Rubianes versus Gallardón

No lo iba a hacer, no me quería meter en camisas de once varas, no quería meterme donde no me llaman ni hablar de cosas que no conozco lo suficiente, ni crear polémica por crearla, ni hablar de política, ni de nacionalismo, ni de pendencias entre las ideas progresistas y las liberales, ni de la consabida apelación al centralismo frente a las "periferias", ni mi pavor y odio a mezclar el arte con la política, ni al papel de los histriones en la sociedad actual, ni conozco demasiado la actividad teatral en España (y menos en Cataluña), ni conozco la obra de Rubianes lo sufuciente, ni quiero perder la ingenuidad de creerme que la polémica no es buscada y que es verdad la declaración de que esto ha hecho "una publicidad de cojones" que le asquea, ni tengo en la necesidad de admitir que yo también tenía a Gallardón como "la cara demócrata de ciertos sectores del PP" pero que hace tiempo me parece el peor de los autoritarios (porque precisamente enmascara su autoritarismo con "democratismo" y cumplimiento de los "deseos del pueblo"), no quiero caer en la demagogia de llamar "fachas" a unos y "rojos" a otros, ni que ahora (precisamente ahora) haya un buen número de municipios que pretendan ampliar el número de representaciones de "Lorca eran todos", ni siquiera sé si iré a ver la obra, ni me pareció tan grave y sí sacada de contexto aquella famosa frase de "que se vaya a la mierda la puta España", ni me siento en la obligación de defender otra vez la libertad de los autores de la escena, ni quiero sentirme otra vez harto de que los consistorios influyan hasta ese punto en la programación de un teatro (por muy "Español" que sea), ni, en definitiva me siento en la obligación de escribir todo esto. Pero ya que lo he hecho, ya que he llegado hasta aquí, sólo me queda decir una cosa:
¡Ya te vale, Gallardón!
Actualización de las 14.00: No he podido resistirme a enlazar esto. No he podido...

14 comentarios
En la prensa del sábado se podían leer las siguientes declaraciones del secretario general del PP en Madrid, Francisco Granados: "este tipo de impresentables (por Rubianes) lo que hacen con sus declaraciones es crear enfrentamientos entre los españoles y criticar nuestro modelo de vida (Por ello) no se puede confundir en absoluto la censura con no subvencionar con dinero público a impresentables como el señor Rubianes. Es lógico que cuando alguien te insulta, cuando insulta a todos los españoles o a nuestro modelo de sociedad, se cree un rechazo que yo considero que es absolutamente mayoritario en la Comunidad de Madrid"
Ante estas declaraciones sólo diré dos cosas. La primera es que si una entidad pública retira una subvención a un ciudadano por unas declaraciones está chantajeándolo, coartando su libertad de expresión, está coaccionándolo para que no diga lo que piensa en libertad. Y eso es censura. Ningún censor ha tenido nunca mala intención, sólo han pretendido salvarnos de nosotros mismos, protegernos de lo que no podíamos ver, oir o pensar. Por eso han sido siempre tan peligrosos.
La segunda, es que a mi el rechazo no me lo crean las declaraciones del Sr. Rubianes (que por otro lado no me importan lo más mínimo) sino las del Sr. Granados y su apología de la censura. Y mi miedo nace de que ni siquiera parece darse cuenta de lo que está diciendo, da la impresión de que está convencido, absolutamente, de que tiene razón.
Polidori una vez más acertaste al elegir tema, pq hay un abismo entre no querer convertir esto en un blog político y permitir que se nos diga qué, cómo y cuándo pensar. Gracias por ello.
Saludos
11 sep 2006 | 12:03 PM
Hoy me siento con ganas de hacer de abogada del diablo... y me pregunto que pensaríamos de esa censura si el artista en cuestión hubiera hecho unas declaraciones que también a nosotros nos parecieran realmente ofensivas.
Y sí, ya sé que el que se ofende con las de Rubianes es porque quiere, porque creo que se entiende perfectamente a qué y a qué no se refiere con el dichoso "la puta España".
Y también me gustaría saber si en este ayuntamiento nuestro tan moderno, tan de izquierdas (risas), tan del PSC (que es TODO LO CONTRARIO del PP) le habrían mantenido la subvención a la obra de un artista que desde Madrid hubiera enviado a la mierda a la puta Cataluña.
