750 millones de euros... por "amor" al arte
Bueno, una cosa tenía que llevar a la otra. Ayer os hablé del cuadro más caro de la historia, y como no podía ser menos, y en mi afán divulgativo (los que ya los conocen pueden saltar este post, por supuesto), ahora no podía dejar de ofreceos un ranking (actualizable, por supuesto) de los cuadros más caros de la historia, un ranking que da como resultado una bonita cantidad total: 750 millones de euros pagados por "amor" a treces obras de arte. Primero van los datos en frío, y luego los comentarios...
Como bien sabéis, en el primer puesto está el Retrato de Adèle Bloch-Bauer, de Gustave Klimt, por el cual se ha pagado 106,9 millones de euros. Ha sido vendido en Nueva York hace escasas semanas.

En el segundo puesto está Muchacho con pipa, de Pablo Picasso, por el que se pagaron 85,6 millones de euros en Nueva York en el año 2004.

En tercer lugar está el Retrato del doctor Gachet, de Vincent Van Gogh, por el que se pagaron 69,15 millones de euros. Fue vendido también en Nueva York en 1999.

En cuarto lugar está el famosísimo Molino de la Galette, de Auguste Renoir, por el que se pagó 61,62 millones de euros, y que fue también vendido en Nueva York en 1990.

En el quinto puesto está La masacre de los inocentes, de Pedro Pablo Rubens, el único cuadro "clásico" del lote que fue adquirido por 60,52 millones de euros en Londres en 2002.

En sexto lugar está otro Van Gogh, su Autorretrato sin barba, por el que se pagaron 59,63 millones de euros de nuevo en Nueva York en 1998.

En séptimo lugar está este Rideau, cruchon et compotier de Paul Cézanne, por el que se pagó 50,71 millones de euros en Nueva York en 1999.

En octavo lugar aparece de nuevo Picasso y su Mujer con los brazos cruzados, adquirido por 46,10 millones de euros en Nueva York en 2000.

En noveno puesto el que fue durante mucho tiempo el cuadro más caro de la historia, Los lirios de Vincent Van Gogh, por el que se pagaron 45,18 millones de euros en Nueva York en 1987.

En décimo puesto está Las noches de Pierrette, de Picasso, por el que se pagaron 43,29 millones de euros en París en 1989.

En undécimo puesto está la Mujer sentada en un jardín, también de Picasso, por el que se pagaron 41,49 millones de euros en Nueva York en 1999.

El duodécimo es este El sueño, de nuevo de Picasso, por el que se pagaron 40,56 millones de euros en Nueva York en 1997.

Y en decimotercer lugar está este Yo, Picasso, un autorretrato del malagueño universal por el que se pagaron 40,09 millones de euros en 1989.

