Crónicas Summercase 2006: ¿Dónde queda el Fórum? Jornada primera

A nadie le importa pagar más de 100 € por un abono para un festival. Unas 17.000 pesetas no es tanto, ¿verdad? Puede, pero el cambio sigue sin ser 1 €=100 pts., ¿no lo sabíais? Además, al fin y al cabo a nadie le importa que en Madrid (considerada Boadilla del Monte como Madrid “capital”) estemos acostumbrados a que a los que nos gusta esto del rock, sea hard rock, indie o coplillas, nos traten como borregos (con identificador incluido). ¿Dónde quedó el Fórum de Barna del Primavera Sound? Hasta el hipermasificado Bennicasim tiene zonas de relax con un poco de verde, y tanto en la localidad castellonense como en la ciudad condal el mar está muy cerca, pero el Summercase 2006 de Boadilla del Monte está en un pedregal, en un terreno de nadie en el que no hay absolutamente ningún sitio para poder dejar posar las posaderas, a no ser un par de ridículas carpas con el mismo suelo pedregoso (y cuando digo pedregoso me refiero a piedras de un tamaño ciertamente peligroso, amén de chinas de esas pequeñitas que se te cuelan en las sandalias).
No creo que el Summercase 2007, si llega a celebrarse, se haga en el mismo sitio, pues está rodeado de cientos de incipientes chalets (no quiero imaginarme lo que van a costar) que no resistirían semejante descarga de watios. Ayer, sentados derrotados en la moqueta infecta de las carpas grandes mirábamos a Barna con nostalgia y envidia, pensando en lo bien que estaríamos ahora en el Fórum…

Al fin y al cabo, a nadie le importa que ayer grupos como The Feeling o The Dandy Warhols tuviesen que ser los que cumplieran con el difícil trago de abrir el Festival en los escenarios grandes (llamados “terminales” por la organización; sí, buen símil, en estas terminales te sientes tan borrego como en las terminales aeroportuarias). Y a nadie importa que ayer, de nuevo y como siempre, Neil Hannon, ese dandy bajito líder de The Divine Comedy, volviese a dar una lección de entrega y buen humor en el escenario (pendiente todo el rato del draconiano horario del evento, y felicitándose por haber podido cumplir con su propio orden de canciones a tiempo).
A nadie le importa que en una de las carpas cercanas los canadienses Bell Orchestre hicieran su debut en España con su especial forma de entender el pop de cuerdas. Ni que en el escenario “grande”, o “terminal E”, cuando ya las luces de los focos ganaban terreno a la luz del sol, saltaran a las tablas unos resucitados Happy Mondays (nos frotábamos los ojos para poder creerlo), con un Shaun Ryder gordo como el solo, pero vivo (a pesar de todos los desmanes imaginables) y un aún hilarante Mark Berry, moviéndose por el escenario con ese particular movimiento ondulante. Y lo más increíble de todo es que nos siguieron entreteniendo, divirtiendo y haciéndonos bailar con sus “Kinky Afro”, “Hallelujah” o “24 hour party people”..

A nadie le importa que los más viejos del lugar no pudiéramos ver con indulgencia la debacle, una vez más, de uno de los grupos señeros del sonido Manchester, los miembros que quedan de los míticos Joy Division, los integrantes (salvo Gilian Gilbert, enfrascada en su maternidad) de la banda por excelencia del sonido indie, los únicos e irrepetibles New Order. Una vez más hicieron el ridículo, destrozando las grandísimas canciones que han dejado para la posteridad ambos grupos. Lo suyo nunca fue el directo, pero hubo un tiempo en el que, al menos, salvaban los muebles, e incluso daban conciertos memorables. Pero el espectaculito de ayer, solapándose las guitarras sin gracia, perdiendo las notas y sonando como (con perdón) el puto culo fue bochornoso. Summer y Hook son fantasmas de sí mismos, y sólo el impertérrito Stephen Morris continuaba aporreando la batería con su peculiar estilo de siempre. En fin, una verdadera lástima.
