La Coctelera

Las manos en los bolsillos

Codos que arruinan fortunas

Recordáis este cuadro... ¿verdad?

Pues ayer salió en la prensa una noticia alucinante, delirante... Su propietario, Steve Wynn, que se aprestaba a endosarse 139 millones de dólares por su venta (a él le costo muchos, pero muchos menos, como la cuarta parte), pues se lo cargó... ¡con un codo! No es que se lo cargara del todo, pero el muy torpe estaba en su casa, enseñándoselo a unos amigos, cuando le hizo un siete del tamaño de una moneda. Así, sin anestesia.

El cuadro, que como ya sabéis se llama El sueño, es un retrato de la amante de Picasso, Marie-Thérèse Walter, y fue pintado en 1932. El coleccionista de arte Steven Cohen iba a pagarle a Wynn 139 millones de dólares (110 millones de euros), el precio más alto jamás pagado por una obra de arte (cuatro millones más que el Adele Bloch-Bauer de Gustav Klimt que os conté unos días atrás).

Wynn sufre una retinitis pigmentosa, una enfermedad ocular que afecta a la visión periférica. El caso es que estaba enseñando el cuadro muy orgulloso a unos amigos, y levantó el brazo para mostrar un detalle. Al bajarlo agujereó con su codo la tela, y le hizo un boquete del tamaño de una moneda. El tipo sólo acertó a decir: "Mirad lo que he hecho. Gracias a Dios he sido yo".

Wynn ha amasado su fortuna con la propiedad de varios casinos de Las Vegas, como el Mirage o el Bellagio. Desde luego, aparte de ser un as en los negocios del juego, pasará a la historia por haber establecido una nueva marca entre los patosos... ¡un traspiés que vale algo más de noventa millones de dólares! ¡Jooooooooooder!

Este sí que pudo decir al final de la jornada que no había tenido un buen día. ¡Qué cosas!

Claro, que la pregunta es... ¿tendríais semejante cuadro, con la pasta que vale, sin más en vuestro salón? Yo no podría ni dormir. Casi no puedo ni dormir sólo de pensarlo...

11 comentarios

  1. Stephin

    Espero que este triste incidente no perjudique tanto las finanzas del Sr. Wynn como para verse obligado a subir los precios de sus casinos-hotel: prometí a mi esposa volver alguna vez a Las Vegas y alojarnos en el Bellagio, y me gustaría cumplir con la palabra dada.

    No hay duda de que este caballero es un poco manazas, pero, pelillos a la mar, seamos indulgentes con él...aunque sea sólo por fraternidad chapucera (yo también soy el típico "manos de cerdo" incapaz de desenroscar una tuerca sin hacerme sangre) o en agradecimiento por haber parido dos lugares tan fascinantes como el Mirage (mítico para cualquier aficionado al boxeo que se precie) o el Bellagio.

    ¡Ah, Las Vegas, cuna del "false-false"...! Imposible encontrar un lugar más hortera y desmesurado. Imposible ver individuos de la especie humana más ridículos y deprimentes. Imposible encontrar un lugar más fascinante.

    Habré visto ciudades más bellas, más agradables, más divertidas, más importantes, pero en ningún sitio he sentido la emoción que sentí el día que puse mis pies por primera vez en el Strip, con el asfixiante aire del desierto de Nevada quemándome la cara.

    La lástima no es que se haya roto el cuadro. La lástima es que se venda y salga de Las Vegas. Viendo este "Sueño" picassiano creo que en ningún sitio podría estar mejor que en un salón del Mirage, flanqueado por una guitarra firmada por Elvis Presley y por los guantes que llevó Muhammad Alí en su último combate.

  2. Stephin

    Espero que este triste incidente no perjudique tanto las finanzas del Sr. Wynn como para verse obligado a subir los precios de sus casinos-hotel: prometí a mi esposa volver alguna vez a Las Vegas y alojarnos en el Bellagio, y me gustaría cumplir con la palabra dada.

