La Coctelera

Las manos en los bolsillos

Feliz at-no nuevo

Estar suscrito a La palabra del día es una verdadera gozada para aquellos que gustan de saber del origen de algunos vocablos de nuestra lengua. Así, descubrí una curiosa etimología: la palabra año ya existía en el primitivo hablar de las comunidades prehistóricas europeas. Acoqui:

En las primitivas sociedades agrarias, el curso de las estaciones, desde la temporada de la siembra hasta la cosecha anual, revestía una significación mucho más considerable que la de hoy, puesto que era la actividad principal de la comunidad, que trabajaba casi exclusivamente para asegurar la supervivencia de sus miembros.

Los antiguos prestaban especial atención a la época que consideraban el inicio del ciclo, cuando la duración de los días empezaba a aumentar en el hemisferio norte alrededor de la fecha que hoy llamamos 21 de diciembre hasta alcanzar su máxima duración, seis meses más tarde.

El inicio de un nuevo año ha sido desde siempre para los hombres una ocasión de renovar aspiraciones, esperanzas y proyectos, así como una oportunidad de rogar a los dioses un tiempo propicio para sus cosechas.

A ese período de alrededor de 365 días y cuarto, que corresponde a un giro de la Tierra alrededor del Sol, las comunidades prehistóricas indoeuropeas lo llamaron at-no, palabra que dio lugar en latín a annus y en las lenguas romances a año en español, an en francés, ano en portugués, any en catalán y anno en italiano, entre otras.

Vaya, resulta que los trogloditas en taparrabos decían una palabra parecida a la nuestra para nombrar el año. Así, con tan ancestral vocablo en mis teclas os deseo, y perdón por el retraso, un feliz at-no nuevo.

Que, por cierto, me dan escalofríos cuando pienso en el dígito. 2008, quién lo iba a decir. Se nos está acabando la década, cago en riau.

Vuelvo pronto. Estas vacaciones han sido lesivas para mi blog, y para mis costumbres nocturnas. No es bueno acostarse a la misma hora que uno acostumbra levantarse, no.

Hasta ahora mismo.

14 comentarios

  1. Pues mira que tonteria,no conocia esa página y me voy a suscribir ya...un saludo

  2. Interesante modo de empezar el año nuevo. Que el regreso a los horarios habituales te sean leves ;-)). Un abrazo.

    Flanagan

  3. Te sea leve, hablemos bien, por Dios.

  4. Ja, ja.

    Tranquilo Flanagan (parezco El Llanero Solitario), a ti te perdono todo.

    Y sí, Tara, merece mucho la pena, no lo dudes.

    Un abrazo para ambos.

  5. ¡Qué estupenda noche pasé con vosotros!Whisky Cooler y Filología.
    Te he enlazado en mi blog y espero correspondencia por tu parte porque he visto que tienes lectores inteligentes: yo también los quiero.

  6. Querido bachiller:

    Es un honor. Ya está usted debidamente enlazado, y animo a mis lectores a que se adentren en su busque de hojas supresivas de lo real.

    Hojas para la supresión de la realidad.

    Echaremos más como esa, y mejores, ya lo verá.

    Un abrazo.

  7. K

    Feliz año, con evidente retraso.

    Pero digo yo, ¿de qué comunidades prehistóricas indoeuroeas hablamos? y, sobre todo, ¿cómo se han apañado para saber qué nombre le ponían estos tipos al año?

    No es que uno quiera dudar de la página en cuestión, pero si eran prehistóricas no escribían (resumiendo) y sino escribían ya me contarán ustedes de dónde se han sacado la etimología de marras. Puestos a hablar con corrección, si escribían no eran prehistóricos sino protohistóricos. Ya saben aquello de que no es lo mismo vérsela que mirársela ;-))

    Salud

  8. Querido Ks los mismos deseos para ti.

    No voy a entrar en honduras etimológicas, pero es evidente que muchos vocablos tendrían que decirse de alguna forma antes de que el latín que llamamos "clásico" quedara fijado, así que no me extraña que el vocablo "año" se dijera de forma parecida desde el principio de los tiempos, pues nombra a una entidad de tiempo muy importante desde que el mundo es mundo. Claro, pero no soy experto en el tema, y la página en cuestión parece bastante fiable, o al menos me lo ha parecido siempre. En cualquier caso, qué quieres que te diga, a mí me pone que sea así, y ese romanticismo filológico no me lo quita nadie. Pues eso.