Claro, que a nadie le importa que ayer, también de nuevo y como siempre, Bobbie Gillespie, líder, vocalista y verdadera alma de Primal Scream, diese una lección magistral de en qué consiste un verdadero concierto. Joder… ¡si hasta la batería tenía impreso el nombre del grupo, como Dios (o el Demiurgo) mandan! Cuando algunos no dejábamos de darle vueltas al hecho de que la organización (que en estos casos parece que es el espectro de José Luis Moreno que nos mira desde un sitio alejado de los focos) hubiese decidido que Happy Mondays, New Order y Primal Scream se solaparan. Pero bueno, todo daba igual, porque asistimos a un verdadero espectáculo de intensísimo rock and roll que a ratos miraba de reojo y con un guiño en los ojos a los chicos de Mick Jagger o a los New York Dolls (pero, ¡con qué fuerza, Dios!), y a ratos ponía en marcha la apisonadora, el raca-raca, el tiqui-taca (perdón, cosas del Mundial de la Sexta) y nos aplastaba con una tremenda y demoledora base rítmica atronadora y fascinante. El respetable chillaba de placer, y botábamos como en aquellos viejos tiempos. Pero insisto, eso… ¿a quién le importa? El rock es eso, ¿no?, borreguismo y chicas en cueros subidas sobre los hombros de algún melenudo (alguna se vio literalmente en el concierto de ayer de los chicos de Glasgow), ¿verdad? Bueno, yo ayer volví a reafirmarme en que el arte tiene muchos rincones, y en éste, cuando una banda como ésta, con su sonido a veces apocalíptico y a veces deliciosamente armónico en los más ortodoxos cánones del rock, está delante de tus ojos merece la pena tragarte todo el polvo que algunos se han empeñado en que nosotros, los borregos del rock, nos traguemos. ¡Gracias, Bobbie! ¡Sigues siendo el (puto) amo!
Después de esto, ¿qué se podía hacer? Un amigo fue a la sesión de The Chemical Brothers (Dj set), o sea, Santiago Segura y su hermano pinchando. El aspecto que tenía la carpa y el recuerdo del calor pasado en ella nos echó para atrás, pero sirvió para que nuestro amigo nos diera otra visión apocalíptica: “con la Tercera Guerra Mundial a punto de empezar en el Líbano, y aquí todos estos descerebrados estamos bailando este chunda-chunda”. Sonreímos, pero pensé en alto que no era mala forma de acabar la vida en este absurdo mundo.
El resto terminamos dejándonos sorprender por el punk visceral de Brakes, y acabamos de nuevo bailando; con algo menos de energía, pero bailando al fin y al cabo, como podéis atisbar en la última fotografía. Cansados de esquivar las riadas de gente propias de estos eventos, y acordándonos de nuevo que al Fórum se llega en metro o en taxi, cogimos de nuevo el coche felicitándonos por haber dejado de beber cervezas un par de horas antes ante los “oportunos” controles de alcoholemia con los que los avispados guardias habían rodeado el recinto. Claro, no sólo está lejos, sino que es una excelente oportunidad para recaudar euros y puntos a estos descerebrados aborregados que se dejan llevar por la emoción de esos melenudos pegando gritos. Todo es vanidad.
Pero… ¿a quién le importa? Sólo nosotros nos llevaremos a la tumba las impresiones de esta primera jornada del Summercase Boadilla del Monte 2006. Al resto de los mortales no les importa. Al menos, siempre es bueno tener amistades que tengan una piscina en las inmediaciones, donde poder refrescarnos a las 3.00 de la mañana. En ese punto me acordé de que a veces esta vida puede ser maravillosa.
Actualización de las 18.01 horas: En la espera para la segunda jornada estoy repasando una excelente película de Michael Winterbottom que os puede servir como inmejorable visión de qué fue aquello que se llamó Madchester, el momento y el lugar en el que gente como Joy Division, New Order y Happy Mondays fueron muy grandes, y donde locales como Factory o The Hacienda se convirtieron en leyenda: 24 hour party people. No dejéis de verla; me lo agradeceréis.

