La Coctelera

Las manos en los bolsillos

Una ciudad orgullosa: fin de fiesta (domingo)

Hoy me pasé sobre las diez para ver cómo respiraba el vecino Chueca. En la plaza de Vázquez de Mella los organizadores daban por terminados los festejos y daban la "llave" del Europride 2008 a la capital sueca.

Con mucho público.

Y algún policía haciendo cosas de policías.

Y, bueno, gente ya un poco pasadilla.

Subí un rato a la plaza de Chueca, a ver qué se cocía. Y, bueno, puede decirse que los aledaños, en la calle de San Marcos, estaban de bote en bote.

Atentos a la actuación de una reinona por delante...

y por detrás.

Ya en Chueca la gente se lo pasaba todavía muy bien.

E incluso de vuelta a casa me encontré con un par de pinups en la plaza de San Ildefonso cantando viejas glorias del soul.

La Gran Vía recuperaba su tráfico de siempre...

y yo di por cerrado el Europride del 2007, sabiendo que la fiesta continuaría toda la noche (pero mañana es día de laboro).

En definitiva, fue muy gratificante vivirlo, aunque fuera de soslayo. Me quedé satisfecho pensando en una idea: la fiesta del orgullo gay se está convirtiendo en una más de las que animan Madrid en verano. Y eso es bueno. Quizá para algunos sea una verdad incómoda, pero para otros muchos es un síntoma de que, a pesar de los pesares, las cosas se están normalizando.

Así que bienvenidas las fiestas de un Madrid orgulloso de todos sus habitantes.

Suena esperanzador.

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