In memoriam: Paul Newman
Cuando se nos muere alguien así sobran muchas cosas. Un par de posts que tengo en el tintero se van a quedar ahí. Fue uno de los grandes. De los enormes. Y además era un buen tipo. Uno de los pares de ojos glaciares más famosos de Hollywood. Uno de esos que sobrevivió al Actor's Studio sabiendo sacar más de sí de lo que se esperaba. Uno de los mejores galanes que no quiso encerrarse en el estereotipo de galán al uso. El inolvidable protagonista de Marcado por el odio, La gata sobre el tejado de Zinc, La ciudad frente a mí, El buscavidas, Dulce pájaro de juventud, La leyenda del indomable, Dos hombres y un destino, El golpe y, porque no, El castañazo. Uno de los rostros más deseados, admirados y reconocibles de la especie humana. Un hombre a la postre sencillo (para ser quién era) que ha querido despedirse en la quietud de los suyos.
¡Qué grande eras, querido Pablo!
Descansa en paz.



1 comentario
Lo dicho por ti,sobran muchas cosas,cuando se nos muere alguien...pero todos hemos escrito sobre él..era tan buen actor!abrazos
28 sep 2008 | 09:05 PM
Escribe un comentario