Mis fotos de bautizo son en blanco y negro
Tenía que pasar, pues todo aquel que guste de procrastinar sin remedio, más tarde o más temprano termina cayendo en las redes del facebook. Y a mí me ha llegado la hora...
Pasados los primeros momentos de lógico estupor, uno se ve inmerso en una red de infinitas redes en las que cientos de fotos, comentarios y demás ardides del maligno para hacerte perder el tiempo te asaltan desde todos los rincones de la página. Y, claro, no he podido por menos que entrar en el juego metiendo el hocico hasta el corvejón. ¿Y de qué mejor manera? Pues subiendo fotos, fotos de todas las épocas, pasando convenientemente al blanco y negro viejas fotos que me parecía mejor tuvieran ese formato.
Pero hete aquí que he empezado a echar cuentas, a poco que comencé a etiquetar fotos, y me he dado cuenta de que muchas de ellas en las que aparecen mis viejos amigos tienen ya más de veinte años. ¡Dios, veinte años! Yo, para esa época, ya era un universitario pizpireto que peinaba tupés y flequillos, y que andaba por el mundo con un rictus de joven nostálgico pseudointelectual y pseudomoderno.
Resultado: ahí está de nuevo la sombra de la famosa crisis. Y no me refiero a la tan cacareada recesión, sino a la propia personal de estar ya irremisiblemente inmerso en la cuenta atrás de la cuarentena. Así que, recopilando hitos, aquí os dejo algunas parcelas de la memoria que a los más jóvenes van a dejar fascinados:
- Hice los primeros trabajos de carrera con una máquina de escribir y típex, y los últimos con una impresora de agujas que hacía un ruido infernal.
- Mi primer coche tenía cámara dentro de los neumáticos. Un Seat Marbella color blanco que hizo de coche guía de maquinaria pesada y que, por no tener, no tenía ni asientos traseros.
- Mi primera tele en casa tenía una gran rueda donde cambiar los canales, y era, por supuesto, sólo en blanco y negro. En ella vi series tan "coloridas" como V, en la que mis amigos aseguraban que salían rayos verdes, pero yo nunca los vi.
- He tenido un tocadiscos portátil, y he visto cartuchos magnéticos para usarlos en la radio del coche.
- Los primeros juegos de ordenador a los que jugué en casa de un amigo se cargaban con una casette.
Podría seguir recordando cosas que han desaparecido, pero sería terriblemente arduo de leer. Lo importante, lo que da título a este post, es que las fotos de mi bautizo son en blanco y negro porque era lo habitual en 1969. Y este hombre que me sostiene es un cura que no tengo ni idea de cómo se llama (ni qué será de él, claro, casi cuarenta años más tarde), pero que ofició mi bautizo en la vallecana iglesia de San Diego.
Las redes sociales es lo que tienen: pueden convertirse en una máquina, perfectamente engranada, de fabricar nostalgias. Avisados quedáis.

2 comentarios
¡¡¡¡ah pecador!!! otro que ha caído en las garras del libro de las mil caras.
(una lástima... ya está infectado)
jajajajajajajaja
25 nov 2008 | 09:06 PM
hola
16 ago 2009 | 05:48 PM
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