La Coctelera

Las manos en los bolsillos

En la puta vida

Cartel visto en Barcelona, pero que bien podríais verlo en Madrid:

Pertenece a la iniciativa v_de_vivienda, y me ha encantado. Esto sí que es un eslogan bien hecho y que llama la atención. ¿Acaso no lo suscribiríais muchos (casi todos) de vosotros? ¿Acaso no lo podemos suscribir aquellos que vivimos en veintitantos metros cuadrados porque sería imposible pagar más?

El tema de la vivienda sigue siendo dramático en nuestro país. Como reza el eslogan de esta iniciativa:

En España, la vivienda es la más cara del mundo, teniendo en cuenta los sueldos de los ciudadanos. Nuestra principal amenaza es la especulación descontrolada con un bien de primera necesidad como es la vivienda. Esto está provocando muchos problemas que se traducen en dramas personales, familiares y colectivos. Queremos que esto cambie.

Ojalá lo consigan, porque nuestros políticos o son demasiado lentos o miran para otro lado.

Polidori dixit.

8 comentarios

  1. Flanagan

    ¡¡La leche!! Magnífico slogan que espero con toda mi alma que no se haga realidad nunca.

    Un saludo.

  2. Bueno, antes de venir a Japón igual pensaba que en España estaba lo peor. Pero recuerdo la que se formó en Espal¡ña con lo de los minipisos de 30metros cuadrados. Pero yo vivo en uno que no llega a 20 metros cuadrados y aquí eso es lo más normal. Y para una persona, está muy bien, no me quejo. Y aquí todo es bastante caro y se vive mucho de alquiler. Poca gente puede comprarse una casa y si sela compran se hipotecan hasta las cejas (como en España) y se van a vivir bastante lejos.

    Saluditos

  3. Esto es lo que me faltaba hoy para terminar de deprimirme.
    Personalmente prefiero no pensarlo mucho porque me sumerjo en una serie de pensamientos pesimistas que me dan ganas de tirarme por un puente.
    Supongo que para la gente trabajadora, la vida nunca ha sido fácil. Mis padres y todos los de su generación tuvieron que trabajar duro para poder comprarse una vivienda, para poder criar a sus hijos. Pero ahora los de mi generación no sabemos si algún día podremos tener la posiblidiad siquiera de intentarlo. Así que creo que muchos iremos cumpliendo años viendo como nos hacemos mayores viviendo con nuestros padres, sin poder plantearnos si queremos tener o no descendencia.
    Esta mierda de sociedad está hipotecando poco a poco su porpio futuro.

  4. A ver si cunde el ejemplo y se lleva la iniciativa a todas las ciudades ...

  5. K

    Hombre Irukina, no es por polemizar, pero Japón tiene casi la mitad de la superficie de España y más del triple de la población, es normal que los pisos estén por las nubes.

    De todas formas, coincido con Flanagan en la esperanza de que no se haga realidad, ¡yo quiero mi casa!

    La verdad es que la cosa está complicada, por no decir jodida, no se si en España la vivienda será la más cara del mundo pero lo que está claro es que tenemos muchísimos problemas para comprarnos algo parecido a una casa. Sólo tenemos que mirar nuestro DNI para darnos cuenta. Y los que han logrado comprar o alquilar algo, sólo tienen que mirar su cuenta corriente.

    Me parece una iniciativa muy buena que ójala se traslade de una ciudad a otra, pero Polidori, no puedo estar de acuerdo con tu última frase. O lo conseguimos entre todos o no lo conseguiremos. Si se ha llegado hasta esta situación es, posiblemente, por eso, por la incapacidad que demostramos para usar nuestras energías en resolver nuestros problemas. Se nos da bien quejarnos con los amigos pero estamos completamente desmovilizados o desmoralizados, ¡vete a saber!

    Merecería la pena que alzáramos las voces de vez en cuando, más que nada para que no nos tomen por mudos y pasen por encima nuestra sin mirar siquiera la suela de sus botas.

    Salud

  6. Stephin

    El cartel es genial, desde luego. Si alguna vez formo parte de alguna plataforma ciudadana, espero ser tan hábil para llamar la atención de la gente como los promotores de esta iniciativa.

    Respecto a la problemática de fondo de la vivienda... buf.... Estoy de acuerdo con D. K en que la sociedad debería hacer llegar a quienes nos mandan una mayor preocupación y concienciación sobre este tema, porque no es aceptable una situación en la que el precio de la vivienda sube un 500% más que el salario medio. Y no lo es porque no es una situación coyuntural (eso puede pasar un año, o dos, por causas de diversa naturaleza... pero sostenidamente durante una década ya no es una coyuntura)... Pero, ¿porqué no lo hace, salvo iniciativas como las del cartel, que de momento no creo que sean mayoritarias?

    Difícil pregunta... Yo creo que no hay grandes sectores de población excluidos y todo el mundo se va adaptando a la situación, mal que bien. Eso no quiere decir que la cosa no sea muy difícil, por supuesto: los jóvenes deben retrasar mucho su edad de emancipación y lo pasan peor para meterse en un piso propio, pero al final, entre lo poco que ahorran, la ayuda familiar y el esfuerzo compartido entre dos, acaban por hacerse propietarios. Eso sí, con un endeudamiento brutal y a larguísimo plazo: mis padres, con un sólo sueldo, pagaron su piso en doce años. Nosotros, con dos sueldos, lo estarmos pagando hasta el 2029, y eso que dispusimos de un piso antiguo para vender antes de comprar el que tenemos...

