La Coctelera

Las manos en los bolsillos

Grandes canciones: No more love songs, de Lloyd Cole

Hay gente que no conoces en persona, pero tienes la completa seguridad de que son buenos tipos. Si nos referimos a un músico, y ya sabemos cómo se las gasta la gente que se dedica a estos menesteres, siempre piensas que son unos engreídos, por mucho que adores su música. Pero hay tipos que sabes que son buena gente, porque tiene que ser así, y no sabes muy bien cómo explicarlo (como ya os dije en su momento del malogrado Grant McLennan). Pues creo que ese es el caso del músico que hoy nos ocupa: Lloyd Cole.

Desde su Buxton natal, y con una de las voces más hermosas del pop-rock británico y de los llamados (como diría el cascarrabias de Van Morrison) "songwriters" (en castizo cantoautores) de las últimas dos décadas, el bueno de Lloyd empezó en esto de la música (como otros tantos) en los primeros ochenta como líder de uno de esos grupos pop que, en esta ocasión, tenía la vista puesta en el sonido más americano. Así, los temas de su grupo, The Commotions, siempre miraban a la Rout 66, con sonidos fronterizos y continuos guiños a la vida en el desierto americano. Su elepé Rattlesnakes (Serpientes de cascabel) de 1984 fue uno de esos grandes éxitos de primeros de los ochenta que hacía presagiar que serían, como tantos otros, un grupo de una sola canción. Mis viajes a Málaga y Almería en el coche de mis padres tenía en muchos momentos "Perfect skin", "Rattlesnakes" o "Are you ready to be heartbroken?" como banda sonora; como poco después fueron los temas de su siguiente disco, Easy pieces, como la archifamosa "Cut me down" o "Brand new friend", que sonaban con cierta frecuencia en las radiofórmulas del momento (hacia 1985).

Pero, y a pesar del moderado éxito conseguido por su grupo, Lloyd Cole tenían puesta la vista en una carrera en solitario que se adecuara más a sus gustos y altibajos personales. Porque en realidad Lloyd es un tipo bastante retraído e intimista, o al menos esa es la apariencia que da en sus directos. No recuerdo el año exacto en el que le vi por primera vez, pero sí que recuerdo a un tipo bastante tímido y reservado que se hacía acompañar de vez en cuando en el coleto de su "old friend Jack" (referido a Daniel's). Y, qué queréis que os diga, empezó a caerme muy bien.

Con más o menos altibajos, y alternando discos excelentes con algún que otro ladrillo, Lloyd empezó su carrera en solitario en 1990 con su elepé Lloy Cole. Al año siguiente sacó el abigarrado, bicéfalo, ambicioso y por momentos excesivamente arreglado Don't get weird on me babe al que tanto cariño tenemos sus fans. Además, una canción que sea capaz de decir "debe ser la chica más idiota que he conocido en mi vida" merece una atención especial. En cualquier caso, los arreglos de cuerda de su primera cara (esos vinilos... ¡qué nostalgia!) y la vuelta de tuerca del sonido Commotions de la segunda hacen de este disco un gran disco. Y poco más queda por decir de él.

Como a muchos otros solistas y grupos, por motivos biográficos le perdí la pista durante mucho tiempo, para recuperarla en el 2000 con el enorme disco que editó con un grupo reclutado para la ocasión, The Negatives, en el que hizo un buen puñado de canciones hermosas, limpias y comedidas, pero con bastante más consistencia, que son una verdadera delicia. Sus siguientes entregas pasaron bastante desapercibidas (también para éste, vuestro humilde blogger), pero en 2003 volví a tener contacto con el viejo ya Lloyd en el delicioso, intimista e incluso minimalista Music in a foreign languaje. Canciones perfiladas con su sempiterna guitarra, en algunos casos nuevas versiones de viejos temas, o nuevas visiones que más se susurran que se imponen, se paladean como una buena copa de vino. En cualquier caso, y ajustada a la melancolía propia de sus discos, Lloyd hizo una verdadera maravilla que os recomiendo vivamente. Un disco para almas sensibles, como Lloyd, así que abstenerse los tipos duros (dedicaos mejor a enturbiar mentes de mujeres sensibles, anda).