Bueno, en realidad eso no me hace falta imaginármelo, porque teniendo en cuenta que se trata de un gobierno que sólo subvenciona obras en catalán, la hipotética reacción es bastante predecible.
Por mi parte, mi humilde opinión es que Gallardón ha hecho simplemente lo que se supone que tiene que hacer un político responsable y guardián de la corrección en un país tan obtuso e infantiloide como este.
Pero no me lo tengais muy en cuenta, que al fin y al cabo, soy catalana. A saber lo que me echan en el agua del grifo (alguna explicación debe haber para que nos la cobren tan cara).
Un saludo.
11 sep 2006 | 01:12 PM
Querida Danae: "obtuso e infantiloide"... ¡yo no lo hubiese descrito mejor!
Un placer verte por aquí de nuevo. Y no dejes de ver mi "actualización". Acorde con lo dicho.
Besos
¡Ah!, y K, gracias, como siempre.
11 sep 2006 | 02:01 PM
Hola Danae
Yo, que no bebo Aguas de Barcelona pq entre otras cosas no soy de por allí (y, por cierto, está malísima), si tengo claro que no admito la postura de mi sr. alcalde. Es posible, como dices, que en Cataluña hubiera ocurrido lo mismo, no lo se pero es posible, no obstante eso sólo demuestra que nuestra sociedad tiene unos cuantos problemas.
No podemos admitir sin más que se prohiba una obra de teatro pq su director haya dicho unas coas u otras, pq vote a un partido u otro, pq sea nacionalistas, independentista o lo que le plazca. Y no se trata de si estamos en Cataluña o en Madrid, se trata de que no podemos admitir la censura dentro de nuestra sociedad.
Personalmente no he visto nunca una obra de Rubianes y no tenía, ni tengo, intención de ir a ver esta. No se cómo me cae el personaje pq apenas le conozco, pero si tengo claro que si le place tiene todo el derecho del mundo en cagarse en la España que le parezca o en cualquier otra cosa. Hay países en los que eso es un delito y te pueden condenar a muerte, pero éste no es uno de ellos y espero que siga así mucho tiempo. Aquí podemos desproticar contra el Gobierno, el Presidente, el Rey, cualquiera de nuestros alcaldes o la vecina del quinto y como mucho nos ganaremos unas cuantas enemistades.
Es estúpido el argumento de que no se puede pagar con dinero público, dinero de todos los españoles, a alguien que insulta a España. Entonces tampoco podría pagarse con dinero público a alguien que se metiera con un político pq en ese dinero también estaría el de sus votantes.
Yo prefiero una sociedad en la que gente como Rubianes (o Leo Basi, por ejemplo) se cague en lo que quiera, por ofensivo que sea, a otra en la que un personaje gris, en un cuarto aún más gris, se dedique a tachar guiones y recortar escotes.
Saludos
12 sep 2006 | 09:37 AM
Ahí va mi opinión:
-Me parece ridículo y absurdo todo lo que se ha montado en estos días con la eliminación fulminante de la obra de Pepe Rubianes de la programación del Teatro Español.
Primero, porque las declaraciones de marras las hizo hace más de medio año (tiempo ha habido, creo, de que los responsables debatan y decidan sin estar tan cerca del estreno).
Segundo, porque creo que en una sociedad libre y abierta las declaraciones y opiniones personales deben separarse de la actividad profesional: si había motivo para programar a Rubianes, no puede dejar de haberlo porque diga tal o cual barbaridad (que se haga la obra con normalidad y que se vayan a los Tribunales los ofendidos). Y si no lo había (que también puede que no lo hubiera), el error fue incluir su obra en el programa de un teatro pagado con dinero público.
El actuar como se ha hecho lo único que revela es que estamos inmersos en algo que a mí me parece lamentable: la política de la improvisación, que responde a presiones súbitas de lobbys y otros grupos de poder (en este caso, de derechas, liberales o como se quieran llamar. Del otro bando también hay ejemplos múltiples) ¿Es que resulta que tantísimo ofendido del PP como sale ahora hasta debajo de las piedras tenía ni la más remota idea de quién era Rubianes y de las cosas que decía?
