Arcade Fire: el difícil segundo disco
La música siempre nos salva, sobre todo cuando el mundo se vuelve aún más absurdo. Y digo esto después de sufrir los primeros atascos bajo tierra que nuestro querido alcalde ha tenido a bien que disfrutemos en unos túneles en los que no sólo no se puede sobrepasar los 70 km/h (para ese viaje no necesitábamos alforjas), sino que resultan francamente angustiosos, por el aspecto desangelado que tienen. Ni siquiera podemos estrenar túneles nuevos hasta que no se aproximen las elecciones. Túneles que, por otra parte, pagamos y pagaremos todos, lo mismo que cierta televisión autonómica que está haciendo un especial en sesión continua sobre las matanzas de ETA, que algunos quisimos tener olvidadas (y vaya allá la coletilla, con todos mis respetos a las víctimas, pero es que si yo fuera víctima también querría tenerlas olvidadas). Pero éste no, éste no es un post de reflexión estentórea, sino que pretende hablar de música, de música para los buenos tiempos. Así, que allá va.
No hay nada más complicado en este mundo que sacar un segundo disco, más aún cuando la expectación es tal que sabes que tu trabajo va a ser auscultado con lupa por todos los fans, que además son legión. El grupo más
original, saltimbanqui y, en el buen sentido de la palabra "fresco", acaba de sacar un nuevo disco, y los nuevos buenos discos son siempre una buena noticia, una gran buena noticia. Vamos por la primera píldora de
optimismo. Os presento "Keep the car running", del flamante nuevo disco de Arcade Fire:

El grupo de moda de la esfera indie, aquel grupo que se ganó con creces el marchamo de "grupo del año" ha sacado un nuevo disco, y ha superado la gran prueba. Su segundo elepé, The neon bible, es un enorme disco que continúa la estela de su espléndido Funeral, de 2004, y además aporta nuevos sonidos, nuevas propuestas que suenan por completo a Arcade Fire, pero resultan muy interesantes y ricas en matices, como nos acostumbraron en su momento. Funeral fue uno de los discos más pinchados por éste vuestro servidor en el 2004 y 2005, y me consta que de otra mucha gente más. Un grupo que, con esa propuesta musical, tenga la osadía de llamar a su primer disco de ese modo y sonar de esa manera no podía dejar impasible. Y ahora nos regala momentos como este, "Intervention", cuarto corte del disco:

Para aquellos que no conocen a Arcade Fire apréstense a galopar los vientos por los acantilados, bosques y praderas canadienses con este sonido a medio camino a ninguna parte entre el histrionismo, la alegría de vivir, la elegancia del desorden sonoro y el hedonismo musical más cool que pueda escucharse hoy día. Va entonces otro corte con el único y genuino sonido de esta numerosa banda (con siete miembros), "The owell and the lighthouse", séptimo corte.

Un buen amigo mío los definió de este modo: "sí, tío, están de puta madre, pero me agotan", y no puedo decir que no, pero hay piezas en el nuevo disco tan deliciosas como esta "(Antichrist television blues)", que puede
resultar verdaderamente agotadora, pero de esos agotamientos pletóricos, ¿no os parece?

Supongo que muchos pensaréis en Belle and Sebastian, y yo digo que tendríais que meter en la misma coctelera a Dexys Midnight Runners, Echo and the Bunnymen (y eso es mucho decir) y quizá Talking Heads. Batir bien, meterle un poco de locura, un punto de Dirty Three, mucha elegancia y dejar que se le pegue algo del Bowie más añejo y os saldrá un coctail exquisito, sorprendente, vital y descarado. Sí, y quizá entonces se os parezca un poco a esto ("Windows II", noveno corte del disco).
Y luego os apetezca coger ese coche descapotable de tantos sueños húmedos y atravesar Alaska, Canadá y todo el territorio que haga falta con este nuevo himno, "No cars go", décimo corte del disco.
Para mí toda una delicia, una gran noticia. Para vosotros, mis lectores... ¿quién sabe qué puede ser para vosotros?
[Gracias a Radio.blog por permitirme acercaros a Arcade Fire de esta forma tan clara y directa.]


Miss Calamar dijo
Fantástica crítica, fantástico grupo, fantásticos dos discos. A mí no me agotan, a mí me flipan. Ya me agoto yo sola, que soy como siete ejércitos de "arcadesfires", pero haciendo un ruido mucho menos llevadero.
Qué guay que te molen. Y algunos de los que mencionas, son top ten de mis escuchas del ipod de 80 gigas (Echo and the bunnymen, Bowie, y también Belle & Sebastian, pero a otro nivel y menos escuchas)
Besitos.
7 Marzo 2007 | 12:06 AM