Cementerio de elefantes

Hace ya semanas que tenía intención de escribir sobre la sensación que te da el ver todos los días los mismos carteles (enormes carteles) en un cine que hace ya mucho que se cerró, cuando ha saltado la noticia de que el mítico Palacio de la Música (el cine que atesoraba el mejor sonido de aquel entonces) también va a seguir el mismo camino del cine Avenida. Aún recuerdo, hace muchos años, estar dando clases de primitiva informática en Azpe mientras veía los enormes carteles pintados a mano. Mi ciudad se está convirtiendo en un inmenso cementerio de elefantes, con los esqueletos secándose al sol.
Sé que es el signo de los tiempos, y el precio que tienen que pagar todas las ciudades, pero estamos hartos de que nuestra ciudad se esté convirtiendo en un decorado, y que a la gente le preocupe más que unos aprendices de bailarines que salen en televisión posen ante los flashes y las cámaras que el que su ciudad se esté transformando a fuerza de especulación y mal gusto. La antaño avenida del cine, como quería el pusilánime de Manzano, se está convirtiendo en la avenida de la horterez y la muchedumbre iletrada e irritante a golpe de musical y conciertos de una cincuentona Ana Belén.

Madrid se aburre de modernidad prediseñada y cartón piedra. Madrid estertora entre graznidos bien pensantes. La antaño canalla se está convirtiendo en zafia y chabacana.
Y ya no la conoce ni su puta madre.



2 comentarios
Por lo menos el Palacio de la Música parece ser que va a correr mejor suerte, volviendo a ser lo que fue en un principio:
ttp://eldoctorhache.wordpress.com/2008/05/23/la-musica-vuelve-a-su-palacio/
¡Algo es algo! Y no poco, en este Madrid tan despreciado tradicionalmente por sus mismos munícipes.
Un saludo muy cordial y seguimos leyéndonos.
31 may 2008 | 07:46 AM
Ojalá sea así, Dr. Hache.
Gracias y un saludo.
2 jun 2008 | 12:08 AM
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