La Coctelera

Las manos en los bolsillos

¡Ahivá la hostia, Patrimonio de la Humanidad, Patxi! ¡Pues enhorabuena!

Es posible que algunos ya sepan que estuve viviendo unos años en Bilbao, y que de una forma o de otra sienta al País Vasco como mi tierra adoptiva. Lo cierto es que cuando pongo los pies en Bilbo estoy como en casa, y cuando paseo por sus calles me vienen a la cabeza muchos recuerdos buenos de una ciudad acogedora y mucho más bonita de lo que muchos se piensan. Claro, que por el motivo que todos sabemos y que no necesitamos nombrar, el País Vasco es uno de los territorios más desconocidos para el españolito de a pie. Yo sólo puedo decir que bendito sea el motivo que me hizo ser bilbaíno durante una temporada de mi vida, y que a pesar de que las circunstancias me han hecho abandonarla, es una ciudad que siempre llevo en el corazón.

Claro, también debo de ser un poco consecuente, ecuánime y justo. Aunque, como dice el chiste, "¡mira que era humilde Jesús, que pudiendo haber nacido en Bilbao va y nace en Belén!", comparada con la ciudad de donde venía, Madrid, Bilbao se queda pequeña enseguida. Aún así, y salvando las distancias, la oferta cultural no es mala, y si nos fijamos en cómo se vive la vida en tierras vascas... ¡qué os puedo contar! Darse una vuelta por la calle Pozas un viernes o un sábado por la tarde, o pasear por las siete calles en plena hora de marcha es genial. En fin, que si no la conocéis, no dejéis de hacerlo... ¡y no sólo por el Guggenheim! (que también, claro).

Bueno, toda esta introducción viene a cuento de una de las más singulares edificaciones que conozco, y que me ha arrancado una franca sonrisa de satisfacción esta mañana cuando me he enterado de lo que acaban de hacer con ella: ¡han declarado monumento de la humanidad por la UNESCO al Puente Colgante! ¡Qué notición! Para quien no lo sepa, el mal llamado "Puente Colgante", y realmente llamado Puente de Vizcaya, es un gran armazón de hierro que une las dos orillas de la ría del Nervión, casi a la salida del mar, y que sirve de puente entre Portugalete y Getxo (bueno, mejor dicho, Las Arenas). ¿De puente?, bueno, puente, lo que se dice puente, no es; es realmente un transbordador con una barcaza que cruza la ría ininterrumpidamente en la que, como si te adentraras en una época pasada, puede meter tu coche o tu moto (o tu motocarro, vamos) y cruzar al otro lado por una módica cantidad. Teniendo en cuenta que en sus tiempos no había otra forma de cruzar la ría hasta casi Deusto (corregidme si me equivoco), imaginaros lo que supuso en su momento.

El puente es, además, una de esas curiosas construcciones de la llamada "arquitectura del hierro", tan propia de finales del siglo XIX y principios del XX y que a mí particularmente me fascina. Su máximo representante, como bien sabréis, es el señor Eiffel (sí, el de la torre), quien además supervisó las obras llevadas a cabo por el arquitecto e ingeniero De Palacio. Cuando se construyó fue tachado de "bilbainada" y de "armatoste feo", pero visto hoy día es un delicioso y anacrónico pedazo de historia pegado a la ría y rodeado de puentes ultramodernos y altísimos de modernas autopistas que parecen reírse de él. Pero como buen bilbaíno, el puente colgante les mira con desdén y sigue su curso, transportando inagotablemente gente como hiciera el día de su inauguración, hace hoy ciento tres años (que se dice pronto). La UNESCO se ha basado para decidirse en que es el primer puente-transbordador del mundo y el único que se encuentra en activo. Aquí podéis ver como se ve desde el aire:

El Puente Colgante tiene cientos, miles de historias. Yo contaré una que me narraba mi querido amigo Segundo, un bilbaíno de pro que con sus ochenta y pico años aún saltaba en los pasos de cebra a la bilbaína: en diagonal y de espaldas; un personaje al que quiero un montón, al que hace demasiado que no veo y al que algún día dedicaré un post. Pues bien, don Segundo me contaba que un amigo suyo, hace ya demasiados años como para contarlos, tenía una novia en Portugalete a la que no podía dejar de ver, de estar con ella durante el poco tiempo que sus padres le dejaban ausentarse de la casa. Quería aprovechar hasta tal punto el tiempo que estaban juntos que, inevitablemente el Puente siempre se lo encontraba cerrado. Pero él, por ese amor, era capaz de escalar todos los días la enorme estructura y cruzar la ría, lloviera, nevara, hiciera frío o calor, por el entramado de hierros. Es una bella historia... ¿verdad? Pues creo que se tiró así muchos años...

En fin... ¡Viva el Puente Colgante!, y ¡Aupa Bilbo, cago en Dios! Así que cantad conmigo:

"No hay en el mundo
puente colgante
más elegante
que el de Bilbao
".