14 comentarios
Mi hermano ya me avisó de que el recinto boadillense le sugería polvorientas y pedregosas pesadillas... Creo que finalmente ha pasado de ir.
Si te sirve de consuelo, creo que en el Fórum hubo ayer unas colas tremendas y pesadísimas en los accesos. Además, el espacio era mucho más reducido que en el Primavera Sound.
A mí el cartel de este Summercase no me ponía nada cachondo. Los grupos que me gustan los tengo archivistos (The Divine Comedy, Belle and Sebastian...) y las leyendas no están para muchos trotes (New Order... buf, ya me dieron mucha pena el año pasado). En cuanto a Primal Scream, sí, suelen ser contundentes, pero ni mucho menos me provocan los orgasmos que a tí. Y aún menos si se ponen "rollinstonianos" (Su "don't give up..." aquel de la bandera sudista ocupa un lugar de honor en mi alacena de bodrios históricos). En cuanto a Chemical Brothers, Keane, Sigur Ros, Daft Punk, pues como que me dan igual.
...Lo único que me interesaba muchísimo haber visto y me fastidia haberme perdido es a Greg Dulli y sus Twilight Singers. Para mí es uno de los mejores cantantes del rock contemporáneo (Afgan Whigs), y su tremendo disco "Blacberry belle", de hace un par de años, lo llevo prendido al corazón como un alfiler de corbata.
En fin, que suelo ser bastante torpe en mis elecciones de ocio a cara o cruz, pero creo que este año acerté de pleno reservándome las perrillas para la jornada del sábado 3 de junio del Primavera Sound. Por lo que cuentas en el post y por lo que he leído en la prensa electrónica, creo que le queda muchísimo a este nuevo festival para ponerse a la altura del Primavera Sound, que en mi opinión este año ha sido un éxitazo artístico, de público y de organización (no sé si también del Benicassim. Nunca he ido...).
Pues ánimo a los chicos de Sinnamon y a conseguirlo, que la libre competencia es el motor de la excelencia (sí, suena cursi, pero me lo dijo el otro día un alto funcionario alemán de la Unión Europea en una reunión. Y si lo dice todo un teutón encorbatado deberá ser cierto...).
P.D.: Y si además Radio 3 lo da en directo, razón de más para ahorrarse los cuartos. Me he tragado el concierto de The Cardigans y, psché, no sonaba mal, pero me parece que andan demasiado AOR en sus últimos discos. Al menos han tocado "Rise and shine". Y supongo que la Persson seguirá muy mona.
16 jul 2006 | 01:19 AM
Querido Stephin:
Ayer estuve formateando el ordenador de casa y no pude hacer la crónica de la segunda jornada (espero poder hacerla hoy), así que no te voy a decir nada porque, como ya te imaginarás, los grupos que tocaban en Barna no tenían el don de la ubicuidad, y fue el sábado cuando tocaron en Madrid. Sí te adelanto que el bueno de Greg Dulli (que está un poco fondoncillo) tiene mucha actitud, pero ese rock'n'roll yanqui mástil de guitarra en alto (literal) ya sabes que me deja un poco frío, pero nos acordamos mucho de ti. Y sin lugar a dudas, aunque me extenderé sobradamente en cuanto pueda, las estrellas del Festival fueron unos esplendorosos Massive Attack, con (nos frotamos los ojos) Elizabeth Fraser incluida, y unos sorprendentes Sigur Ros. Ya me leerás.
Un abrazo
P.D.: A los Cardingans mejor los dejamos enterrados como levaban ya varios años. Me quejo de New Order, pero una canción tan bonita y esplendorosa como "Rise anda shine" es mejor que no la perpetren nunca más, y menos una Persson chachorra como ésta. ¡Qué lastima de grupo!, ¡con lo bien que empezaron!
17 jul 2006 | 08:39 AM
Polidori, bien sabes que esta gente no es lo mio pero haciendo honor a una frase que últimamente oigo mucho: "la ignorancia es muy osada" me voy a lanzar... un poco (que tampoco es plan de decir chorradas de gente que ni siquiera sabía que existían)
La primera de cara a la polémica, Belle and Sebastian son un muermo... tienen hasta una tía que toca el violín, ¡tíos, el violín! eso hay que dejárselo a los Chieftains os pongáis como os pongáis.
