La Coctelera

Las manos en los bolsillos

El ejército silencioso

Antes, cuando vivía en Vallecas, pensaba que era cosa del barrio, pero aquí, en el centro, ocurre con la misma frecuencia y predestinación. Hasta el punto de que, cuando tengo que tirar algo de ropa o algún objeto usado pero que aún puede servir para algo, simplemente lo deposito encima del cubo de la basura. Entonces, el ejército silencioso se hace cargo, y en menos de un cuarto de hora ese objeto aparentemente inservible desaparece sin remedio. Como si fuese cosa de selección natural.

Casi me alegro de no poder ver desde la ventana el cubo de la basura.

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