Lo juro
Juro por lo más sagrado que esta noche pretendía, ya que tenía algo de tiempo, escribir alguna de esas historias que tenía guardadas en el cajón, pero he intentado ponerme al día de lecturas de los blogs de mis amigos, y de otros a los que estoy suscrito, y simplemente he alucinado. Cuando llevaba leídos cuarenta o cincuenta me he dado cuenta de los inabarcable del tema. Y es que era tal el número que me ha dado un pálpito y he tenido que parar, echarme un poco para atrás en la silla y tomar un poco de aire. Y con todo ello he hecho una pequeña y rápida reflexión estentórea de las mías, expresada en una simple pregunta retórica...
¿Os habéis dado cuenta del inmenso, del ingente número de posts que se escriben todos los días?
Sí, lo sé, más de perogrullo no puede ser esta afirmación. Y sí, yo me caí del guindo cibernético y bloguero hace ya bastante tiempo, pero qué queréis que os diga, jamás pensé que esto terminara tomando estas proporciones. Si estás un par de días sin leer se te acumula mucho trabajo, pero si estás semanas, como yo ahora, sin leer y sin escribir, al final terminar teniendo un tremendo cargo de conciencia por haber dejado pasar tanto tiempo. Es increíble, pero, al margen del verdadero "enganche" que tenemos (no lo neguéis) todos los que estamos metidos en este ajo, tanto los que escribimos como todos (todos) los que leemos, vuelvo a insistir en que no creo que tuviésemos en mente que esto podía llegar a alcanzar estas proporciones apocalípticas. Y con todo ello sé que lo peor es que estoy convencido de que me estoy perdiendo muchas hermosas, encantadoras, interesantísimas o divertidas historias por no tener tiempo para leerlas, pero es que aunque lo tuviera sería imposible abarcar ni tan siquiera una pequeña parte de todo lo bueno que hay en la blogosfera. Y si a eso le unimos que además tienes consciencia de que hay mucha gente que, a su vez, hace el esfuerzo de leerte a ti, te sientes enmarañado en ese inmenso mar que, compuesto de gotas y gotas de posts, actualizaciones y comentarios, se pierde a la vista aunque te subas a la atalaya más alta que pudieras alcanzar.
Yo no sé cómo nos recordarán las generaciones venideras, o es que estamos dando los humanos el último estertor comunicativo de esta "edad de la comunicación" o "edad de Internet" (con algún apelativo similar se conocerá, de eso estoy seguro, cuando lo de "edad contemporánea" quede definitivamente atrás), pero a cualquier extraterrestre que se le dijera que los humanos llevamos haciendo esto apenas unos años alucinaría, no lo podría creer. Se preguntaría "¿qué coño han estado haciendo estas criaturitas antes de que existiera eso que llaman "Internet"?".
Bueno, espero que hayáis esbozado la misma sonrisa que yo al llegar hasta aquí. Lo que tengo claro es que a partir de ahora tendré que leer "en diagonal", como dice un amigo mío, y que valoraré aún más si cabe el tremendo esfuerzo que estamos haciendo todos, al margen de egolatrías y necesidades de expulsar de nuestras meninges todos los pensamientos que tenemos guardados en la mollera.
Así que... ¡quién dijo miedo! Estamos ya metidos en esto aunque no queramos reconocerlo, mis queridos amigos cocteleros. Así que nada, a seguir agitando la ídem para seguir tejiendo historias.
Y vosotros que las leáis.
Polidori dixit.



2 comentarios
Siento lo mismo que tú, y eso que yo me conecto a diario! Lo peor (y mejor) es que conozco mucha gente de la que quiero saber y a la que quiero leer, y repaso los blogs hacia delante y hacia atrás y no doy abasto (puedes darte por aludido, en este punto). Ánimo con las lecturas, ahora voy a leer tu meme.
Besitos, desde la misma ciudad que tú.
:)
5 ene 2007 | 03:05 PM
A mi me pasa algo parecido cuando viajo. Siempre tengo la sensación de que hay tanto que ver, tanto que conocer y el tiempo es tan escaso... Podríamos estar viajando toda nuestra vida y no llegaríamos a conocer más que a una parte ínfima de nuestros semejantes, no llegaríamos a ver más que una mínima luz de sus obras.
Supongo que de eso se trata, de apenas vislumbrar la obra colectiva. ¿Qué seríamos si lo viéramos todo? ¿si lo conociéramos todo? ¿dioses? quizá, pero ¡qué aburrimiento!
Saludos
8 ene 2007 | 08:19 AM
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