La Coctelera

Las manos en los bolsillos

De dónde vienes

Un niño de apenas cuatro años se empeñaba, día sí y día también, en quedarse a solas con su recién venido al mundo hermanito. Los padres, preocupados por los celos tan habituales, temían que pudiera hacerle algún daño, y se lo impedían siempre dándole todo tipo de largas. Sin embargo, el niño continuaba día tras día solicitando a sus padres que le dejaran quedarse un rato solo con su hermano. Los padres, bien por terminar de una vez con aquella manía de niño pequeño, bien por simple claudicación, accedieron a dejar un rato a los dos niños solos, advirtiendo, eso sí, al mayor que tendría que dejar la puerta abierta.

En cuanto el niño se adentró en la habitación los padres pegaron ojos y oídos al dintel esperando a actuar en caso de que escucharan o vieran algo raro. Y petrificados se quedaron al escuchar lo siguiente:

¿De dónde vienes? A mí ya se me está olvidando..."

Esto no es el comienzo de ninguna película de terror, sino algo que nos contaron en una reunión de amigos la noche del pasado sábado. Ni siquiera parece una leyenda urbana, pues era una confidencia de una profesora de una escuela de padres que supuestamente la escuchó a una de las parejas allí apuntadas.

A mí se me pusieron los pelos como escarpias. Fue una mezcla de ternura y de terror. Y el tema venía de cuáles eran los recuerdos más antiguos que teníamos.

No sé vosotros qué pensáis. A mí me recuerda a un viejo relato que nunca llegué a terminar (y sé que no es original, pero qué lo es) de un hombre que vivía su vida al revés.

¿Cómo sería ser consciente de tu más tierna infancia?

¿O es que lo fuimos?

3 comentarios

  1. Yo tengo un recuerdo que creo que es el más antiguo... Recuerdo la habitación alargada de la casa de verano de mi abuela, una noche de finales de verano. Recuerdo que la cuna estaba en la entrada de la habitación, y al final la cama de mis padres. Se vio un relámpago y sonó un trueno. Un bebé lloraba (sé que era yo... es como si toda la escena la viera desde fuera), y mi madre venía a consolarme, vestida con un camisón azul, largo, con unos pequeños bordados blancos en las mangas cortas, casi tirantes. Recuerdo ver sus manos en mi pecho calmándome y a mi padre en la cama.
    Mi madre dice que es imposible ese recuerdo, que nunca dormíamos en aquella habitación, pero estoy tan segura de que aquello fue real que ojalá un día pudiera demostrarlo.

    Un abrazo.

  2. pitry

    Buenas...
    Pues sí, la verdad es que a veces los comentarios de los niños son sorprendentes... y espeluznantes, pero desde el punto de vista del niño tiene mucha lógica el preguntarselo al pequeñín.

    Por cierto, respecto al relato de la vida al revés no sé si tienes noticia de una peli de David Fincher que se estrenará esta Navidad, "el curioso caso de Benjamin Button", y que trata de un niño-viejo que va rejuveneciendo con el paso del tiempo. Creo que al niño lo dará vida Brad Pitt... bueno en otras pelis como Seven o El club de la lucha la combinación Pitt-Fincher, dio buenos resultados, a ver que tal... a mi de momento me entra mucha curiosidad supongo que será de lo mejorcito para ver en Navidad entre papas noeles y renos que van de graciosillos... (por la red anda el trailer si lo encuentro te lo mando)

    Un saludo Polidori !!

    pitry

  3. Querida Antares: yo juraría tener recuerdos de muy pequeño, de año y pico, pero no sé si son recuerdos o cosas que me han contado y he ido asumiendo como vivencias. En cualquier cosa, es fascinante pensarlo.

    Y a ti, Pitry, qué decirte: gracias por estar siempre ahí. Veré la película, a ver de qué va.

    Un beso a ambas.

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