    Y una simple duda: me cuesta creer que todas las civilizaciones que conocemos sean históricas o protohistóricas. Se me ocurre pensar que no se han hallado vestigios escritos, sin más, de esos pueblos indoeuropeos, pero al menos no me podrás negar que sí existe ese indoeuropeo, aunque no se tengan vestigios escritos. En definitiva, que esos tipos "hablaban", y si "hablaban", por propia evolución etimológica me creo que nuestro año vengan de "anno", y este de "at-no". Claro, que esa es una cuestión de fe, mientras nadie demuestre lo contrario. Pero eso sí: fe en la filología, claro.

    Un abrazo.

  9. K

    Hombre, Polidori, el romanticismo tiene su gracia pero la Historia no deja de ser Historia por mucho que los románticos se empeñen en que el rey Arturo llevara una armadura brillante y cabalgara al ritmo de Carmina Burana ;-))

    De todas formas, la respuesta es sí, todas las civilizaciones que conocemos son históricas o propohistóricas. Otra cosa es que queden cosas por descubrir, otras por comprender y unas cuantas por descifrar. Pero si es una civilización es porque tenían un cierto desarrollo y eso les convierte en "bichos históricos"

    No hay forma de saber cómo escribían los humanos en la Prehistoria porque no han dejado testimonio de ello. Tenemos su arte pero nada parecido a un sistema de escritura. Ya ni te cuento sobre saber cómo sonaba su lenguaje, eso es pura ciencia ficción. Podemos leer y comprender los jeroglíficos pero no podemos saber cómo los pronunciaban ellos.

    Evidentemente las comunidades prehistóricas tendrían algún término para referirse al año, pero no hay manera de saber cuál era. Algunos lingüistas han tratado de reconstruir este idioma original comparando distintas palabras de los idiomas actuales que comparten este tronco común. De esta forma se ha llegado a algunas especulaciones sobre según qué términos, pero no dejan de ser eso, especulaciones.

    ¿Por qué llamamos té al té si en Oriente se le llama scha o chai? Las etimologías no son siempre lo que parecen.

    Salud

  10. Una de las características del signo lingüístico es la arbitrariedad. La relación entre el significante y el significado es arbitraria, en cualquier lengua. No podemos saber cómo escribían, pero sí cómo hablaban. Las leyes fonéticas son eso, leyes (no sin excepciones), y sorprende percatarse de cuánta matemática hay en ellas. Si podemos describir diacrónicamente el castellano o el resto de lenguas, también podemos hacer esa descripción a la inversa, y saber, así, cómo hablaban los romanos, por ejemplo u otros pueblos.

  11. K

    Irene, disiento (y mira que uno es atrevido)

    La relación entre el significado y el significante es arbitraria, sí, a día de hoy. No siempre fue así. Los jeroglíficos egipcios no tienen nada de arbitrarios. Recientemente se publicó un estudio, hablo de memoria pero podría buscarlo, que sostenía que los caracteres chinos son, en realidad, la evolución de un sistema de escritura anterior basado en jeroglíficos (evidentemente sin ninguna relación con los egipcios), en dibujos que representaban aquello a lo que se referían.

    Por regla general sabemos cómo escribían los pueblos de la Antigüedad (hay excepciones pero se conserva escritura de muchos de ellos), lo malo es que no somos capaces de saber qué escribían. No hemos logrado traducirlo.

    Un trono, tras el cual hay un semicírculo y, bajo este, un huevo; si se encuentran dibujados sobre una señora sentada con gorro, para los egipcios significaba lo que nosotros conocemos por “Isis”. Lo escribían tal cual. Esa combinación de símbolos está en cientos de paredes y sarcófagos por todo Egipto pero nadie tendría ni idea de qué significaban de no ser porque en la piedra Roseta hay una traducción al griego. ¿Cómo sonaba, entonces, en la garganta de un antiguo egipcio el nombre de Isis?

    Salud

  12. K

    Perdón, con quien disiento es con Innes... ¿En qué estaría yo pensando?

  13. Vale, y ahora entro yo... ¿y qué tiene que ver el egipcio con el indoeuropeo? ¿No crees que pueda saberse, por involución del lenguaje, de una forma aproximada cómo se decía algo en indoeuropeo? Coño, si tenemos una evolución de la palabra latina annus en casi todos los idiomas de Europa, ¿no podríamos saber aproximadamente como sonaría antes del latín?

    ¡Ay! Cómo cuesta dar una categoría científica a los avances de la filología. Eso sí, para ponerle careto a Tutankamon sí que nos lo tragamos todo...

    Abrazo, mi polemizador favorito (aunque añore a otros que ya no se prodigan por aquí).

  14. Los caracteres egipcios, o jeroglíficos, no son signos lingüísticos, sino iconos.

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