    No hay duda de que este caballero es un poco manazas, pero, pelillos a la mar, seamos indulgentes con él...aunque sea sólo por fraternidad chapucera (yo también soy el típico "manos de cerdo" incapaz de desenroscar una tuerca sin hacerme sangre) o en agradecimiento por haber parido dos lugares tan fascinantes como el Mirage (mítico para cualquier aficionado al boxeo que se precie) o el Bellagio.

    ¡Ah, Las Vegas, cuna del "false-false"...! Imposible encontrar un lugar más hortera y desmesurado. Imposible ver individuos de la especie humana más ridículos y deprimentes. Imposible encontrar un lugar más fascinante.

    Habré visto ciudades más bellas, más agradables, más divertidas, más importantes, pero en ningún sitio he sentido la emoción que sentí el día que puse mis pies por primera vez en el Strip, con el asfixiante aire del desierto de Nevada quemándome la cara.

    La lástima no es que se haya roto el cuadro. La lástima es que se venda y salga de Las Vegas. Viendo este "Sueño" picassiano, creo que en ningún sitio podría estar mejor que en un salón del Mirage, flanqueado por una guitarra firmada por Elvis Presley y por los guantes que llevó Muhammad Alí en su último combate.

  3. maggie

    ay que codo tan maldito...!!!

    ay que codo tan maldito
    los millones que perdimos!!!!
    tal torpeza, qué infortunio!
    la belleza violentada!
    se rajó alli la tela
    como se rasga la suerte!
    aciago momento aquel
    en que fortuna voló
    solo me queda el consuelo
    de saber que al fin de cuentas
    el zurcido hará famoso
    al autor de aquel codazo,
    junto al pintor de la tela
    ámbos unidos sin fin
    en un destino común:
    que belleza incomparable!
    los millones que vendrán!!!
    la pintura admirarán
    y la prolija costura
    del zurcido buscarán...

    servido por nury

  4. Stephin

    ¿Me ha censurado Polidori? Como estoy seguro de que no es así, supongo que será una irritante gracieta del "sorguar" este de La Coctelera...

    ...He dado a "enviar" hasta tres veces un comentario mío y no sólo no lo ha colgado, sino que encima me ha salido una notita con una cruz que decía algo así como "te repites: ya hay un comentario idéntico al que intentas poner".

    Hay que joderse, lo impertinentes que llegan a ser estos programitas informáticos...

    En fin, tampoco perderá nada la Humanidad por prescindir de un retazo de mi chispeante prosa.

  5. ¡Dios me libre! Anda La Coctelera muy rara, así que habrá sido problemas de los putos duendecillos. Vuelve a enviarlo, por favor, que estamos deseando leerlo, mi dilecto comentarista.

    Un abrazo.

    Ah, y gracias, Maggie.

  6. jolín... una mala tarde la tiene cualquiera desde luego.
    Pero este hombre, menudo manazas, bueno codazos, o como se diga.
    Como para dejarlo a cargo del Guggenheim, menudo peligro.
    Aunque viendo al Roca con el Miró en el baño.... si es que personajes de estos hay muchos y muy variopintos.
    saludos.

  7. A mí no me dolió nada el codazo en el cuadro... Es que soyuna profana de las artes porque no me gustan ni Picasso ni Lorca, y la gente (normalmente la que menos sabe) se echa las manos a la cabeza como si hubiera insultado a la honra de su noble linaje. Lo siento.. los estudié y no me gustan. Comprendo el arte y la pérdida con el codazo... pero no me duele. ¿Qué le hago? ¿Tan mala soy?

    Por cierto, que en mi salón no creo que pusiera a esa mujer... dormida.

    Un abrazo!!!

  8. Uf, querida Antares... ¡qué tema!

    Picasso es un genio de la pintura, sí, y reconozco su valía por lo que supone para la historia del arte, pero desde luego no es uno de mis pintores favoritos, y no creo que haga nunca un post escribiendo sobre su obra, como he hecho (y haré, Dios menguante) con otros autores, pero es que esta historia del codo era tan jugosa que no podía dejarla pasar.

