La Coctelera

Las manos en los bolsillos

All those moments will be lost in time

... like tears in rain.

De nuevo la magia. La tanta veces imitada y nunca conseguida atmósfera asfixiante de Los Ángeles en 2019.

Los hace luminosos de la Tyrell Corporation sirviendo de guía en la metrópoli monstruosa cuyo cielo surcan halos de fuego.

Los coches de policía sobrevolando el techo de la ciudad y elevándose en el aire con enrarecidos chorros de humo blanco.

De nuevo el siniestro Gaff haciéndole una proposición nada honesta al rudo e indolente Deckard.

La aparición de la hermosa Rachael, sofisticada y caprichosa, como nunca jamás hemos visto en pantalla aparecer a un robot.

El asesinato más cruel e innoble que jamás se haya rodado a manos de un protagonista, de un "héroe", por la espalda y a alguien desarmado, estrellándose en un mar de cristales antes de caer.

La unidad de placer más recordada del cine, mimetizada en la colección de juguetes más extraña e inquietante en nuestro recuerdo.

Una de las partidas de ajedrez más famosas del celuloide, previa a una lucha dialéctica memorable entre la criatura y el hacedor.

Una persecución hermosa, entre restos de una civilización decadente y luces que iluminan a los protagonistas entre ventanas rotas y saltos al vacío.

Y el cazador cazado, los aullidos en la noche y la más hermosa de las criaturas que ha brillado más que nadie salvando a aquel que quería matarle.

Y uno de los finales más hermosos de la historia del cine.

Blade runner, la mítica, la mejor película de ciencia-ficción, la que probablemente sea la película de culto más famosa de la historia, está ahora mismo, y sólo por esta semana (como ya advirtieran los microsiervos ) en Barcelona (cines Verdi) y en Madrid (Verdi y Kinépolis, sala 19 y versión remasterizada DIGITAL).

Ayer volví a ensimismarme. Volví a sentir la magia. Además, como nunca lo había visto. El templo de la diversión adocenada denunciado por Scott en 1982 me ofrecía una versión limpia, con una excelentísima imagen digital y un sonido digno de nuestros tiempos. Impagable.

Advertidos quedáis. Sólo por esta semana.

Y a quien no le guste que le den. Él sabrá.

P.D.: Las críticas, que todos hacemos, se quedan para otro día. Yo creo que iré de nuevo esta semana. Porque lo recordaré mucho tiempo.

1 comentario

  1. torombolo

    It's too bad she won't live. But then again, who does?

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