Los terribles dos años
Los terribles dos años
A los dos años, los niños pasan por una etapa de deseo de independencia que lleva asociado un desafío a la autoridad, especialmente a las normas establecidas por los padres.Esta etapa del desarrollo del niño se caracteriza, además, por la aparición de las rabietas. Cuando algo no le gusta o se le lleva la contraria, suele reaccionar con llantos, pataletas y gritos. Es muy difícil mantener la calma en estos momentos, sin embargo según todos los expertos, precisamente la calma es la mejor lección que podemos transmitir.
Podemos utilizar varios métodos para controlar estos episodios de rebeldía. Todos tienen sus ventajas y sus inconvenientes aunque parece que los pedagogos están de acuerdo en que las tortas y azotes no son un buen método de aprendizaje.
Mundo Padres.
Una búsqueda más detallada del sintagma “dos años”, al margen de esta etapa infantil, nos da como resultado el período de garantía de algún producto, los años que ha prolongado su contrato algún famoso deportista, o el tiempo que ha estado suspendido por dopaje. Dos años es media legislatura de un gobierno, donde puede verse ya cómo lo está haciendo. En dos años debe consolidarse una relación sentimental (mucho tiempo para una relación que no vaya a ser estable, y muy poco para una que vaya a serlo). Dos años pueden separar el éxito del fracaso, y es un período de tiempo en el que puede dar un giro radical una vida; vaya que si puede dar.
Hace dos años hice una declaración de intenciones, y comencé a hablar de lo que más he hablado, de cine, de música, de vanidades y de sensaciones y angustias. Es un poco ridículo, lo sé, eso de las celebraciones y los aniversarios, pero bueno, esto, sea como sea, para bien y para mal, para lo bueno y para lo malo, en la salud y en la enfermedad, sólo tiene un responsable: éste que os escribe y espera, dios mengüante, seguir escribiendo. Pero este blog es también un niño de dos años que se rebela contra su padre, contra las normas establecidas, con sus rabietas, pataletas y gritos. Pero bueno, así son los vástagos...
En definitiva, hoy hace dos años que nació este personaje, este nick, pseudónimo o como queráis llamarlo. Polidori lleva dos años paseando sus manos metidas en los bolsillos. Y no le ha ido mal, porque ha narrado muchas cosas, algunas interesantes, otras menos, con más o menos visitas (único medio de medir el “éxito” o no de un blog), las suficientes para seguir adelante, pero no suficientes para creerse alguien en la blogosfera (creo que ocupo el puesto 920.000. aproximadamente, en el ranking de Technorati). Pero bueno, existo, y pienso, al menos; estoy, cogito, y sum, más peripatético que certero y sistemático. Fluctuante, indeciso y sinuoso como un meandro. Pero aquí estoy, vivo y coleando, fresco, del día, o al menos lo intento.
Los datos: con éste, 379 artículos, 1.607 comentarios. Cientos de fotografías y de enlaces, y 70.373 visitas. Datos, simplemente, pero bastante más de lo que imaginaba hace dos años, cuando todavía eso de los blogs seguía siendo algo para “iniciados”.
Son demasiados las cosas que agradecer, primero a la propia Coctelera , por las facilidades y la fantástica herramienta que crearon para poder comunicarnos, porque al fin y al cabo eso es lo que importa, comunicarnos. Gracias por intentar hacernos las cosas más fáciles, aunque sean a veces más difíciles, y gracias por seguir ilusionándonos cada día con la ya inmensa red de “amigos”, “fans” e “ídolos”.
Y gracias a vosotros, los que me leéis. Muchos o pocos, tuertos o derechos, moros o cristianos, amigos o enemigos, de dónde vengáis, allende los mares o desde esta misma esquina. No voy a dar nombres, porque todos os sabéis ahí. Los de La Coctelera, blogs afines o lectores tan ajenos como anónimos transeúntes. Es una satisfacción imaginaos delante de vuestra pantallas perdiendo el tiempo con mis divagaciones. Resistiremos el envite del tiempo y sus reveses. Y a veces incluso reiremos.
Todo empezó con una foto desde el cabo Matxitxaco. Vaya, pues, otra perspectiva del mismo lugar y de un mar que añoro mucho. Porque todo es cíclico. Siempre.

P.D.: Un recuerdo muy especial para la Pitu, que sigue marcando mis artículos con maullidos y ronroneos. Y también para Innes, como no podía ser de otro modo.

7 comentarios
[...] y una legión de seguidores arrastraba en las sombras, atentos al menor de sus gestos, ávidos de signos y ansiosos por ser los primeros en interpretar sus palabras [...]
Un abrazo, camarada :)
22 oct 2007 | 02:23 PM
Enhorabuena y gracias por estos dos años, querido Polidori. Hacen falta para llenarlos muchas ideas (te sobran), un muy buen ánimo (que sabes que te envidio) para expresarlas, y mucha constancia y paciencia para mantenerlo. Un abrazo y etc...
22 oct 2007 | 03:54 PM
¡Felicidades! Yo te sigo desde hace poco tiempo, pero acabo de descubrir que comenzamos el blog casi a la vez. En estadísticas me ganas jeje.
23 oct 2007 | 09:07 AM
Tironcillo de orejas pertinente, algo de confetti, un par de matasuegras y como siempre un fuerte abrazo. Que cumplamos muchos más por aquí.
23 oct 2007 | 02:02 PM
¡Ajá, Flanagan! ¡Te has convertido más en un lector de blogs que en un hacedor!, ¿eh? Lo sospechaba.
Y me consuela, qué coño. No soy el único.
Gracias a todos.
23 oct 2007 | 03:06 PM
Ahora mismo tengo durmiendo en la habitación de al lado a alquien que nació el mismo año que este blog. Justo cuando uno se duerme aprovecho para dedicarle unos minutos al otro.
Gracias Poli por hacerme estar al corriente de la vida y de las inquietudes de un amigo al que, por circunstancias de la vida, no veo todo lo que quisiera.
¡¡Felicidades!!
24 oct 2007 | 12:29 AM
Efectivamente amigo Polidori, más lector que hacedor. Y a veces disfruto más leyendo que escribiendo, situación que me gustaría revertir y volver a ser el que era. Pero nunca abandonaré la noche, es nuestra criatura ;-))
Un abrazo.
24 oct 2007 | 01:16 PM
Escribe un comentario