Bien, para seguir por la buena senda vamos con una panda de insufribles: Chemical Brothers y Daft Punk. Si no me equivoco (y si me quivoco perdónenme que ya avisé de mi ignorancia) los tipos de Daft Punk son unos que van con cascos espaciales y parafernalia variada sacada de algún plató de pelis de ciencia ficción de seri B. Vamos como los Lordi pero en plan electrónico... Y así llegamos a Chemical Brothers. Una vez leí que en un principio esta pareja tenía pensado sacar un par de discos, forrarse y retirarse, no se si es cierto, pero hubiera sido maravilloso.
No soy un seguidor de New Order pero sí que les he oido en alguna ocasión y también he oido algún directo. La verdad es que coincido con Polidori, en directo dan pena. Hay muchos grupos que tienen directos malos y sus discos son buenísimos, pero este no es el caso, no es que sean malos en directo es que son peores. La única vez que yo he visto un directo suyo (en video, no en concierto) sonaban como una banda de colegiales aprendiendo alguna canción para la fiesta de fin de curso. El cantante, que en los discos tiene voz, era un gato maullando histérico por los tejados. El grupo daba la sensación de ser incapaz de tocar todos la misma canción al mismo tiempo. Se podría decir que ninguno era especialmente malo solo que cada uno tocaba una canión diferente.
Me despido con Massive Attack, no están en esta primera parte pero supongo que estarán en la segunda entrega. Personalmente, de todo el festival es lo único que salvaría (aunque también es cierto que no conozco a más de la mitad) Pues nada, lo dicho, perdón por la ignorancia demostrada.
Saludos
17 jul 2006 | 10:27 AM
Por lo que he leído, parece que sí, que Massive Attack fue de lo mejor del festival. Lamento habérmelo perdido. Estos también me parecen muy interesantes.
De Sigur Ros sólo digo que, en efecto, me habrían resultado muy sorprendentes si los hubiera visto y me hubieran gustado. Porque lo que les he oído en disco me aburre bastante.
Coincido contigo en lamentar lo de The Cardigans, aunque yo soy algo más indulgente que tú: si le ponemos la cruz a todos los grupos que fueron frescos y excitantes y ahora suenan pasados y autocomplacientes igual nos quedábamos solos... No me parecieron nada del otro mundo, desde luego, pero tampoco creo que destrozaran sus grandes canciones. El problema principal es ese: que ver a día de hoy a grupos como este sólo te sirve para disfrutar los temas clásicos, porlas nuevas canciones te dejan frío.
De New Order podríamos hablar largo y tendido. Coincidimos en que su rendimiento actual en directo es bastante pobre, pero tampoco me parece justo mandarlos a la hoguera y luego babear de gusto viendo a The Human League o, como en este pasado Primavera Sound, Lou Reed o .
Si unos hacen lo de siempre, los otros también. Un poco de ecuanimidad, por favor.
17 jul 2006 | 10:29 AM
Antes de entrar en más polémicas, y a la espera de terminar las crónicas, debo decirte que estamos hablando de uno de mis grupos favoritos, de los que más emociones me han dado en mi vida, y no tiene nada que ver que te sorprendan unos Human League revividos con un estupendo sonido con que uno de los grupos a los que más adoro hagan el ridículo en escena. Porque Stephin, estuvieron aún peor que en el Primavera Sound de 2005, ¡por éstas! Así que no me vengas ahora con esas cosas porque creo que, a estas alturas, tengo criterio para saber cuando un grupo hace el ridículo en directo. Y, perdona, no me mezcles las cosas: yo jamás hablaré del amigo Reed porque no me siento capacitado para ello, así que no creo que yo haya nunca babeado por él. Y eso...
17 jul 2006 | 10:44 AM
Le he dado sin querer a "enviar" antes de tiempo y no me ha quedado la contestación como quería...
