Mudanzas, alquileres y cintas de vídeo
Hay tantos cambios en mi vida que hasta me hace gracia que en el propio trabajo tenga que mudarme de mesa, con apenas cuatro meses de "antigüedad". A esas cosas, a las mudanzas me refiero, uno nunca se acostumbra, a pesar de considerarme, muy a pesar mío, un experto. Dicen que tres mudanzas equivalen a un incendio, y lo cierto es que llevo varios incendios en mi vida. Pero este incendio ha sido especial, porque me está agotando, física y mentalmente, y preocupando hasta límites insospechados (sobre todo por la economía). Conseguir un inquilino para mi vieja casa ha sido uno de los ejercicios de paciencia más agotadores, sobre todo porque no soy, precisamente, de los que están acostumbrados a hacer esas cosas, a recibir decenas de llamadas cada día y tener que tratar con gente variopinta que escrutan tu casa como si fuera una chaqueta usada. Pero todo eso pasó, gracias al demiurgo. Ahora la fase montaje de muebles delputoikea, el acumular cartones y el bajarlos cuatro pisos al contenedor, y el de ir poco a poco organizando las cosas sigue su curso. Hasta el punto de que se me ha pasado mi cumpleaños inadvertido. Y eran treinta y ocho los que debía contar, que se dice pronto. Todo es poco para una buena causa: disfrutar del barrio y de estas vistas:




Lo cierto es que una de las cosas que ha acarreado esta reciente y aún no terminada mudanza, como suele ocurrir en todos los incendios, ha sido el deshacerme de una buena cantidad de enseres que se van acumulando y que, al final (todos lo sabemos) resultan inútiles y ni siquiera son susceptibles de ser considerados como recuerdos "intirables". En esta ocasión, pues era inevitable, le ha tocado el turno a varias decenas de cintas de vídeo grabadas de la televisión y que tenían ya un aspecto realmente lamentable, pero que no me atrevía a tirar. Muchas eran películas, incluso había algún que otro programa de televisión, pero lo que realmente me ha costado más tirar a la basura (y han sido unas cuantas cintas) han sido aquellas recopilaciones de vídeos musicales grabados pacientemente de la tele y que suponían todo un repertorio visual de la música y las actuaciones "en directo" de una época. La nostalgia, como de costumbre, casi puede conmigo, pero desde que estamos "youtubeados" reliquias del pasado como esas se antojan francamente inútiles. Claro, pero si hay algo que define al arte y a la nostalgia, y más cuando se unen, es la inutilidad, pero esa es otra historia.
Eso sí, al tirarlas estuve recordando esas cintas especiales que, siempre al lado del vídeo, esperaban pacientemente a ser requeridas con una terrible urgencia, hasta el punto de que los breves segundos transcurridos hasta que esa enorme cinta de VHS conseguía por fin entrar en el aparato y estar lista para responder al botón de grabación (que en el caso de mi viejo Mitsubishi era doble, y complicado de accionar) se antojaban eternos. Luego, los "ajustes" entre grabación y grabación hacían que el componer una de esas cintas (nombradas laconicamente como "Vídeos 1", "Vídeos 2", "Vídeos 3", etc.) se convertía en una delicada operación de especialista que, en la reuniones entre amigos, suponían un motivo de orgullo y satisfacción, demostrados con frases como ésta:
"¡A que está bien grabado!".
Precisamente, hace poco, viendo el de una canción de Sigur Ros, recordé aquellos tiempos en los que los grupos se esmeraban sobremanera en hacer esplendorosos vídeos que contaban historias completas con una producción propia de las grandes pelis, dada la importancia que tenían para vender discos. Vídeos cutres y salchicheros los ha habido siempre, pero algunos otros eran paladeados como pequeños cortometrajes. Sí, sé que hay que pensar en ejemplos preclaros, como el famoso "Thriller" de Michael Jackson, pero yo prefiero quedarme con esta pequeña maravilla firmada por U2 (no conozco el nombre del director, espero averiguarlo), inspirada en Freaks (La parada de los monstruos) de Tom Browning, y que llevaba por título "All I want is you". Es un ejemplo que ilustra a la perfección la idea que os intento explicar. Venga ese youtube:
Hoy día es difícil ver este tipo de vídeos, con semejante producción. Hemos vuelto al sempiterno "grupo con cara de pasarlo muy mal que mira directamente a la cámara". Algunos ejemplos desasosegantes sí que hay, como este "We are in this together" de Nine Inch Nails, pero no deja de ser un empacho de Trez Reznor envuelto en un apocalíptico escenario propio de 1984 o Un mundo feliz (a los que no les guste este tipo de música os pido que bajéis un poco el volumen del ordenador y aguantéis hasta el final, porque merece la pena; y a los que os guste, pues eso, disfrutar de lo burro que se pone el muchacho).
Por todo ello me sorprendió el otro día el vídeo que os presento de los islandeses Sigur Ros, "Glósóli", una verdadera delicia.
En fin, las viejas, oxidadas y medio comidas por la humedad cintas de vídeo han dado paso a youtube, con sus miserias y sus grandezas. Y ya es irremediable. Todo está en su interfaz. Si Borges hubiese imaginado una Biblioteca de Babel audiovisual dudo que se le hubiese pasado semejante cosa por la cabeza. Los tiempos están cambiando. Y muy deprisa.
Agarraos fuerte, para que el tiempo no os atropelle.

2 comentarios
Buff.. Tranquilo, Poli. Es duro, pero sobrevivirás. Pudiste salir "delputoikea", y esas secuelas pasan rápido, créeme. A ver si te envío las fotos de mi mudanza, hace apenas 2 meses... Hace 6 viajé con dos coches cargados hasta el echo de todos mis enseres durante 600 Km, gato incluido, y luego, todo eso a un ático en dos tardes. Literalmente: dos tardes, bueno, con sus noches. Así que mucho ánimo, mucha paciencia, e intenta disfrutar de... de.... e intenta disfrutar. Punto. Jejeje...
Un abrazo!!
17 abr 2007 | 09:55 AM
HAPPY THIRTY-EIGHT!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
17 abr 2007 | 08:14 PM
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