La Coctelera

Las manos en los bolsillos

Lévi-Strauss y el jefe de todo esto (revolucionado)

Hace pocos días se murió Claude Lévi-Strauss, uno de esos personajes que no se conocen porque él se cuidó mucho de que no se le conociera fácilmente, pero que a poco que indagues en su biografía descubres que "te suena" muchísimo, a pesar de que yo sea absolutamente profano en antropología, y de que más me suena su "maestro" que él mismo, pues sí que sé algo del famoso análisis estructural aplicado por Ferdinand Saussure en la lingüística (o al menos sabía cuando estudiaba esas cosas), y que el bueno de Lévi-Strauss aplicó a las ciencias humanas. Y dicho sea de paso que me dan mucha envidia los antropólogos, aunque cualquiera que observe con ojo curioso el comportamiento de los sapiens sapiens tiene algo de antropólogo, y creedme que yo soy muy observador de esta especie.

Después de Ayala y López Vázquez era como para decir basta, pero la cosa parece no terminar. Los obituarios están que arden; será el tiempo, o será el mes de noviembre, extraño, en la frontera estacional entre los estertores del verano y el frío contundente que ha de venir, pero el caso es que en esas estamos, y eso no lo va a cambiar nadie. Así que, pongamos al mal tiempo que ha de venir buena cara desde el principio.

Continúo con ganas de contar muchas cosas, y con poco tiempo para hacerlo, pero desde hace mucho tiempo (de hecho, la noticia es del 21 de septiembre, y aquí podéis ver un enlace de su publicación, directamente del texto de Efe en El Confidencial, lo que a la postre prueba su existencia, y poco más, claro) tengo guardado esto, deseando poder contarlo. Y es que, gafes del oficio, manejo todos los días decenas de titulares más o menos relativos a la educación. Y digo más o menos porque esta noticia es más menos que más (bonito juego de palabras), pero eso ni viene al caso ni tiene la menor importancia. Lo único que os pido es que leáis éste así, sin anestesia, tal y como lo vi yo, camuflado entre otros que atendían a concapas, gabilondos, loes y demás educancias":

Máximo jefe de Tierra cree el próximo curso marcará inicio de una revolución

Tras quedarme patidifuso por varios instantes (eternos), me hice inevitablemente varias preguntas:

  • ¿Máximo jefe de Tierra? Joder, ¿Obama? No le pega. No le pega ni a Bush (padre, claro; al otro le pega una buena bofetada en la cara en todo caso). ¿Quién podría ser el jefe de la Tierra? ¿El papa? ¿El Dalai Lama? ¿Oprah? ¿Pedro J.? Bueno, no, éste es el jefe de El Mundo, que no es lo mismo. ¿Quién será, entonces?
  • ¿Cree? Vaya, yo pensaba que el jefe de la Tierra no cree, sabe. Y menos se atreve a dudar en público.
  • ¿Una revolución? Vaya, así que nos ha salido un jefe revolucionario. Quién lo hubiese imaginado...

Por desgracia la cosa era mucho más simple, pues, como comprobaréis si leéis la noticia, sólo se trataba del jefe del Estado Mayor, el general Fulgencio Coll, pero así, a primeras, la cosa parecía más una conjura a nivel planetario que una defensa de un nuevo sistema "revolucionario" de enseñanza militar.

Sé que es una tontería, pero a mí me sirvió (y me sirve) para acordarme de la ética periodística (¡ay, aquellos buenos tiempos de Caiga quien caiga!), de los manuales para escribir titulares y para sonreír.

Dados los tiempos que corren es más que suficiente.

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