12 sep 2006 | 12:19 PM
-Polidori, hablas de que no te parece tan grave y de que se sacaron de contexto sus palabras... ¿Has oído los “seis minutos de gloria” de D. José Rubianes en TV3 –medio público en el que, por cierto, es bastante habitual-?
Yo los vi en directo y no sé si los habrán sacado de contexto o no en Madrid... Lo que sí se es que sus declaraciones fueron algo más que criticables u ofensivas. Fueron especialmente repugnantes por dos motivos. Primero, por ventajistas (¡qué fácil es hablar así en la TV3!, con el simpático Albert Om, independentista declarado, riéndole la gracia a mandíbula batiente... A ver si había tenido el valor de decir lo mismo y de la misma manera en TVE1 o en Telemadrid), y segundo, por ser la expresión de una ideología lindante (por no decir plenamente definitoria) con el más clamoroso de los fascismos.
Y es que, sin perjuicio de la literalidad o las expresiones más o menos malsonantes, lo que el Sr. Rubianes vino a decir es que ya estaba bien de quejarse estos españoles, que oprimen a Cataluña y se aprovechan económicamente de ella (el ejemplo de “chupar del bote” lo puso con los conquenses, en voluntaria metonimia del resto de españoles), y que aún peor eran los que viviendo en Cataluña habían venido de otros sitios de España y aún así se quejaban. Que él se sentía gallego de origen y catalán de corazón, por todo lo que le había dado Cataluña frente a lo que España le había quitado y le quitaba.
Es decir, la recurrente contraposición entre la nación virtuosa y explotada (es decir, Cataluña), y los indeseables elementos sociales que no quieren reconocer todo lo que esa nación ha hecho por ellos y que se muestran desagradecidos y hostiles (es decir, los catalanes que, nacidos o no en Cataluña, se sienten y dicen españoles, a los que excluye expresamente de toda normalidad ciudadana).
Esa es la esencia de lo que dijo Rubianes, que ahora no para de gimotear eso de que él se refería a la España que mató a Lorca, a la España autoritaria y demás ridiculeces autoexculpatorias (si el pobre Lorca se levantara de allá donde esté, igual se liaba a hostias con tanto listo que vive aprovechando políticamente su tragedia personal). O sea, además de ventajista y excluyente, cobarde...
Si se cogen sus palabras, se cambia “españoles” por “judíos” o por “negros”, y Cataluña por “Alemania” o “Estados Unidos”, tendríamos tal cual las declaraciones de un jerarca del Partido Nazi o un dirigente del Ku-Klux-Klan... o mejor, imagínense que dice algo parecido José María Aznar, a ver qué reacciones habría...
...Pero como lo ha dicho el Sr. Rubianes, tenemos a la mitad de ayuntamientos de Cataluña ofreciendo sus teatros y a las juventudes del PSC luciendo camisetas de “Todos somos Rubianes”...
...Mientras tanto, en Cataluña jamás quitarán de la programación de un teatro público la obra de un autor que se haya declarado como derechista, nacionalista español o simplemente simpatizante del PP (ya no digo que se “hubiera cagado en Cataluña y en los putos catalanes, cuyos cojones exploten y cuelguen del campanario”... En ese caso no es que no hubiese estrenado... Es que probablemente le habrían llenado de pintadas amenazantes el local y debería ir con escolta). Sencillamente, porque en la puta vida entrarán en ese programa. Y con muchas dificultades asomarán la cabeza en programaciones privadas, que los tentáculos de la ortodoxia nacionalista llegan muy, pero que muy lejos.
Por ejemplo, ahí tienen a D. Sabino Méndez (letrista de Loquillo) o a D. Albert Boadella (algo más de prestigio teatral tiene este último que Rubianes, si no me equivoco...), que son poco menos que proscritos culturales en su propia tierra. Incluso ciertos Ayuntamientos (véase el reciente caso de Boadella y los premios “Estel” y “Boira” de Bellpuig –Lleida-) se permiten cachondearse de ellos y premiarles en plan irónico por su condición de notorios “anticatalanes”.
Se me escapa la razón por la cual ciertos sectores del resto de España nunca se dan por enterados de esta realidad cotidiana (ayer mismo varios de los despreciables “anticatalanes” que no merecen la condición de ciudadanos volvieron a sufrir su ración de insultos en la Diada. Eso los que aún tienen el valor de acudir a la ofrenda floral, pues la mayoría se queda en su casita), mientras se rasgan las vestiduras por los casos Bassi o Rubianes, que son bastante menos habituales.
