Los pequeños gestos
Era un manifestación más contra el terrorismo. Una más de las que ha habido, como diría Nacho Vegas, al norte del norte. No cambia el escenario: unas decenas de personas en una plaza nueva de las que abundan en ese norte, los paraguas inclementes ante la inclemencia del tiempo. Ese txirimiri impenitente, ese calabobos a la castellana, que cala literalmente hasta los huesos, obliga a aguantar el tipo a los presentes, mirados con lupa por las cámaras inapelables. Todo transcurre de forma habitual, pausada, y llega el momento final, la traca que dirían algunos, y los presentes repiten, con unanimidad, el mismo gesto. Todos, ante las inclemencias, se miran con complacencia, los ojos hartos de llorar contra otros ojos ahítos como el resto y repiten el mismo gesto: cierran uno a uno los paraguas, apéndice natural de los norteños, y usan con plenitud ambas manos para cerrar un aplauso contenido.
La vida, la lucha se hace de esos simples gestos. Los rostros empapados han luchado como mejor sabían: dejando escurrir las lágrimas de lluvia entre las palmas de sus manos.



1 comentario
.....que bien escribes Polidori... el terminar de leerlo, un escalofrio me ha recorrido el cuerpo, por lo bien narrado, y por la profunda situación que tantas veces vemos , y que tan cansados estamos de ver...
22 abr 2008 | 09:55 PM
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