Y ahora alguna conclusión.
Sólo con el primero de los cuadros se gastó el equivalente al producto interior bruto de Kiribati y Santo Tomé y Príncipe juntos; y para lucir estos trece cuadros colgando de la pared de un gran salón deberíamos pagar el equivalente al PIB de Yibuti, o casi la mitad del de Surinam. Vamos, que nos podríamos, literalmente, comprar algún país.
Bueno, no debemos pecar de ingenuidad. Lo mismo que sabemos que hay por ahí restaurantes en los que una cena con un buen vino (pero bueno, bueno) nos podría costar más de un mes de nuestro sueldo (sí, y ya sé que mucho más), tampoco debemos creer que estos cuadros los adquieren gente de verdad interesada por el arte. Sí, es evidente que sí que les gusta y les emociona, pero estos cuadros se adquieren por motivos que van más allá del gusto del adquiriente y del valor de las obras. El caso de la obra de Klimt sí responde a un deseo de adquirir esa obra en concreto, como os expliqué en el post anterior, pero no suele ser la norma habitual, ni mucho menos.
Otra verdad de perogrullo, pero que no deja de ser una verdad como un templo, es que se trata de obras en la casi totalidad de los casos muy modernas, como es lógico. Las grandes obras de toda la vida antes pertenecían a grandes monarcas o a miembros de la más alta alcurnia que las adquirían como parte del patrimonio nacional de las grandes naciones. Los austrias y borbones se demostraron siempre (con un mérito discutible, por supuesto, porque con buena --- bien se ---) unos grandes coleccionistas de arte, y en la época contemporánea casos como el de Guggenheim o Thyssen son casi anecdóticos. Es por ello que las grandes obras están en manos de pinacotecas nacionales, o en algunas privadas apoyadas por gobiernos para su conservación. Imaginaos lo que podría suponer subastar Las Meninas, o la Mona Lisa, o los frescos de la Capilla Sixtina. ¿Os lo imagináis?
Es curioso, pero pensaba que iba a decir que el que gana en el ranking de pintores mejor pagados es Picasso de calle, pero si somos justos, cogemos los diez primeros y descartamos que los siguientes también son del malagueño, descubrimos que hay tres de Picasso y tres de Van Gogh, entre los cuales los del primero suman 174,99 millones de euros y los del segundo 173,96. O sea, que por goleada nada de nada, nasti de plasti. Claro, que Picasso tuvo un reconocimiento de su obra en vida brutal, y no se puede decir que viviera precisamente mal; pero en el caso del holandés ya sabemos cómo vivió y qué poco fue reconocido su arte en su tiempo. Creo que es un caso paradigmático de algo muy curioso que ocurre con estas cosas del arte: un artista segundón, y en algunos casos mediocre como Van Gogh (ya veo la lluvia de críticas y hasta insultos antes esta afirmación; los soportaré con dignidad) se puede convertir en uno de los genios de la pintura a partir del precio que ha adquirido su obra. Así es el arte, y así se (nos) lo he (han) contado.
Un tema que también me llama la atención es que casi todos los cuadros que os he mostrado son retratos, que aunque es evidente que es el género quizá más repetido y admirado en la pintura, no deja de resultar un dato curioso. No sé, juzgad vosotros mismos.
Y para terminar un pelín de demagogia: ¿y si pensamos que una sola de estas obras podría suponer paliar el hambre de millones de personas? ¿Y si lo que se gasta en arte es suficiente para pagar la investigación que acabara con lacras muy graves en el mundo (y no quiero poner nombres)? En el caso del retrato de Adele vamos a poder disfrutarlos todos aquellos que tengamos la suerte de pasear por la Gran Manzana, pero ¿es lícito permitir que alguien se gaste esa cantidad para un disfrute privado? Claro que sí, es la oferta y la demanda, y es la base del capitalismo, pero... ¿no deja de ser insolidario? El arte para muchos no es eso, pero somos unos puñeteros soñadores utópicos.
Empacho de pintura polidoriana. Ya iba siendo hora, ¿no?



3 comentarios
Se que soy un soñador y un iluso pero a mi convencimiento de que ninguna obra de arte cuesta esas cantidades se suma la idea de que nadie debería tener tanto dinero como para gastarse más de 100 millones de euros en una tela pintada y tensada sobre una madera, por mucho que la firme Gustave Klimt o la madre que le parió.
Dicho lo cual disiento de Polidori. Van Gogh no es ni mucho menos un caso anecdótico, de hecho lo raro es un pintor que tenga el éxito en vida del que gozó Picasso. Son muchos más los artistas (de cualquier género) que han muerto arruinados o sin el reconocimiento de su arte que los que lo han hecho ricos y famosos. De los clásicos, prácticamente sólo los que llegaron a ser pintores de corte; de los contemporáneos, prácticamente ninguno. A los fauvista se les llamó de todo y allí había gente como Matisse (el cual por cierto, vivió toda su vida perseguido por el fantasma de Picasso); Toulouse-Lautrec era rico, pero su arte tampoco fue entendido; Manet se pasó media vida en busca del éxito que apenas llegó a rozar...
Normalmente los grandes genios de la pintura no gozaron de excesivo éxito en vida, precisamente pq sus conceptos eran demasiado rupturistas e innovadores para sus coetáneos. Creo que por eso la historia del Arte está llena de salto, rupturas y Salones Independientes.
Para terminar, Polidori vamos a tener que hablar muy seriamente sobre ese "pintor mediocre" llamado Van Gogh... Hombre que me digas que el plasta de Murillo es mediocre vale, que me digas que el genio de Dalí acabó siendo mediocre, vale; que me digas que el egocéntrico de Warhol acabó siendo un inmitador mediocre, vale; que me digas que Yoko Ono es pésima, vale... Pero Van Gogh, hombre estaba más sonado que unas maracas pero ¡¡¡mediocre!!!
Saludos
6 oct 2006 | 10:38 AM
creo que no entiendo quien pone la línea de lo que es "arte" en el arte moderno
más bien me parece todo una gran tomadura de pelo.
tanto... que no dudeis de que yo también intentaré hacer una obra de ese estilo, y después venderla, reconociendo que yo tengo un talento mediocre para el arte, pero tal vez un gran talento para vender una obra o una idea. seguramente la solución a mi duda sea, que hay gente que sabe seducir... pero yo no llamaría a eso obra de arte moderno, lo llamaría: obra de seducción de la gente
9 oct 2006 | 10:10 PM
tengo una coleccion de 11 obras de arte desnudos espectaculares (tecnica oleo sobre lienzo) vendo toda la colecion o una a una contactame email ebenitezarte@hotmail.com
14 abr 2007 | 01:32 PM
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