Sólo acierto a encontrar una: ellos también están de acuerdo con Rubianes o Carod-Rovira en que existen dos secuencias lógicas que se contraponen: España-franquismo-represión-atraso-PP, frente a Cataluña-libertad-oprimidos-modernidad-izquierda.
“Po bueno, po fale...”, que diría el propio Rubianes cuando hacía de Makinavaja...
12 sep 2006 | 12:20 PM
...es que es necesario que lo haga
(decía, y con eso acabababa).
12 sep 2006 | 12:28 PM
...Y tercera y última parte de mi opinión (no sé qué le pasa a esto, que sólo me deja colgarlo por bloques, y no el ladrillo entero. No sabía yo que en La Coctelera se prefiere la mampostería a la sillería... ¡qué vulgaridad!):
-K, yo también prefiero una sociedad en la que “la gente se cague en lo que quiera, por ofensivo que sea, a otra en la que un personaje gris, en un cuarto aún más gris, se dedique a tachar guiones y recortar escotes”.
Pero supongo que llevar tu razonamiento a la práctica será aceptar que, mientras Bassi se caga en la Iglesia católica y Rubianes en España y los españoles, otros puedan cagarse en los musulmanes, en los homosexuales, en los inmigrantes, en los catalanes o en las mujeres muertas a manos de los maltratadores, por cuya culpa esos pobres se han visto forzados a delinquir y acabar en prisión...
Es decir, si aceptamos “cagadas” políticamente correctas, habremos de soportar deportivamente otras “cagadas” menos aceptables socialmente, ¿no?
Por eso, prefiero optar por una solución intermedia: desde luego, que nadie se meta en un cuarto gris a tachar y recortar... Pero que tampoco salga gratis ofender y alentar el odio: aunque sé que es difícil, se pueden definir los límites entre la libertad de expresión y la ofensa a la dignidad de las personas o sus grupos. Para eso votamos y pagamos un cuerpo legislativo. No tengo claro si el actual Código Penal lo hace correctamente o no... Lo que sí tengo claro es que es
12 sep 2006 | 12:29 PM
...es necesario que lo haga
(decía, y con eso acabababa).
12 sep 2006 | 12:40 PM
¡Uf! Si sabía yo que la iba a liar... Bueno, pero en el fondo lo hice para eso, para escucharos.
Véamos. Lo primero, y lo digo por Danae y Stephin, me he dado cuenta de que no estaba muy enterado de toda la historia y de la verdadera dimensión del personaje. Supongo que no vivo en Cataluña, eso es todo, y sólo conozco a este hombre por algunos trabajos, pero no por la totalidad de su labor "artírstica".
Tampoco había visto la secuencia completa del famoso programa. Acá como mucho nos han enseñado la frase de marras en algún recorte de esos de programitas de zapping, pero ya veo que tenía más enjundia, y no sólo una salida de tono.
Bien, pues con todo lo escuchado (también salió en la conversación de ayer en la tertulia baloncestistica, y con disputas muy, muy airadas -no había visto nunca a mis compañeros de canasta tan airados), leído y "visto", ya veo que el personaje de Rubianes es más abyecto de lo que suponía. Así que, es evidente que si quiere "lavar" su imagen (y no antes esos que odia, sino ante los que vemos la realidad con otros prismas) debería tener las agallas de decir lo mismo de "la puta Cataluña", pero mucho temo que, por lo que me contáis, se limitará a aprovechar el tirón y seguir chupando de la "madre patria adoptiva".
Eso sí, y en contra del parecer de Danae (por mucha agua de Barna que bebas ;-)), es que Gallardón ha seguido un juego estúpido que le ha hecho quedar como un autoritario gratuito (no es la primera vez, ni será la última). Y dando la razón a Stephin, me parece que el error viene de antes, de esos famosos lobbys, que contratan estas cosas para los teatros municipales sin ser conscientes de lo que hacen (o sí lo son, lo que es mucho peor).
Y, por último, lo que sí os digo es que un verdadero placer contar con estos comentaristas que me acercan la verdadera dimensión de las cosas. Espero que sea lo mismo para mis lectores.
Besos y abrazos para todos.