Por cierto, el puente no es "colgante", sino levadizo, pero la canción tenía que rimar con "elegante", así que...

[Fotos de karriazo, google maps, wikipedia y la propia página del monumento.]

13 comentarios

  1. ... y esa gastronomía y esos zuritos y esas gentes... Euskadi es fantástico.

    No te conocía yo ese pasado euskaldun :)

  2. Enhorabuena a la gente de Bilbao. Eso lo primero.
    Y ya que estamos, ¿colgante, levadizo, puente?

    Yo diria que sí es colgante. La estructura horizontal superior está colgada de un sistema de cables.
    Lo que no es, es un puente. De ahí el nombre de puente-transbordador. No lo conozco, pero por las fotos parece que de la estructura superior cuelga un transbordador a modo de teleférico. En cualquier caso curiosa y elegante solución.
    Un saludo, poli. Espero que no te tomes a mal esta corrección, es que siento debilidad por estos ingenios.

  3. Oye pues hablar de esto en clase con mis alumnos japoneses puede ser interesante. Creo que les puede llamar la atención e igual lo cojo como tema, je, je. Mira qué bien me vienes. Gracias.

    Y bueno ¿qué tal por los Madriles?

    Un besazo

  4. Stephin

    La aportación del cine de Hollywood al conocimiento universal de la cultura vasca también debería considerarse Patrimonio de la Humanidad...

    http://www.youtube.com/watch?v=ThxjumxTQx4

  5. Queridísimo Jesús: nada más lejos, por Dios. Gracias por la corrección, porque además yo soy otro pirrao del tema. Y si no lo conoces, acércate un día; merece la pena, de veras.

    Y qué decirte, querido Stephin... ¡espectacular! Había visto lo de Mac Gyver, pero lo demás no. ¡Qué flipe! Además, el tipo que lo presenta es famoso en la ETB, pero antes no se le veía la cara. Hacía unas presentaciones de pelis impresionantes.

    Un abrazo para los dos.

  6. ¡Hombre, Iruka! No te había leído. Pues aquí andamos, muy bien. Con mucho calor.

    Y dale, dale, que seguro que a los japos les hace gracia.

    Besos

  7. Flanagan

    Como aquel amigo de don Segundo, yo lo cruzo varias veces a la semana, solo que para mi es suficiente con montar en el transbordador. Y claro, también es por una mujer. Aconsejo a aquellos que lo puedan visitar que se den un garbeo por la parte de arriba (ahora se puede, que te suben en ascensor y todo), la vista es espléndida.

    Un saludo, Polidori!!

  8. Carmen García

    ¿Por que cambias la letra a la canción?
    Siempre fué:

    "No hay en España, leré,
    puente colgante, leré,
    mas elegante, leré,
    que el de Bilbao, riau, riau".

  9. Perdón, Carmen, es la que siempre he escuchado, y la que encontré en Internet. Me temo que debe haber varias versiones.

    Saludos

  10. edonor

    Has confundido el puente de Bizkaia con el puente colgante de Bilbao. El puente de la canción al que te refieres ("no hay en España, leré...") es un puente que existía en el mismo corazón de Bilbao. En "Historia de la Villa de Bilbao", escrita por Teófilo Guiard, se describe el auténtico Puente Colgante, porque su tablero colgaba de unos cables sustentados por dos torres, una en cada orilla de la ría. Este puente unía la zona de San Francisco con la de la Ribera, y estaba situado donde hoy se halla la pasarela peatonal de Conde de Mirasol..

  11. Bueno, no es lo que yo creía creer, pero gracias por el apunte. Lo investigaré.

    Saludos.

  12. ramon

    me gustaria saber el nombre dela cancion.no hay puente mas blindante ni mas elegante que el de bilbao.......

  13. lorenzo

    Como vasco me siento completamente retratado en el vídeo de Stephin. Especialmente el euskera me parece muy conseguido (yo no lo haría mejor). El 80% de la sociedad vasca no notaría la diferencia sobre todo si proceden de origen vasco-occidental o vasco-sur (encartaciones en vizcaya, alava, bilbao, san sebastian...). Si proceden de Burgos es posible que sí lo noten; son fervientes defensores de nuestras raíces!!!. Pero esto ya es otra historia. Bueno, qué le vamos a hacer!!!

    El transbordador de Vizcaya es un puente colgante; si entendemos por puente colgante el sistema estructural con un cable parabólico y unas péndolas de conexión (este sistema estructural se puede observar en los cables que sustentan el tablero que compone el carril deslizadera del transbordador). Este hecho no necesariamente habría de dar nombre a la tipología del puente, me parece a mí; ya que tiene otros rasgos notables de mayor relevancia. Además es una característica que si no me equivoco la han modificado a lo largo de la historia (ver diferencias entre el boceto y la foto, por ejemplo). Pero todo es dicutible.

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