La Coctelera

Las manos en los bolsillos

Violencia cobarde, violencia de dominio y (claro) sexista

Desde hace varios meses (aunque es un problema social desde hace años, décadas podría decirse) me ha venido crispando el tratamiento que los medios de comunicación, y en especial los programas amarillo-pestilentes de toda condición, dan a los casos de asesinatos incluidos en los consignados con la famosa etiqueta de "violencia de género". Es difícil calibrar dónde está el límite entre la necesidad y el derecho a estar informado, que debe pasar por conocer todos los detalles de estos terribles casos; y la evidencia de que airear las acciones de estos malnacidos no hace sino poner más "de moda" si cabe estas acciones sin sentido, dando unas alas innecesarias a los hijoputas que disfrutan vejando y maltratando, del modo que sea, a sus parejas y encuentran así un motivo para terminar con un gran golpe de efecto su macabro modo de vida conyugal (por ponerle un nombre a eso que llaman vida, claro).

Lo que opine este humilde blogger no sirve, evidentemente, para crear conciencia ciudadana, pues el que yo defienda que estos casos no deben tratarse así en la prensa no sirve de mucho, pero que una publicación periódica y solvente incluya un decálogo de actuación ante estos casos es una gran noticia. Esto es lo que aparece en las páginas de Público, y desde este foro lo aplaudimos con firmeza:

Decálogo para informar sobre violencia de género.

Básicamente lo que viene a decir se resume en una gran sentencia: la violencia de género no es un suceso, sino un problema social. Por eso, identificar a las víctima o hacer hincapié en los "motivos" del delito no sirve sino para hacer aún mayor ese problema.

Enhorabuena a Público. Veamos si cunde el ejemplo.

1 comentario

  1. María

    La ausencia de comentarios favorables a tu artículo, por sí sola, ya es síntoma de la enfermedad social que padecemos.
    Saludos cordiales.

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