12 sep 2006 | 12:41 PM
Polidori, estoy de acuerdo con lo que dices y alabo tu capacidad (y tu predisposición) para acercarte al punto de vista de los demás, e incluso para rectificar... ojalá todo el mundo tuviese esa actitud. Nos evitaríamos muchos enconos y úlceras de estómago.
...Vuelvo a intervenir (y no pierdo más el tiempo hoy, que no lo tengo...) para hacerte un par de matizaciones:
No tengo a Pepe Rubianes por alguien abyecto. No confundas mi valoración de sus declaraciones (ya he dejado meridanamente clara mi opinión en el otro mensaje) con mi opinión personal sobre él.
Rubianes no es un mal tipo. Pongo la mano en el fuego por él porque no se ha metido en este lío a propósito, ni tampoco por buscar publicidad gratuita (entre otras cosas, no le hace falta. En Cataluña ya es sobradamente popular, y fuera de Cataluña no creo que logre serlo en la vida). Es un cómico charlatán que resulta divertido y hasta entrañable en ocasiones, y con el cual (sin llegar a ser un admirador suyo) me he tronchado de risa en muchísimas ocasiones (el tío tiene indudable gracia e improvisa como nadie). Es un cómico muy querido y apreciado aquí, que se lo ha currado toda la vida y de cuya sinceridad en las convicciones políticas no dudo ((izquierdista, con su puntito ácrata y antisistema. Sí dudo algo más de su coherencia y consistencia intelectual, pero tampoco veo porqué hay que pedirle a él lo que no exigimos a otros). También cultiva esa imagen canalla y arrabalera (las putas, los bajos fondos, los bares y borracheras...) que a Sabina o algún otro les gusta difundir, cosa que me parece estupenda siempre que sea veraz (no me creo a quien presume de ir de frecuentar a las lumis del Raval y luego se aloja en el hotel Arts...).
El problema de Rubianes es otro: que a fuerza de verse tan cómodo y calentito en el "sistema alternativo" (es decir, la catalanidad reivindicativa, que aquí coincide con la Cataluña oficial) frente al "sistema" (o sea, España, y dentro de ella el sector ideológico que representa el PP), ha acabado perdiendo el sentido de la realidad y convirtiéndose en el tonto útil del nacionalismo. Es decir, en alguien que representa a la perfección el estereotipo social que los nacionalistas pretenden difundir e implantar:
El del catalán venido de fuera (de Galicia, en este caso) que reniega de España y se convierte en un nacionalista asimilado. Esa es la razón de que Rubianes esté en todas las salsas (no hay tipo que salga más en cualquier programa de cualquier televisión pública catalana), incluso aunque su catalán hablado sea patético (por no decir inexistente). Lo importante no es que hable castellano y que sólo con dificultades responda en catalán. Lo esencial es que reniega de España, y eso corre de gusto a cualquier nacionalista. Y si encima le maltratan o le censuran fuera, eso ya es el nirvana, el orgasmo clitoridiano, el éxtasis de Santa Teresa... nada le pone más a un nacionalista que contar con un mártir del odio a los catalanes fuera del Principado.
Eso hay que tenerlo muy claro: a un nacionalista no le importa tanto combatir a los no nacionalistas de su territorio como intentar demostrar que fuera se les odia: es el combustible de su ideología.
En cambio, un artista surgido de la tradición cultural catalana, catalanoparlante e igualmente bufón y divertido, como Albert Boadella, jamás tendrá el mismo espacio y tratamiento. ¿Porqué? Porque pronuncia sin ningún odio ni complejo la palabra "España"
Es así de sencillo, hazme caso.
12 sep 2006 | 01:11 PM
Gracias de nuevo, Stephin. Aclarado todo. Sigues hablando con lengua sabia, que diría un indio.
Y sí, de Boadella me jode más no conocer suficiente su obra. A ver si aprovecho lo que la mula nos da para conocerla un poco mejor.
Abrazo
12 sep 2006 | 01:25 PM
Juro que he leído a Antonio Robles después de escribir lo anterior. Pero por lo que veo el tío opina como yo casi al 100% (con algún leve matiz).
Me reconforta, pues es una de las personas más valientes, honestas y admirables de las que yo he tenido noticia en el espacio público catalán.
