La Coctelera

Las manos en los bolsillos

Premonición forgiana

Ante una jornada como ésta, en la que todo lo que se diga es poco y las interpretaciones son múltiples y multiformes, tendremos que echar mano del maestro Forges, que ya lo supo ver el domingo pasado...

Y no hay nada más que decir.

6 comentarios

  1. K

    ¡Qué le vamos a hacer! siempre nos pasa lo mismo. Ya sea por una cosas o por otras lo cierto es que la selección acaba levantando unas expectativas que luego nunca cumple. Cuando no nos elimina Italia de penalti injusto pues nos estrellamos con Francia en un ataque de nervios...

    Pero no te preocupes, ahora empieza una nueva fase de clasificación y España volverá a hacer una fase malísima que desesperará a todo el mundo, se cambiara cien veces de equipo y un par de ellas de seleccionador para acabar llegando a la Eurocopa con un equipo joven, cargado de ilusiones y a punto de lograr la Gesta... O sea, lo de siempre

  2. Sí, pero esta vez ha sido más sangrante, porque hemos ganado los tres primeros partidos. Y sí, fue contra Ucrania, Túnez y Arabia Saudí, pero todo el mundo nos veía ya en la final, e incluso nos habíamos hecho ilusiones (yo el primero).

    Así que tienes toda la razón, al final, lo de siempre. Bueno, peor, porque esta vez sí que no podemos decir que ayer "jugamos como nunca, perdimos como siempre"; ni siquiera eso.

  3. Stephin

    Saco fuerzas de donde no las tengo para asomar un poco la cabeza en esta hora de dolor...

    ...De nuevo la patria sucumbe ante la perfidia francesa, pero esta vez ni un Andrés Torrejón nos queda para arengarnos al levantamiento popular en armas, aunque sea desde la alcaldía de Móstoles. Y el pobre Casillas, aunque también es del pueblo, poco más podía hacer desde debajo de sus tres palos.

    Que Belcebú confunda a los turbios galos (2006), a los diabólicos coreanos (2002), a los impíos nigerianos (1998), a los turbios italianos (1994), a los taimados yugoslavos (1990), a los pérfidos belgas (1986), a los malvados alemanes (1982), a los bárbaros austriacos (1978), otra vez a los malvados alemanes (1966), a los míseros checoslovacos (1962), a los golfos brasileños (1950) y otra vez a los turbios italianos (1934).

    Nota del autor: Para lo de 1930, 1938, 1954, 1958, 1970 y 1974 no hace falta ni siquiera implorar la protección de Belcebú: entonces ni nos clasificamos para el Mundial. Servidor, con el de ayer, ya ha vivido los últimos ocho desastres mundialistas de nuestra invencible armada balompédica, que suceden inexorablamente cada cuatrienio como si fuesen un ciclo lunar. Y aún no he cumplido cuarenta años...

  4. Bueno, como decía Eva Hache anoche, en cuanto Fernando Alonso gane otro gran premio en un par de semanas, ya se nos hemos olvidado de muldial y de tó.
    Así somos los españoles con memoria a corto plazo.

    Un saludo y no sufráis demasiado.

  5. ¡Gensanta! ¡País!

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