    Y Lorca... Pues, sinceramente, Lorca tiene poemas excelsos, y grandes composiciones, y creo poder estar en lo cierto si afirmo que "Poeta en Nueva York" y el "Romancero gitano" son de los más grandes poemarios hispanos de los últimos tiempos, pero tampoco es de mis poetas favoritos (si es que los tengo). La poesía no es mi especialidad, pero hay que darle al César lo que es del César, y a Lorca su rinconcito de importancia literaria, por encima de cuestiones políticas, reivindicativas y de cualquier otra índole que no sea la estrictamente artística. Claro, que no hay nada peor para un autor que ponerse de moda y convertirse en el estandarte de todos los artistitas que pretenden, gracias a su figura, "crear" cosas en su nombre, ya sean canciones, cuadros, vídeos o películas. Y Lorca es un ejemplo preclaro (y sin querer recordar, recuerdo cierta portada de disco con cierta cantante muy conocida que salía apoyada, de manera virtual, en el hombro del poeta...).

    Un beso, mi querida Antares.

  9. K

    Oye yo creo que me habéis cogido manía.

    Como diría Brecht (aunque es posible que no fuera el primero en decirlo, algo leí el otro día): primero fue Van Gogh, luego Saramago, después le llegó el turno a Picasso y ahora Lorca... Pero ¿qué os he hecho yo?

    Nadie está obligado a que le guste un tipo de arte u otro, es más, ni siquiera hay obligación de que nos guste el arte. Tal y como yo lo veo Picasso es un pintor complicado que no es fácil que guste de primeras, te tienen que llevar a él. Yo tuve la suerte de tener un gran profesor de arte en la carrera, un tipo genial de verdad, que fue capaz de hacerme entender a Picasso. Hasta entonces a mi no me gustaba lo más mínimo, pero desde ese momento le tengo en mi nómina particular de popes. ¡Y ahora me salís con que no os gusta!, lo dicho que no gano para sustos.

    Pero una cosa es Picasso y otra Lorca. ¡Por Dios, Lorca! Eso si es una fibra sensible, porque si a Picasso le tengo en la nómina de popes a Lorca le tengo en el Panteón. Para mi Lorca y Machado son los dos grandes monstruos de la poesía española del siglo XX y, además, de los dos me quedo con Lorca...

    También he de decir que mis gustos artísticos son "una suerte de eclecticismo" bastante anárquico, pero es lo que tiene el arte, ¿no? te gusta o no te gusta, sin explicaciones de por medio.

    PS: Pagar 110 millones de euros por un cuadro me parece, entre otras cosas, una inmoralidad de tres pares.

    Saludos

  10. Stephin

    Yo no comparto la pasión de K por Lorca, Machado o Picasso, simplemente porque no soy un gran conocedor de la obra de ninguno de los tres.

    En cambio, sí soy un enamorado de la ciudad donde ha creado su imperio el caballerete manazas este. Las Vegas no es desde luego la ciudad más bonita que he visto, ni la más agradable, ni la más interesante, ni la más impresionante... Es una enorme desmesura en medio de la asfixiante atmósfera del desierto de Nevada.

    Y, sin embargo, en ningún sitio en el que he estado he sentido la emoción que tuve cuando puse por primera vez los pies en el Strip y me abrumó ese despliegue inaudito de neón y arquitectura imitativa (el estilo "false false", que llaman allí).

    La emoción de lo único, de lo imposible de ver en cualquier otro lugar. Y de lo rabiosamente humano. Porque pocos sitios habrá tan reveladores de la condición humana como Las Vegas.

    Así que, sólo por haber creado esos dos lugares tan horteras como fascinantes que son el Mirage (lugar mitológico para cualquier aficionado al boxeo que se precie) y el Bellagio (prometí a mi esposa volver algún día y alojarnos en el Bellagio. Y quedarnos una tarde embobados delante de sus fuentecitas, como los once golfos entrañables de Ocean's Eleven), ya tiene mi absolución Mr. Wynn.

    Además, viendo el cuadro creo que en ningún sitio iba a estar mejor que delante de una tragaperras gigante, flanqueado por una guitarra firmada por Elvis y unos guantes del último combate de Julio César Chávez.

    ¿Heaven or Las Vegas?, preguntaban los Cocteau Twins en el título de uno de sus mejores discos.... Yo lo tengo clarísimo.