Ahora estamos de enhorabuena, porque nuestro querido Lloyd Cole ha sacado un nuevo disco que lleva por título Anti Depressant, toda una declaración de intenciones. Claro, después de la caricia del anterior es difícil que me conmueva tanto, pero siempre es una buena noticia que haya un nuevo disco de Cole en la calle. Además, dentro de poco podréis disfrutar de su música en directo en Barcelona (La 2, el lunes 16) y Madrid (Caracol, el martes 17). Yo espero estar, así que si eso nos veremos por allí.

Para ilustraros su música he escogido una misma canción, "No more love songs", en dos versiones distintas, una de su época de The Negatives y otra de su disco Music in a foreign languaje. Las diferencias son sutiles, pero os pueden dar una idea de cómo es capaz de tratar una misma canción en dos momentos vitales distintos. Eso sí, su voz suena igual de hermosa en ambas ocasiones, y su letra es toda una declaración de intenciones de un cantante demasiado acostumbrado a cantar canciones sobre el amor. Ya sabéis qué decía el protagonista de Alta fidelidad: "no sé si escucho canciones pop porque estoy deprimido, o estoy deprimido por escuchar canciones pop" (ya oigo las risitas de mis lectores rockeros, pero ya sabéis que algunos no tenemos remedio).

P.D.: El bueno de Lloyd es el artista que mejor pronuncia la palabra "girl" en sus canciones. Palabra de Polidori...

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Lloyd Cole - No More Love Songs Lyrics

Rather than you, she said
I prefer solitude
Rather the company
I prefer cigarrettes

Even Los Angeles
Suffers occasionally
Do you have somewhere to stay?

But no more love songs
Not for me

Igave er whisky
And she gave me everything
There was a boy, she said

Beautiful, eloquent
He went to Spain
And where he went, she went

No Joan of Arc
She was broken discarded
And that was a long time ago

Still, no more love songs
No more love songs
still, you might as well live

I'll drink to harmony
Peace and disarmament
I'll dance the victory waltz

But no more love songs
No more

[Versión de The Negatives.]


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[Versión del elepé Music in a foreign languaje.]


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6 comentarios

  1. Stephin

    Gran disco y muy buena elección... Aunque hay tantas buenas canciones en ese disco de Lloyd Cole and the Negatives que no coincidiremos en la elección.

    A mí me gusta mucho la que has puesto, pero más aún me emociona "Vin ordinaire" (el séptimo corte, si es que mi MP3 no me lo ha descuajaringado al guardarlo en su disco duro).

    Por cierto, es una de mis asignaturas pendientes como asistente a conciertos. Nunca le he visto, ni a él en solitario ni a los Commotions. A ver si se digna a visitar BCN...

    ...A quien sí he tenido la dicha de ver este mismo sábado en directo es a Neil Hannon y su banda. O sea, a The Divine Comedy. Reventaron el Razzmatazz 1 (me sorprendió el llenazo... debió ser cosa de lo asequible del precio para los tiempos que corren: 15 €) y nos hicieron pasar un rato francamente agradable, pese al excesivo calor, los apretujones ocasionales y los p... (agotaría aquí mi batería de procacidades) niñatos y niñatas (siento si incurro en actitud sexista, pero sobre todo niñatas) gafapásticos y modernísimos que van a los conciertos a no enterarse de nada, a lucir palmito, a hablar constantemente y, en general, a joder la marrana a todo el que tienen alrededor.

    Una orquesta variada y de impresionante calidad (batería, dos teclados, violoncello, viola, bajo, guitarra, bongos, xilófono...) y un líder que, pese a su aspecto de tipo birrioso al que todos hubiéramos pegado de leches en el Colegio, domina el escenario como pocos y está en un excelente momento de forma como músico de directo.

    Lástima que no eligieran el mejor repertorio posible, porque hubiera sido apoteósico de verdad. Aún así, salí de allí contentísimo y moviendo el culo al ritmo de ese grandioso twist estilo años veinte que es "The National Express", con el cual cerraron los bises.

  2. Querido Stephin:

    Gracias por tu crónica. Ya hablé sobre Divine Comedy en mis crónicas sobre el Summercase, así que los lectores agradecerán las puntualizaciones / actulizaciones.