Aquí pego su "Carta abierta a Pepe Rubianes":
"Carta abierta a Pepe Rubianes
Antonio Robles
No se da cuenta Rubianes de que la violencia de su desprecio está sacudida por los mismos odios e idéntico dogmatismo de los asesinos de Lorca. Incluso en las formas. "Y que se metan a España ya en el puto culo a ver si les explota dentro y les quedan los huevos colgando de los campanarios. Vayan a cagar… con la puta España…"
He visto y escuchado más de una vez el fragmento de TV3 donde Pepe Rubianes agrede y escancia odio contra el imaginario que el nacionalismo tiene de España. No me escandalizo; estoy acostumbrado a escuchar a mentes nacionalistas seguras de su verdad despreciar la verdad de cualquier otra creencia que cuestione las suyas. Es la esencia del totalitarismo. Pero en la intervención de Rubianes hay un mal añadido. Agrede de forma gratuita, es profundamente violento, insultante, terrorista. No se da cuenta Rubianes de que la violencia de su desprecio está sacudida por los mismos odios e idéntico dogmatismo de los asesinos de Lorca. Incluso en las formas. No debieron ser muy diferentes las muecas canallas de aquellos asesinos del 36 con los modos chabacanos vomitados por Rubianes en TV3. No me quiero imaginar ese "talante" en 1938 con mando en plaza y un cura catolicón por medio.
Es tan fácil en Cataluña ser arrojado, si el objeto del insulto es España.
Con motivo del estreno frustrado en Madrid de su obra "Lorca somos todos", el actor se ha disculpado: "Yo me refería a la España que mató a Lorca, permitió que Machado muriera de pena en Colliure y dejó morir a Miguel Hernández en la cárcel. La España que 'paseó' a miles de demócratas y llenó el país de fosas comunes y nos sumió en el silencio más largo, cruel y sanguinario de la historia". La disculpa le honra. Aunque no del todo. Intenta contextualizar lo que fue dicho para agradar a un público nacional-catalanista del siglo XXI cuya seña de identidad es odiar a España, no sólo a la España franquista del 36. Sabía lo que decía, sabía dónde lo decía y sabía el efecto que tendría. Ya es mayorcito. Si quería exponer que lo que despreciaba era esa España cruel debería haberlo especificado, lo cual le hubiera llevado por efecto o por defecto a defender a la España constitucional actual. Y para eso sí que hay que tener cojones en TV3.
No es inocente, ni ingenuo. Sólo una víctima más del "síndrome de Catalunya", esa especie de andrajo humano que saliva ante el acoso moral del nacionalismo. Falso amor al secuestrado, miedo inconsciente a sus represalias. Es la respuesta del cobarde o del vencido. Un sancho sin grandeza.
Pero en cualquier caso, la disculpa debe ser aceptada. Cebarse como víctima en la afrenta es participar de alguna forma de los réditos políticos que el insulto provocó en los ofendidos.
Pero yendo más allá de ese laberinto sentimental siempre subjetivo, Pepe Rubianes como autor y actor teatral debe ser juzgado por la altura artística de su obra, no expulsado ni obligado a dejar un sólo escenario. Si lo hacemos una sola vez, con uno sólo de nuestros ciudadanos, todos tendremos siempre alguna razón para expulsarlos a todos. Si en algo se diferencia la España constitucional en la que vivimos de las prácticas nacionalistas que nos escatiman ideas, lenguas y sentimientos culturales, es su capacidad para acoger todas las ideas, incluso a éstas que han de ser combatidas. Pero en las urnas o en los Tribunales si es el caso.
El Teatro Español de Madrid ha de acoger su obra. Hoy más que nunca. Nadie debe ponerle trabas (si fuera el caso, que parece que no lo es): ni el consistorio, ni su director, ni los ciudadanos de Madrid. Este país ha de aprender aún a soportar las ideas de los demás, aunque no nos gusten. Nadie está obligado a ir a verle al teatro, nadie debe impedirle hacer su labor en él.
Como persona responsable de sus actos e ideas, sin embargo, es otra cosa. Su comportamiento ha sido vejatorio sobre todo para sí mismo. Se olvidó de los muertos del otro bando ajusticiados del mismo modo. Y que no me venga con monsergas de ideas buenas y malas, ideologías idealistas y carcas; cualquiera de ellas que veje o asesine a un ser humano es igualmente condenable. Otra cosa es que en su infinito sectarismo crea que en aquellos años sólo había monstruos y angelitos. Todo esto podríamos disculparlo. Ni él fue culpable de aquello ni inocente; simplemente no existía.
