El Comando Filológico en Euskadi
Sí, así es. El Comando Filológico estuvo el puente pasado por tierras euskaldunas. Y como era de esperar, fue un viaje espléndido, no sólo por el tiempo, que fue mucho más que benévolo, sino también por volver a poder disfrutar de la bendita tierra vasca, algo que procuro hacer siempre que puedo. Y como no podía ser de otra forma, el Comando se hizo notar nada más traspasar la "frontera" entre Castilla y Euskadi, por el imponente puerto de Orduña, cuyo cartel fue debidamente corregido. Véase a Innes en plena acción:

Y, como ya es habitual en las acciones del Comando, acá está el resultado (debe advertirse de que, como no disponíamos de rotulador blanco, he hecho una simulación con Photoshop, para que se vean mejor las intenciones):
Acciones del Comando aparte, nunca me cansaré de alabar los rincones tantas veces visitados de estas tierras, sobre todo del valle de Ayala y del norte de Vizcaya. Y qué decir de Bilbao, una de esas ciudades que siempre sorprenden, no sólo porque ya antes la consideré hermosa, a pesar de la supuesta y sempiterna fealdad que se le achaca, sino porque hay que reconocer que cuando las autoridades saben hacer bien las cosas las hacen (y sabéis que suelo siempre criticarles lo contrario). La ciudad está espléndida, muy hermosa y transitable. Quizá "las siete calles" hayan perdido el sabor de antaño, pero hay que reconocer que el Arenal está francamente bonito, especialmente bonito, lo que unido a la socarronería y cordialidad de siempre de los lugareños y lo "andable" que está la ciudad se ha obrado el milagro: la vieja ciudad gris e industrial ha pasado a ser una hermosa ciudad que no sorprende nada que sea ya calificada de "turística", imagino que para regocijo de los de "El Bocho" y sorpresa de los foráneos. Tengo ganas de volver, a ser posible un día de diario, para pulsar el ritmo (de hecho sólo estuvimos de noche) de la ciudad, pues me he llevado una gratísima sorpresa.
De lo demás, los rincones de siempre igual de hermosos. Pero este post es más que nada para que visitéis las pocas fotos que he subido a flickr, entre ellas ésta de uno de mis rincones favoritos del mundo mundial ya en el anochecer: el cabo Machichaco.
Y una cosa más: una foto que me hizo Innes mientras hacía la foto anterior. La verdad es que me encanta, y, bueno, uno también tiene su corazoncito ególatra:
No dejéis de visitar mi cuenta en flickr. Pronto estaré de vuelta con más temas, y con más tiras de Innes, que sé que las estáis esperando.
Nota: Hemos cambiado de estación y de portada. Llegó al fin la primavera. Y como era de esperar, os dejo con la cabecera de la estación anterior, del viejo amigo Friedrich, Paisaje de invierno (1811, Staatliche Museum, Schwerin).



4 comentarios
Anda!!! jajajaja Has venido a mi tierra. Me alegro que te haya gustado.
Por cierto muy hábil lo del cartel.
Saludos.
28 mar 2009 | 10:58 PM
Jolines, pues tan insistentes que han sido los de las pintadas ya podían haberle puesto el palito a la I. Jejeje... Si alguna vez paso por allí, me acordaré de vosotros, seguro.
29 mar 2009 | 07:55 PM
Gracias, Coleccionista de Sueños. Lo cierto es que viví allí una temporada, y me siento un poquito ayalés.
Antaritas... Deberías ir. Es un rincón muy especial. Un beso.
30 mar 2009 | 11:32 AM
He notificado la existencia del Comando Filológico en la siguiente dirección:
http://bajoelvolcan.blogspot.com/2009/03/el-ortografo-de-la-via-p...
31 mar 2009 | 11:43 PM
Escribe un comentario