    En cuanto a los que lucen palmito en los conciertos, los prefiero a aquellos que no sólo no lo lucen, sino que molestan a empujones a toda la concurrencia y atesoran el mismo interés musical de esos gafapastas que criticas. Al menos a los primeros se les puede mirar a la cara y olerles el sobaco, y no como algunos que suelen terminar sin camiseta y bailando a brincos, aunque toque el grupo más "blandito" del universo mundo sonoro.

    Y, querido Stephin, si tuviera que elegir una canción de Lloyd me sería casi imposible. La única razón por la que he escogido ésta es porque puede ofrecer a mis lectores dos versiones distintas, que era el verdadero motivo de este post, para que comparen. Se me ocurren al menos seis temas de entre ambos discos que probablemente podrían escogerse como mejores que ésta, pero me parece interesante ofrecer, aún así, ambas versiones.

    Un abrazo.

  3. Stephin

    Los batracios bakalas, malotes o flipaos saltimbanquis y "empujaores" que tanto abundan en los conciertos me cargan igual que a tí, no pienses lo contrario...

    ...Lo que pasa es que esa fauna suele darse más en festivales tipo Primavera Sound o por el estilo, sobre todo si cuenta con "carpa dance", DJ's de la muerte o reclamos por el estilo.

    En el concierto del sábado no había ese tipo de público, por lo cual no tuve que sufrir a los saltarines abandonados por su desodorante a los que hacías referencia...

    ...Sí tuve que sufrir, en cambio (hasta el punto de cambiar tres veces de sitio y acabar yéndome al fondo de la sala) a otro biotipo endémico del medio musiquero español, sobre todo de los ecosistemas más poperos por los que yo me muevo: el de las típicas pandillitas-fashion compuestas por varios joveznos y/o joveznas encantados de estar allí, de estar a la última y, sobre todo, de haberse conocido. En tertulia permanente durante T-O-D-O el concierto y usando el móvil sin venir a cuento para contarles al orbe que son ellos y que están allí. Y todo ello mientras se ríen como imbéciles, gesticulan amaneradamente y sostienen su cigarrito asín, como con mucho arte y mucha prosopopeya, con la manita izquierda así como desmayá...

    ...Hazme caso, si el "manuchaísmo" ha sido una tragedia para BCN y la humanidad, algún día alguien deberá sentar ante el Tribunal de la Haya al que inventó El País de las Tentaciones.

  4. ¡ Buenísima elección Polidori !

    Una canción sublime de un disco muy emocionante y sentido. Fue mi reencuentro con Lloyd Cole desde Easy Pieces y aunque habían pasado un montón de años, del el 85 al 2003, me quedé muy enganchado con él. Puestos a elegir canciones de este disco me habría quedado con la que citas que es definitiva o quizás con My Alibi, o Today I’m not Sure.

    Aunque la canción de Cole que me estremecía cada vez que la escuchaba allá en el 84 era aquella maravilla titulada Are you ready to be heartbroken? que siempre asocio a una maravillosa foto de Marylin de espaldas, y con la cremallera de su vestido a medio bajar que se publicó en aquellos días en uno de los primeros Ruta 66, con el subtitulo del estribillo de la canción de Lloyd Cole. Tremenda.

    Saludos ¡!

  5. Querido Mr. Pleasant:

    Al igual que a Stephin, te comento que elegí esta canción porque podía escucharse en dos versiones distintas, y me parecía un buen ejercicio para que mis "lectores" vieran cómo se las gastaba el bueno de Lloyd. Y sí, claro, temas como "Today I'm not sure" son una preciosidad digna de cualquier elogio.

    Gracias por estar ahí.

    Saludos

  6. glo

    mai piu' sogni d'amore...beh si addice tantissimo al mio stato d'animo attuale.sognare di trovare l'amore, l'amore vero,quello che ti strappa l'anima,quello che ti confonde le idee,che ti fa vivere con un nebbione in testa...io l'ho provato..meglio una sigaretta,un wisky. forse meglio un abbraccio...specie se e' sincero.certo nn sognero' piu..ma sto ritrovando la voglia di vivere..leggi se ti capita "sulle sponde del fiume piedra mi son seduta ed ho pianto" di paolo cohelo.
    ciao...a presto..o forse a mai

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