Cuerpos
Todo es tierra en una fosa común. Los cadáveres se hacen todo uno, y no se es capaz de distinguir brazos de nalgas, rostros de nucas, tobillos de antebrazos. Las posturas son obscenas, como en una gran orgía, pero los cuerpos no se abrazan, se amontonan. No huele a sexo en el ambiente, sino a tierra y descomposición. Un olor que atraviesa, que epata y aniquila el entendimiento. Los cuerpos ya no piden justicia, ni se preguntan el porqué. No exigen ni protestan, sólo quieren desaparecer, por no molestar. No buscan una respuesta, salvo en qué momento las malvas comenzarán a enroscarse sobre su reseca piel. En Ruanda, en Auschwitz, en Camboya o en Haití. Da igual que sea la tierra que se rompe, el mar que enloquece o el gatillo que se desenfrena. Los cuerpos se hinchan, la piel parece barro reseco y los rostros se pierden entre vísceras y miembros pardos. La ropa, entre jirones, muestra lo inmostrable, lo guardado con celo hasta hace poco tiempo, una macabra broma que deja ver culos desafiantes, piernas abiertas de par en par, pantalones a medio bajar, torsos contorsionados o un turgente y joven busto junto a unas manos que agarran el bajo vientre, como a la espera de un temprano embarazo que nunca va a prosperar. La muerte sin rostro entre océanos de tierra. Tan sólo una catástrofe más.
Foto de Olivier Laban, vista en The Big Picture.
Actualización: crónica impactante de A. Jiménez Barca en El País.




2 comentarios
joder, polidori, vi que Big Picture había dedicado un especial a Haití pero no había querido verlo porque sabía que iba a ser duro. Gracias por devolverme a la realidad, hombre, gracias por hacer inevitable la frase de Matrix: Es inevitable, Mr. Anderson, inevitable.
20 ene 2010 | 11:40 PM
Lo siento. Te juro que no pude evitarlo. Y no quiero quitar la foto, quiero que sea, sí, inevitable verla. Podemos mirar hacia otro lado, pero esta vez no, hay que mirar y reflexionar. De veras que lo siento, pero, como diría el vizconde de Valmont, "no he podido evitarlo".
21 ene 2010 | 12:51 AM
Escribe un comentario