La Coctelera

Las manos en los bolsillos

Entonces... ¿dónde está Lorca?

Si se demuestra lo que ya parece patente, que Lorca no está donde casi todo el mundo pensaba que estaba, si son verdad las tesis de Gabriel Pozo y el cuerpo fue sacado de ese lugar (o dónde fuera que le diesen el tiro de gracia) y llevado a una fosa común para quitar de en medio los incómodos restos (incómodos sobre todo para el tío Paco), entonces... ¿dónde está Lorca? Los trabajos se han retrasado por el mal tiempo (imagino que estas temperaturas no son las mejores para escavar, y además de manera concienzuda), pero para el martes que viene se supone que habrá acabado el trabajo.

Ante los dos escenarios posibles, el que aparezca parece ahora el más difícil. Quedan sólo dos fosas por abrir, y las posibilidades y las oportunidades se agotan. Gibson ha dicho hoy mismo que "tiene que estar ahí", que para eso se acotaron estos terrenos, pero... ¿y si no está?

Lorca, y lo dije hace un año, pertenece a todos, y los que honramos su figura queremos también honrar sus restos. A ojos de los que no están directamente implicados en el caso, parece como si la familia tuviera más cosas que ocultar, a pesar de que el propio Gibson dice que no, que no es posible ocultar una cosa tan gorda como retirar los restos del poeta sin que nadie se entere. Pero yo discrepo: Rosales es un apellido con demasiado peso en todo este tinglado, y dudo que la noticia del fusilamiento fuese tan difundida como, en aquellos días siguientes al terrible suceso, no se pudiera remover la tierra sin armar demasiado escándalo, antes de que se sospechara siquiera la posible localización (incluso para dejar una roca enorme, como la que ha aparecido). Así, Lorca puede estar enterrado en cualquier sitio, incluso confundido entre otras miles de osamentas. ¿Por qué no en el mismísimo Valle de los Caídos? Quién lo sabe.

Pero, si alguien lo sabe, tanto empecinamiento en guardar el secreto... Si al final realmente no aparece, alguien está viendo todo el revuelo y se está riendo de todos nosotros. Y me da igual que entre sus apellidos aparezca un "Rosales" o un "Lorca". Todo este asunto es tan feo, hosco y desagradable que me dan náuseas.

Este país, estado, nación, realidad cultural o lo que quiera que sea, o lo que sea para cada cual, no resteñará sus heridas hasta que cosas como éstas no se terminen de solucionar, de aclarar de una santa vez. Por el bien de todos...

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