1.560,60
    Aragón: 1.529,50
    Andalucía: 1.452,59
    Murcia: 1.415,34
    Valencia: 1.392,49
    Asturias: 1.359,57
    La Rioja: 1.339,36
    Castilla y León: 1.173,36
    Galicia: 1.093,44
    Castilla la Mancha: 1.030,87
    Extremadura: 741,98

    Y ese es sólo un indicador. Habría que ver detalladamente el nivel de vida (aquí). A ver cuando llega el día en que los presupuestos del Estado empiecen a tener en cuenta todos esos factores, y no sólo la renta per cápita.

    Yo propongo que los de Barcelona y Madrid nos dejemos de tonterías y ocupemos Cáceres.

  6. Vale, pero nos llevamos allí los cines, los teatros, el mar y los barrios chinos. Venga, dale al "play" con Wagner, coje las lanzas y al abordaje.

  7. Apoyo la moción de Danae con las observaciones de Innes !! Además, con lo bonito que és Cáceres...

  8. ¡Cierto, Albanta!

  9. ¡Vale! No sólo apruebo la moción, sino que con que me dejéis un trocito de Trujillo (¡qué pasada de ciudad!) para mí me conformo. Eso y una buena moto para acercarme a Cáceres y la felicidad.

    ¡Gracias a tod@s! Sois maravillosos.

  10. Polidori,

    ¿Tu crees que si nos vamos todos para allá, va a quedar algun espacio vacio? En fin, yo creo que Trujillo sería absorbido como un barrio más de New Cáceres. Esto hay que hablarlo. Nos hace falta un Ildefons Cerdà, ¿habéis visto alguna vez los planos originales para el Eixample? Eran maravillosos.

    Y respecto a lo de los cines, los teatros, y el barrio chino... ¿no podríamos hacerlos nosotros? Como unos robinsones. Es que vamos a ir muy cargados.

    El mar, Innes, ¿qué hacemos? No lo había pensado. Es grave. Pero claro, si ocupamos Alicante ya nos plantamos en el doble...

  11. Sigo pensando... Polidori, ¿te conformarías con que convirtiéramos Trujillo en una especie de Central Park?

  12. Tienes razón, Danae, iríamos muy, pero que muy cargados... Mejor que todo eso lo construyamos nosotros. Respecto al mar... Ya que no podemos llevar el agua, llevemos la tierra. ¿Y si, ya puestos, invadimos también parte de Portugal? Sólo para que nos quede un poco de costa, y Lisboa, claro. Lisboa me la pido.

  13. (Y de fondo... siguen las Walquirias)

  14. Bueno, entonces yo me quedo con Oporto.

    ¡Se escuchan las fanfarrias!

  15. Qué arte tenéis!!!
    Esto último que habéis escrito me ha recordado un comentario que suele hacer mucho mi padre: dice que las personas somos como borregos, nos gusta meternos donde menos espacio hay.
    Tenemos media España con problemas de despoblación y la otra media con súperpoblación.
    Si es que encima nos lo merecemos.
    Cuando mi padre me echa el sermón a cuento de todo esto, siempre me cuenta el mismo chistecillo:
    Esto eran dos cerdos en un corral, y uno de ellos eran tan tonto y pesao que siempre se empeñaba en dormir en medio.

    Pues eso...que yo también me voy con vosotros a Cáceres.

  16. Yo con mis 50 añazos,hace 5(45 entonces)vendimos el piso de la capital(Almería) y nos fuimos a un publo cercano,a un triplex,para poder reconducir una hipoteca que nos sangraba,literalmente,a dia de hoy con el "maravilloso euro"la hipoteca esta normalilla,dentro de lo que podemos llamar normalilla,760 eurillos,el billete de 5 euros es como si fuera uno de 500 pesetas,el de 10,tal que uno de 1000,el azulon de 20 como si fuera el recordado anaranjado de 2000,y asi sucesivamente,no ahorramos ni un centimo,se gasta más digan lo que digan,por tanto la calidad de vida,empeoró,ya no salimos a laguna cenita y copa,con los amigos,las gambitas rojas de Garrucha,años hace que no las pruebo!!pero según parece la economia a nivel nacional va bien,muy bien.Donde se nota?en los sueldos y casas de los politicos y empresarios ?y no me gusta meterme en cosas politicas,pero la verdad es que,en mi casa solo entra,fijo el sueldo de mi marido,el mio,fluctua,depende de que me den un contrato de seis meses,ó no,mi hija ya esta en el mismo plan,ahora un contrato ahora no,piensa en unas oposiciones,pero tantos españolitos sueñan con unas oposiciones,que les solucionen la vida,que llegan justos para el geriatrico,que esa es otra,lo que cuestan,por favor!
    Bueno que eso que esta vida es un rollo,que mejor vivirla lo mejor que podamos y si no podemos fumar Marlboro,pues Fortuna,que pena!!!Un abrazo

  17. Sí, es impresionante la subida de precios y el timo que nos han pegado con el euro... por mi parte he tomado la determinación de consumir lo menos posible, en especial en bares, terrazas, etc. que son un robo a mano armada, 400 y 500 ptas por una cerveza, ahí se las metan por donde acaba la espalda. Si todo el mundo hiciera lo mismo los precios tendrían que bajar, pero al final siempre tragamos con todo. Como buenos españoles nos quejamos mucho, blablabla, hasta da prestigio la queja, te miran y piensan "joder, qué estilo, qué bien se queja este tío"... y no hacemos nada (hablo en general, como cultura muy nuestra).

    Respecto a la vivienda, es un tema muy gordo, que responde al mismo patrón de los bares pero a lo bestia. Nos la meten cada vez más gorda pero nos da igual, nos quejamos, pero seguimos contratando hipotecas a 40 y 50 años, con letras de 800 euros y más. Además, el problema de la especulación es que toda la sociedad especula, no solo unos cuantos ricos, el ciudadano medio tiene absorbido el seso por la cultura del pisito, y a los 10 minutos de hipotecarse ya está diciendo... "buf, qué cara la hipoteca, pero qué bien porque los precios siguen subiendo, ya le he sacado...". Mientras toda la sociedad admita que la vivienda es un bien para especular y no un derecho, seguiremos igual, inflando e inflando la burbuja de la avaricia hasta que nos estalle en la cara, como ya ha pasado en Japón, Suecia, etc. recientemente.

    De lo malo a raíz de las sentadas de mayo por la vivienda ha nacido un movimiento ciudadano en muchas ciudades, lo cual probablemente ayude a solucionar algún día el problema. Os invito a visitar la web de la Plataforma de la Vivienda Digna. Quejarse está bien como primer paso, pero luego hay que juntarse, organizarse y moverse, porque si no estaremos quejándonos y quejándonos toda la vida y todo seguirá igual.
    http://www.viviendadigna.org/

    Saludos

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