La Coctelera

Las manos en los bolsillos

La caja musical de la primera fémina

Pandora fue, según la mitilogía clásica, la primera mujer que hubo, una especie de Eva que, mira tú por dónde, igual que la émula cristiana, también se empeñó en fastidiarnos la existencia por ser cotilla (ya sabéis, cosas del machismo consuetudinario, la mala baba de los historiadores y mitólogos contra las mujeres y los males que supuestamente acechan por el supuesto sexo débil; en fin). "Hecha" por Vulcano, a quien Júpiter metió caña para que estuviera animada y adornada con todos los dones y con especiales dotes intelectuales dadas por el resto de los dioses, uno de los titanes, Epimeteo (hermano entonces de Atlante, Menecio y el famoso Prometeo que robó el fuego de los dioses), se quedó prendado de ella. La muchacha venía con un regalito bajo el brazo: una caja que le dio Hermes y que no debía abrir por nada del mundo. Pero la abrió, claro, y todos los males del mundo mundial se esparcieron sobre la tierra, entre ellos la vejez, la enfermedad, la fatiga, la locura, el vicio, la pasión, la plaga, la tristeza, la pobreza o el crimen (sobre la conveniencia o no de considerarlos males, abrimos si queréis el debate). Pandora cerró la caja antes de que todo saliera, y se quedó dentro la esperanza, pero viendo el desaguisado que había montado, abrió de nuevo la caja para que, al menos, nos quedara ésta ante los males que pueblan este mundo.

¿Y por qué os cuento todo esto? Porque os tenía que recomendar algo fascinante, y tenía que darle algún aderezo para no deciros simplemente que entréis en esta maravillosa página: www.pandora.com. Al principio debo reconocer que no le hice mucho caso cuando me la recomendó un amigo, pero ahora estoy absolutamente enganchado. Es una radio virtual. ¿Y cómo se come eso? Pues imaginaos que pudieseis hacer una radio a vuestra medida, con sólo la música que os guste, y que pudieseis ir eligiendo lo que queréis oír a base de aceptar o no las canciones que van saliendo. Pues eso es en lo que se basa pandora, en una radio personal en la que tú partes de un artista que te gusta y ella sola se va encargando de buscar otros artistas y canciones que tengan que ver, ya sean antiguas o muy modernas. Os podría dar ejemplos, pero lo mejor es que entréis, empecéis (os tendréis que registrar en algún momento, claro) y disfrutéis. Os prometo que os va a encantar.

Los criterios en los que se basan son muchísimos, y encima el programa os puede decir en cualquier momento por qué ha elegido determinada canción, para que os hagáis una idea de cuáles son los métodos que tiene para escoger determinado artista. Y todo ello completamente gratis, y con una calidad musical excepcional (para escucharlo desde un ordenador, claro).

Pues ya sabéis: Pandora, en este caso, nos trae en su caja músicas infinitas. ¡Viva Pandora!

Polidori dixit.

[Dibujos de Rossetti y Lefebvre.]

5 comentarios

  1. Muy interesante, iré a ver ;-))
    Conejín

  2. Justo unas horas antes de que colgaras este post, conocí a esa mujer. Me encantó encontrarme de nuevo con su rostro, así, sin buscarlo.

  3. Me alegro, querida Danae.

    Es un placer verte por aquí.

    Un beso

  4. Torombolo

    Hay que hacer caso a los amigos cuando te recomiendan cosas, Polidori...

  5. Lo hago siempre, hombre. Supongo que lo que pasa es que estaba pensando en las Batuecas cuando me puse a probarlo, y ahora lo he hecho con mayor profundidad. Más vale tarde que nunca...

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