    Además

  11. K

    Querido Steohin, con el permiso, no solicitado, de Polidori corto y pego uno de los poemas del mentado (aprovecho además que hoy está el blog poético)

    Los cabalos negros son.
    Las herraduras son negras.
    Sobre las capas relucen
    manchas de tinta y de cera.
    Tienen, por eso no lloran,
    de plomo las calaveras.
    Con el alma de charol
    vienen por la carretera.
    Jorobados y nocturnos,
    por donde animan ordenan
    silencios de goma oscura
    y miedos de fina arena.
    Pasan, si quieren pasar,
    y ocultan en la cabeza
    una vaga astronomia
    de pistolas inconcretas.

    Oh, ciudad de los gitanos!
    En las esquinas, banderas.
    La luna y la calabaza
    con las guindas en conserva.
    Oh, ciudad de los gitanos!
    ¿Quien te vio y no te recuerda?
    Ciudad de dolor y almizcle,
    con las torres de canela.

    Cuando llega la noche,
    noche que noche nochera,
    los gitanos en sus fraguas
    forjaban soles y flechas.
    Un caballo malherido
    llamaba a todas las puertas.
    Gallos de vidrio cantaban
    por Jerez de la Frontera.
    El viento vuelve desnudo
    la esquina de la sorpresa,
    en la noche platinoche,
    noche que noche nochera.

    La Virgen y San José
    perdieron sus castañuelas,
    y buscan a los gitanos
    para ver si las encuentran.
    La Virgen viene vestida
    con traje de alcaldesa,
    de papel de chocolate
    con los collares de almendras.
    San José mueve los brazos
    bajo una capa de seda.
    Detrás va Pedro Domecq
    con tres sultanes de Persia.
    La media luna soñaba
    un éxtasis de cigüeña.
    Estandartes y faroles
    invaden las azoteas.
    Por los espejos sollozan
    bailarinas sin caderas.
    Agua y sombra, sombra y agua
    por jerez de la Frontera.

    ¡Oh, ciudad de los gitanos!
    En las esquinas, banderas.
    Apaga tus verdes luces,
    que viene la benemérita.
    ¡Oh, ciudad de los gitanos!
    ¿Quien te vio y no te recuerda?
    Dejadla lejos del mar,
    sin peines para sus crenchas.

    Avanzan de dos en fondo
    a la ciudad de la fiesta.
    Un rumor de siemprevivas
    invade las cartucheras.
    Avanzan de dos en fondo.
    Doble nocturno de tela.
    El cielo se les antoja
    una vitrina de espuelas.

    La ciudad, libre de miedo,
    multiplicaba sus puertas.
    Cuarenta guardias civiles
    entran a saco por ellas.
    Los relojes se pararon,
    y el coñac de las botellas
    se disfrazó de noviembre
    para no infundir sospechas.

    Un vuelo de gritos largos
    se levantó en las veletas.
    Los sables cortan las brisas
    que los cascos atropellan.
    Por las calles de penumbra
    huyen las gitanas viejas
    con los caballos dormidos
    y las orzas de monedas.
    Por las calles empinadas
    suben las capas siniestras,
    dejando detrás fugaces
    remolinos de tijeras.

    En el portal de Belén
    los gitanos se congregan.
    San José, lleno de heridas,
    amortaja a una doncella.
    Tercos fusiles agudos
    por toda la noche suenan.
    La Virgen cura a los niños
    con salivilla de estrella.
    Pero la Guardia Civil
    avanza sembrando hogueras,
    donde joven y desnuda
    la imaginación se quema.
    Rosa la de los Camborios
    gime sentada en su puerta,
    con sus dos pechos cortados
    puestos en una bandeja.

    Y otras muchachas corrian
    perseguidas por sus trenzas,
    en un aire donde estallan
    rosas de pólvora negra.
    Cuando todos los tejados
    eran surcos en la tierra,
    el alba meció sus hombros
    en largo perfil de piedra.

    ¡Oh, ciudad de los gitanos!
    La Guardia Civil se aleja
    por un túnel de silencio
    mientras las llamas te cercan.

    ¡Oh, ciudad de los gitanos!
    ¿Quien te vio y no te recuerda?
    Que te busquen en mi frente.
    Juego de luna y arena.

    Pues eso...

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