    Ahora bien, hagamos un poco de abogados del diablo, que es algo bastante sano para conservar la objetividad e independencia de criterio. Si las cosas están tan terriblemente mal, ¿porqué hasta hace cuatro días -ahora parece que empieza una cierta crisis- se vendía absolutamente todo lo que se construía? ¿porqué el consumo no sólo no se ha ralentizado, sino que se ha disparado en tres lustros?

    Pues ya tenemos sobre la mesa otra pregunta difícil de contestar, al menos para quienes no somos sociólogos ni economistas.

    En fin... que yo no tengo una opinión formada sobre cuál sería la solución a este problema. Quejarse y movilizarse está muy bien y es algo loable. Y en casos como este, creo que muy necesario. Pero movilizarse debe ser para proponer algo alternativo, porque las movilizaciones en negativo no sé si sirven para algo...

    Las únicas cosas que tengo más o menos claras de este monumental embrollo que es el problema de la vivienda (y no sólo eso, sino el del desmesurado peso de la construcción en nuestra economía) es que se trata de un problema estructural (es decir, no limitado a algun periodo, sector social, territorio o partido político, sino generalizado en toda la estructura socioeconómica de España), que si no se ha abordado su solución es porque hay una connivencia de intereses (la cadena sería la siguiente: Comunidades Autónomas, Ayuntamientos, constructoras, partidos políticos, entidades financieras) y que gran parte de culpa del problema lo tiene el actual reparto de competencias entre Administraciones.

    No tengo tan claro por dónde debe ir la solución, pero sí intuyo que serán más beneficiosas las políticas liberalizadoras que las intervencionistas. Hace poco oí a un experto razonar que si el suelo de la vivienda se liberalizase por completo (es decir, si desapareciese la intervención municipal en la clasificación del suelo, de tal manera que la Ley urbanística predefiniera que todo lo que no fuese rústico, sujeto a protección ambiental o destinado a dotaciones o equipamientos públicos, fuese edificable y estuviese a disposición del mercado) se estabilizaría el artificial incremento de valor de los terrenos.

    Mientras dan con ello, seguiremos intentando ajustar nuestra cuota mensual...

  7. K

    Stephin me aventuraré a responder a la pregunta que has lanzado "¿porqué hasta hace cuatro días -ahora parece que empieza una cierta crisis- se vendía absolutamente todo lo que se construía? ¿porqué el consumo no sólo no se ha ralentizado, sino que se ha disparado en tres lustros?"

    Yo creo, y no soy sociólogo ni nada por el estilo, en que el motivo vuelve a estar en nuestro DNI. Al mercado ha llegado en pleno una generación enorme, la del famoso baby boom y además se ha acumulado ahí pq el fenómeno empezó cuando los mayores de esa generación alcanzaron la edad para emanciparse y ha continuado cuando los más pequeños la hemos alcanzado.

    Ahora mismo hay en la calle buscando casa gente con treinta y tantos o treinta y muchos, y gente mucho más joven, que apenas ha alcanzado los treinta. Vamos, todos aquellos que nacimos en la década de 1970 y alrededores.

    La generación del baby boom ha sido la más grande que ha habido en España en décadas, quizá siempre. Eso explicaría el motivo por el que se vendía absolutamente todo, por pura necesidad. A eso le sumamos una buena situación macroeconómica, unos créditos bajos, las ayudas familiares en muchos casos... Y tenemos como resultado una escalada de precios sólo comparable a la de los créditos hipotecarios. Si además incluimos la especulación, la necesidad de dar salida a muchos millones de pesetas ante la llegada del euro; tenemos un pastel bastante completo.

    Saludos a todos

  8. Stephin

    Creo que tu comentario es atinado, K, aunque me temo que sólo por la presión generacional y los bajos tipos de interés no puede explicarse el bestial aumento de precio de la vivienda desde finales de los noventa y hasta nuestros días. Aparte de esos, creo que hay más factores influyentes.

    Aparte de las convicciones genéricas a las que he aludido más arriba, no me creo capaz de hacer un diagnóstico pormenorizado de la situación.

    Sólo añadiré que los más mayores del baby-boom, entre los que me cuento (nací en 1970), tuvieron su gran oportunidad entre 1996 y 1998. Esos tres años fueron los mejores para meterse en la compra de un piso, y quien tuvo la lucidez, paciencia y capacidad ahorradora de la hormiguita podrá felicitarse ahora por ello.

    No fue mi caso, desde luego, y eso que disponía de los ahorros y la ayuda familiar suficiente para haberlo hecho. Cuando recuerdo que tuve en mis manos los folletos de la promoción inmobiliaria de San Chinarro, que empezaba en 1998... Por 12 millones tenías un piso de más de 80 m2, y yo disponía de 2 para dar una entrada más lo que hubiera podido adelantarme la familia. No quiero ni imaginar lo que pedirán ahora por ellos...

    Aunque veo absurdo arrepentirse: en cada edad se pasa por distintas vicisitudes y circunstancias, y en las mías de entonces no cabía en absoluto meterme en una cooperativa o una promoción inmobiliaria, negociar una hipoteca y empezar a pagar un piso que a saber cuándo ocuparía... Desde luego, los de mi edad que sí se metieron en la compra de piso deben estar ahora a punto de tenerlo pagado, o como mucho con tres o cuatro milloncillos de las antiguas pesetas por amortizar. ¡Enhorabuena!

    ...Vaya, al final he pasado del debate ideológico al "revele su rollo", como en el chiste de la tienda de fotografía.

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