Puestos a ser utópicos
El mundo está cambiando, y Marx (ambos, Karl y Groucho) ríen desde las alturas. El capitalismo se ha demostrado (también) como un mal sistema al permitir lo que ha permito. Es un sistema obsoleto, pero por desgracia me temo que nosotros no veremos su fin.
Tras una fiesta de navidad de la empresa (con todo lo que eso conlleva), ayer fuimos, con frío y viento, a ver Ultimátum a la Tierra (remake del filme homónimo de Robert Wise de 1951). La película, salvo algunos aciertos, es floja, y además tiene niño, lo que le resta muchos puntos. Pero estas pelis apocalípticas me fascinan. Como ya sabréis, el motivo por el que la especie humana debe desaparecer en este caso es por la acción de una civilización muy avanzada que ha decidido que, ya que no somos capaces de dejar de destruir la Tierra, y constatando que somos una especie destructiva, lo mejor es quitarnos del medio, pues habitamos uno de los pocos planetas capaces de albergar vida en muchos años luz a la redonda y nos lo estamos cargando irremisiblemente (algo sobre lo que, por supuesto, no tenemos ningún derecho).
La visión de la peli ha hecho que cambiara la intención primigenia de este post. Mi intención era elucubrar hacia dónde debería encaminarse la humanidad puestos a ser utópicos... Porque, si lo somos, ¿por qué no lo somos del todo? Por soñar, soñemos con lo imposible, sabiendo que nunca podrá realizarse. Pero el problema es que todo lo que se me ocurría estaba demasiado cerca de la anarquía, régimen político que todos sabemos que no tiene mucha consideración ni afinidades. Pero, dándole una vuelta más a la tuerca, quizá querría pensar más bien que tendrían que ser los sabios e inteligentes los que lideraran el planeta, que es el modo en que yo quiero entender la anarquía: un régimen mundial en el que los que realmente saben (sabios, filósofos y científicos) fuesen los que tomaran las decisiones de manera justa, sosegada y equitativa, a la manera que ya vislumbrara Sócrates hace ya veinticuatro siglos. Ya os digo, puestos a ser utópicos no se me ocurre ningún plan mejor. Así, conceptos como bienes, dinero, poder, coacción social o desigualdad desaparecerían de un plumazo. El mundo estaría regido por una búsqueda completa del bien común y del cuidado de nuestro (si es que lo podemos considerar nuestro) planeta. Pero todos sabemos que eso es justamente lo contrario de lo que ocurre; el mundo está regido por una sarta de desalmados sin escrúpulos que están rendidos al capital, en menor o mayor escala.
Así que, incluso asumiendo que la trama de la película fuese cierta, y (y perdón por el spoiler) los invasores nos dejaran una última oportunidad, todos sabemos que no serviría de nada, pues volveríamos a caer una vez más en los mismos errores en los que hemos caído desde que el hombre domina el planeta. Algo que hace ciertamente dudoso el sentirse orgulloso del ser humano.
¿Qué hacer? Se impondría la revolución desde dentro, pero teniendo en cuenta el fracaso del comunismo. Todos debemos poder vivir la mejor de las vidas posibles, porque todos tenemos los mismos derechos. Sin embargo, ahora que se han cumplido sesenta años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos eso suena a chiste, tal y como están las cosas en todo el mundo. Obama no podrá ser el salvador de la humanidad, pues debe ser la humanidad la que se salve por sí misma. Pero me cuesta rumiar estas palabras en el teclado cuando escucho la violencia (casualidades de la vida) aflorando ahora mismo bajo mi ventana en forma de pelea callejera.
El ser humano es detestable, y también es maravilloso. ¿Habrá alguna vez una generación que pueda vivir en paz y armonía alguna vez en el mundo? Quisiera desear que hubiese sido la nuestra, pero eso ya no es posible. Pero si queremos que sean nuestros hijos los que disfruten de ello, debemos empezar la revolución nosotros mismos.
¿Por dónde empezamos? Yo ya empiezo a darle vueltas a la cabeza. Lo que concluya os lo iré diciendo. Al fin y al cabo para eso está esta categoría de mi blog: para rumiar reflexiones estentóreas.
[Camiseta de http://www.reizentolo.com/].

6 comentarios
Obama es solo un hombre, con todo lo malo que eso conlleva y, además, político. Yo no esperaría nada. Pero si de la situación que está atravesando el mundo actualmente saliese algo bueno, ya podíamos darnos con un canto en los dientes.
No se si esto se denomina pesimismo antropológico o algo así... Un saludo.
15 dic 2008 | 07:15 PM
Hace tiempo fui una habitual lectora de tu blog. Después, cosas de la vida, dejé de leerte. Y hoy, por casualidad, me he reencontrado con tu "puestos a ser utópicos"...y he vuelto a pensar...joe...qué bien escribe y qué cosas más bonitas dice este tío. Me encanta.
Un saludo desd el norte.
16 dic 2008 | 07:34 PM
Gracias Ioni. Me adulas... Es un placer escribir para gente como tú. Gracias por seguir ahí.
17 dic 2008 | 12:06 AM
En la película:
Reacción de los militares: disparar y marcar territorio
Reacción de Sócrates: tengo un montón de preguntas que hacerte!
Entrañable, no?
Viva Sócrates! -sobretodo ahora, que Grecia vuelve a liderar a Europa... bueno, es más un deseo que una realidad, lo sé, pero a que suena inspirador -
17 dic 2008 | 07:46 PM
El azar me trajo a esta página. Leí este post. Ni qué decir que me ha gustado. Sobre las cuestiones que planteas aquí ya he hablado yo algo en mi blog, dentro de la sección 'mundomanía'. Me extraña que digamos cosas parecidas, cuando ni yo te había leído antes, ni tú -supongo- me has leído nunca.
Un abrazo y feliz invierno (que no navidad),
Jo
25 dic 2008 | 10:15 AM
¡Ay, Dj Vicks! Sócrates... Hay muchas cosas que se han perdido desde los padres griegos. Un abrazo.
Estimado Jo. Efectivamente, nunca te había leído, pero intentaré hacerlo. En cualquier caso, es fácil escribir sobre cosas parecidas cuando vives en este mundo de locos, pero la magia está en cómo contarlas. Saludos
25 dic 2008 | 09:26 PM
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