...Lo que quería decír es que me parece que son muchísimos los grupos y cantantes en solitario que se dedican a hacer caja vendiéndonos lo de siempre. Y aunque es cierto que unos lo hacen con más dignidad que otros (desde luego, The Human League demostraron el año pasado una energía y frescura mucho mayor que New Order), tampoco atisbo yo motivos suficientes para machacar a algunos sin hacer la más mínima crítica a los otros.
Además, en el caso concreto de New Order la crítica feroz está menos justificada por un motivo para mí irrefutable: llevan to-da-la-pu-ta-vi-da haciendo lo mismo y sonando igual de dejados en directo. Pero siempre, siempre, y tengo testimonios videográficos y fonográficos para demostrarlo, tanto de los ochenta como de los noventa.
Así que admito y comparto que sus conciertos actuales son bastante desastrosos, pero en absoluto que ahora lo son y antes eran geniales. De eso nada: la única diferencia entre New Order en el 2006 y en 1990 es que resultan más patéticos por gordos y perezosos, y que cierto exceso guitarrero y "rockista" aún estropea más la cosa. Pero en 1990, recién parida una obra maestra como "Technique", su directo te provocaba la misma sensación que ahora: "qué canciones tan enormes, qué ganas tenía de verlos, creo que me lo he pasado bien, pero... lo de la calidad del concierto dejémoslo correr".
Es un grupo de estudio. De estudio de grabación y de plató de rodaje de videos. Siempre lo han sido y siempre lo han querido ser, y el directo es para ellos lo mismo que ver un Inglaterra-Alemania en un bar de copas de Palma de Mallorca: juerga, desmadre, garrafón y brocha gorda. Pasárselo bien sin preocuparles demasiado el resultado. Siempre consideraron sus conciertos en directo como una gran broma. Lo que pasa es que, con cerca de los cincuenta, con los niños esperando en el backstage y con las posecitas de cuarentones desmadrándose en las fiestas del pueblo que ponen, la broma ya no tiene ni puta gracia y resulta más patética que otra cosa.
17 jul 2006 | 10:45 AM
Pues eso mismo, exactamente. Sólo que en los ochenta y primeros noventa, supongo que por la juventud y el sonido menos "rockero", se divertían ellos y nos divertíamos nosotros; y ahora dudo que ni ellos mismos se diviertan...
17 jul 2006 | 10:58 AM
Aclaro: la refrencia a The Human League o Lou Reed (son dos conciertos que he visto en estos últimos dos años... podríamos haber citado muchos más: Echo & the Bunnymen, The Pixies etc.) no iba por tí ni mucho menos, sino por el estado general de la crítica musical (por lo que yo vengo leyendo...), sobre todo en los últimos dos años de festivales, en los cuales han sido bastantes los grupos históricos que nos han visitado.
La idea que quería plasmar, y que supongo que no lo he conseguido con mi verborragia habitual, es que me da la impresión de que no hay objetividad en la mayoría de esas críticas: hay artistas que, por lo que sea (intereses discográficos y periodísticos, etc.), vuelve a ser retomada por los gurús de las modas y hay gente a la que toca machacar:
Por ejemplo, en estos últimos dos años es curiosísimo ver cómo los mismos que se corrían de gusto en los noventa con New Order (el futuro, el riesgo, la emoción, ¡ahhhh!) y fustigaban sin piedad a un músico para mí indiscutible como Bruce Springsteen (carca, vendido, aburrido, regresivo, ¡bahhhh!), resulta que ahora han descubierto que los primeros son un timo en directo y el segundo la fusión perfecta del arte clásico y la modernidad bien entendida.
Pues no, coño: Bruce Springsteen era memorable en directo en los noventa (sí, después de sus machacadísimos y comerciales discos "Lucky Town" y demás) y New Order eran una calamidad en directo (sí, justo después de sacar discos memorables, cosa que ahora ya no parecen capaces de hacer).
