La Coctelera

Las manos en los bolsillos

Los cielos están ardiendo

Cuando todo va mal, cuando respirar cuesta, cuando la realidad es jodida, aburrida, tediosa, repugnante, cuando el mundo se quiere poner a contracorriente, desde los políticos absurdos hasta la realidad más cruda, la única forma de salir es la evasión. Los verdaderos musicales, los de los cuarenta y los cincuenta, fueron creados para que la gente pudiera evadirse de las inmensas desdichas de un mundo herido de muerte por la guerra (hoy sólo sirven para solaz de los simples). Yo suelo recurrir a viejos amigos que, como The Radio Dept., saben abrir los cielos hasta dejarlos ardiendo.

No estoy fino. Espero que me perdonéis, queridos lectores. Tengo un par de cosas en la mollera, pero ahora no es el momento.

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