Los amantes de Mantua
Aún no me he estrenado en la nueva Coctelera. Los amos nos están dando motivos de alegrías "aspectuales" y algún que otro susto de "conceto", pero en un mundo cambiante y con tanta prisa era de recibo que se mudaran las cosas en este nuestro círculo de amigos (o no) virtuales, y como es de bien nacidos el ser agradecidos, pues damos la enhorabuena a los cambios, y esperemos que se traduzcan en una mayor estabilidad que, como todos sabemos, falta hace.
La falta de tiempo, de tiempo de verdad, para poder escribir no impide tener presente el mantenimiento de esta página, pero he claudicado, y me he dejado vencer por la ausencia inevitable del ritmo de antaño, que era casi diario. Aquellos que me leen ya lo saben, y voy a dejar por ello de justificarme. Esta aventura no ha perdido el rumbo, pero la ausencia de viento apenas mueve las velas. Me apena ver a los marineros ociosos en la borda, escudriñando el cielo con la vista como si quisieran con ella encontrar la ráfaga perdida que hiciera mover la nave como en los buenos tiempos, pero ahora disfruto más con la charla y las historias que me narran. Así que este capitán, por esta vez, se ha convertido en espectador, y ríe divertido con cientos de anécdotas contadas a la luz de la lumbre y con el ron corriendo de escudilla en escudilla. Incluso la pipa sabe mejor cuando la quietud del mar no hace que las brasas ardan demasiado aprisa. Da gusto, entonces, observar el traqueteo de las olas en la quilla y el resplandor del cielo nocturno. Te sientes incluso más libre en esa esclavitud que da la calma.
Ayer, sin embargo, conocí al capitán de otra nave, un capitán curtido en miles de batallas del que tenía muchas referencias, y que era necesario conocer para entender. Creo que hay muchas clases de seres humanos en esta vida, pero de entre todas ellas sobresale aquel que "sabe". Yo no sé mucho, pero "sé" quien "sabe". Y ante esas personas suelo callar y escuchar, e intentar aprender. Sé también que jamás seré como los que saben, porque yo estoy hecho de una madera distinta, pero ver en ocasiones con otros ojos, con esos ojos, me hace entender cuál es la anchura de este mundo extraño, hermoso y cabrón, y quizá con ello pueda conocer, identificar y señalar aquellas esquinas del mundo que yo nunca visitaré, y entender de paso que por mucho que nos digan, por mucho que nos hayan contado, este nuestro mundo tiene límites que son tan claros que alguien que ya los conozca, como esta persona sabia y viajada, puedan hastiar, hastiar hasta querer abandonarlos.
A la postre esta entrevista ha sido un toque de atención. Uno más. Por eso, aquello que dijo el bueno de Jorge
Recuerde el alma dormida,
avive el seso y despierte
contemplando
cómo se pasa la vida
cómo se viene la muerte,
tan callando;
cuán presto se va el placer,
cómo, después de acordado,
da dolor;
cómo, a nuestro parecer,
cualquiera tiempo pasado
fue mejor.
sirva de bocanada de aire fresco para el nuevo andar. Tenemos una responsabilidad, y no es otra que aprovechar el tiempo. Quiero saber más, quiero conocer más, y quiero amar más, y deleitarme más. Así que, queridos amigos, me doy un tirón de orejas que hago extensible a todos: no os adormezcáis, no os adocenéis, huir de lo vano y lo superfluo, esta vida es finita, y son dos días, y uno de ellos lo pasamos durmiendo. Acordaos del viejo Jorge, y tomaos como máxima que, al final de vuestros días, podáis mirarle a la cara y decirle que no, que esos dos últimos versos no eran ciertos.
Pero el título de este post no tiene nada que ver con lo dicho hasta ahora. Antes de que los investigadores nos den un disgusto, antes de que la vida vuelva a pasar su apisonadora por la esperanza de que las cosas bellas son posibles, con todo lo criticable que pueda tener desperdiciar toda una vida por un único amor de juventud, admiremos de nuevo esta foto que ha quedado impresa en nuestras retinas días atrás. Sí, señores investigadores, probablemente descubran que no murieron a la vez, que probablemente este descubrimiento sin igual sea la certeza de que los sacrificios humanos estaban a la orden del día hace cinco o seis mil años, y que probablemente esta joven fuese enterrada en vida junto a su esposo, lo que rebajaría sin duda la beldad del hallazgo, pero déjennos imaginar que el amor de estos jóvenes (como demuestran la ausencia de desgaste de sus dientes), el amor prohibido, el amor desesperado o el amor fatal les llevó a componer quizá la más bella estampa arqueológica, antropológica que haya existido jamás. Algunos incluso dirán que es una falsedad, o algún que otro gilipollas dirá que menuda estupidez la de admirar algo así, pero aquellos que sabemos apreciar el ruido de la hierba al crecer podemos afirmar que si hubiésemos estado ahí, en ese yacimiento, desenterrando con mimo los frágiles huesos entrelazados, nos hubiésemos cagado encima de puro placer por contemplar esto. Por eso, aquí os dejo la foto publicada en cientos de periódicos (entre ellos El País), para que no olvidéis, ni yo mismo, que esto existió, que ese abrazo postrero que muchos imaginaron en la literatura ya ha existido. Era real. Y era hermoso, muy hermoso.
Contemplad, pues, a los amantes de Mantua.


6 comentarios
Pues sí, a vivir que son dos días, da gusto leer cosas tan positivas. Actualizarás poco, pero cuanto actualizas, madre mía.
Los amantes de Mantua existieron y existen, creo yo.
Besitos de la verborrea hecha mujer.
:)
10 feb 2007 | 02:06 PM
Una bella imagen, sí señor, una bonita forma de morir, con la persona amada.
Besos,
10 feb 2007 | 02:35 PM
¿Qué encerrará esa imagen? ¿Un amor prohibido?, ¿incomprendido? Cinco mil años después sigue igual de ignorado, no, no exactamente igual. Cinco mil años después sólo sabemos de la gente que vivió ese momento que estos dos fueron enterrados juntos y abrazados, del resto nada, sólo polvo, ni tan siquiera polvo.
Suele decirse que el tiempo lo puede todo, aunque también se dice que hay amores ajenos al tiempo.
¿Os imagináis que cuando estudien estos cuerpos se descubra que pertenecen a dos hombres o a dos mujeres...?
Salud
12 feb 2007 | 10:28 AM
Escuché por ahí que la explicación más factible era que la mujer había sido sacrificada tras la muerte del hombre y enterrada junto a él.
Pero yo tampoco me lo creo.
12 feb 2007 | 07:05 PM
Ché, me devuelve un correo q te envío.... sobre spin off
http://es.wikipedia.org/wiki/Spin_off
http://es.wikipedia.org/wiki/Spin_off_%28televisi%C3%B3n%29
Le hacen una traducción 'imposible' como derivaje
http://en.wikipedia.org/wiki/Spin-off_%28media%29
13 feb 2007 | 12:31 PM
Estaba pensando eso mismo mientras leía: hermoso, muy hermoso.
13 feb 2007 | 01:10 PM
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