Es como lo de Morrissey: me he tirado doce años cabreándome por cómo machacaban a uno de los artistas más coherentes que conozco, y ahora llevamos tres años en que, oh milagro, ha vuelto a ser bendecido por la crítica. A ver qúe dicen de su concierto en Benicassim, pero no creo yo que haga nada muy distinto a lo que hacía en 1990 o 1995. Si acaso, le costará más moverse por los kilos.
17 jul 2006 | 11:02 AM
Sí, en eso que dices estoy totalmente de acuerdo:
Hay grupos históricos que saben conservar la frescura y la emoción y otros que lo que transmiten es desidia y actitud funcionarial...
...Y algo de esto puede pasar con New Order, sí. Quizá en los noventa tocaban igual de mal (esas bases rítimas desajustadas con la guitarra, esos gallitos del Bernard...), pero probablemente le ponían un entusiasmo auténtico, porque el que pretenden demostrar ahora resulta falso e impostado.
17 jul 2006 | 11:07 AM
Joder, que poco curráis... 8 mensajes en lo que va de mañana ;-)
Yo sólamente he visto a New Order en concierto hace muuuuuuuuuuuuuucho tiempo y ya me parecieron lamentables. Tengo algunos directos suyos en dvd y parece que esa es la tónica general, asi que no me arrepiento de no haberles ido a ver.
Hay gente que sabe envejecer y que cambia su frescura de antaño por tablas y saber estar. No creo que ni los kilos ni los años hagan a un intérprete peor, quizá no pueda dar los mismos brincos pero seguro que sabe currarse mas al público. Para mi que New Order ni han querido ni han sabido aprender nada en tantos años por el mundo.
¿Alguien duda que el directo de Kraftwerk es tremendo? y son viejos, viejos, pero viejos...
17 jul 2006 | 01:18 PM
Como desde hace un par de horas sí que estoy currando (¡oh, milagro!), sólo perderé el tiempo necesario para decir que Torombolo lo ha explicado mucho mejor que yo. Totalmente de acuerdo con lo que dices.
El único matiz que te hago es que New Order no ha querido nunca currarse su directo como Dios manda. Si lo hiciera, estoy seguro de que podríamos ver algo grande. Con lo que son les basta: una leyenda de los noventa construida sobre otra leyenda aún mayor de los ochenta, que además se alimenta con la mitomanía inherente a la muerte trágica de una estrella joven.
Todo lo anterior ya les sirve para tener vendido medio recinto. Si a eso le añadimos un catálogo incuestionable (fácilmente quince o veinte de sus canciones estarán entre las ciento cincuenta o doscientas mejores de la década pasada. Y si además tiran del repertorio de Joy Division...), un disquito cada tres años (con que tenga dos o tres hits potables ya les va bien. Y tienen el suficiente talento para ello: por flojos que sean sus discos, en todos hay canciones estupendas. El último no es una excepción) y el saber dosificarse adecuadamente (ahora han venido dos años seguidos, pero el año pasado la expectación era enorme porque hacía 18 años que no pasaban por España), tienen asegurada la rentabilidad de la gira y a seguir viviendo de puta madre.
Eso sí, con quienes tenemos los talones deformados de tragarnos conciertos a pie de escenario, como Torombolo, Polidori o yo mismo, ya no les sirve el truco.
17 jul 2006 | 01:31 PM
Dios... La peor crítica que he leído en mi vida. A veces, para escribir, hay que haber aprendido a hacerlo previamente...
19 jul 2006 | 02:24 PM
Yo curraba en una agencia de publicidad y mi jefe nos criticaba por los colores que utilizábamos, siempre nos los hacia cambiar por los que él consideraba. Resultaba frustrante no acertar nunca y no conseguir agradar a esa persona tan exigente...
Con el tiempo descubrimos que era daltónico.
Me gustan tus colores, Poli ;-)
19 jul 2006 | 06:50 PM
Gracias, Torombolo, pero tú ya sabes que lo mío es natural.
Querido yo (sin ser yo mismo): para leer es necesario SIEMPRE haber leído previamente. De todos modos, "cultivo una rosa blanca...".
19 jul 2006 | 11:20 PM
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