Pero sí puede ser responsable hoy de permitir comportamientos excluyentes amasados con el mismo sectarismo que él critica de aquella España cainita. Ha tenido mucho tiempo para despotricar en TV3, en su teatro diario, en periódicos y movimientos sociales de Cataluña contra las oficinas de delación lingüística, contra el derecho de cualquier niño de Cataluña a estudiar en su lengua materna, contra las agresiones a su compañero de oficio Albert Boadella, contra la complicidad de la izquierda catalana con el egoísmo nacionalista o contra la falsificación de la personalidad ideológica de tantos de nosotros por el mero hecho de denunciar estos hechos. Para eso sí que hay que tener dignidad.
A pesar de lo escrito, estoy seguro que Rubianes es una persona entrañable, una persona incapaz de hacer daño a nadie. No es una contradicción con lo escrito, ni un intento de disculparle. Puede que sólo sea la fatalidad de una época sin grandeza y demasiada coca nacionalista.
Le voy a hacer un favor, voy a cambiar una sola palabra de sus declaraciones. El efecto psicológico no es necesario explicarlo: "Y que se metan a Catalunya ya en el puto culo a ver si les explota dentro y les quedan los huevos colgando de los campanarios. Vayan a cagar… con la puta Catalunya…" ¿Se atrevería a hacer unas declaraciones así?
Si alguien se ha sentido indignado por una de las versiones y no por la otra, que se lo haga mirar".
12 sep 2006 | 01:34 PM
Hola Stephin
Cuando dije lo de "la sociedad en la que la gente se cague en lo que quiera (...)" me refería a este tipo de casos. Tú sabes bien que toda libertad tiene límites legales más allá de los cuales deja de ser libertad y se convierte en otra cosa.
No tengo ni idea de dónde están los límites legales de la libertad de expresión, ni se si lo que dijo Rubianes es o no un delito (que lo digan los tribunales que para eso están). Si Rubianes cometió algún tipo de delito pues que sea condenado por ello y pague, lo que no es de recibo es que se suspenda una obra de teatro por una serie de presiones viscerales.
No, Stephin, no, la libertad de expresión no incluye apologías del terrorismo, ni del racismo, ni de la violencia, ni otras muchas que conoces perfectamente. Creo, y corrígeme si me equivoco, que en estos temas se puede llegar hasta el Constitucional y dicho tribunal los considera de forma individual y aislada, pq cada uno es un mundo. Si la Iglesia católica tenía algún problema con Leo Bassi debería ir a los tribunales, lo injustificable es poner una bomba en el teatro (y no digo que la Iglesia tuviera nada que ver, ojo). Si los musulmanes tenían problemas con las famosas viñetas de Mahoma tenían que haber recurrido a la justicia, no a las amenazas ni a los ataques. Debo un respeto hacia unas normas cuando quiero estar bajo ellas, pero no si estoy en otro lugar. Es decir, me descalzaré o me cubriré o lo que sea para entrar en un templo de una u otra religión, pero vivo en una sociedad laica en la que sus leyes no tienen más poder que el que les demos. Las iglesias en general son elementos criticables (para mi hasta rechazables) como cualquier otro actor social. ¿Pq vamos a poder hacer chistes sobre abogados y no sobre curas? ¿Pq el presidente de cualquier gobierno es criticable y el papa no va a serlo?
No discuto si Rubianes es o no buena gente, me da igual; tampoco si en Cataluña hay más o menos libertad que en Madrid. Yo censuro que en Madrid haya ocurrido esto (y no censuro lo que le ocurre a Boadella en Cataluña pq no me entero) pq lo considero un acto de censura. Éste tipo ha sido sacado de un ciclo de teatro a consecuencia de unas declaraciones públicas hechas hace meses, con las que se puede o no estar de acuerdo, pero que no justifican que sea censurado.
Es como la famosa: "no estoy de acuerdo con tus ideas, pero daría mi vida por tu derecho a defenderlas"
Pues eso.
Saludos a todos
12 sep 2006 | 01:34 PM
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