La Coctelera

Las manos en los bolsillos

Cómo está El Mundo

Hay cosas que indignan, pero hay cosas que duelen. Es lo que tiene soltar a los perros, que luego te parece excesivo lo que han hecho de la pobre víctima con sus colmillos, e intentas guardarlos para que no se note demasiado el estropicio que han causado.

Uno no se harta de leer la columna diaria de José María Izquierdo porque siempre encuentra suculentos bocados que llevarse a la boca de la "alegre muchachada", cómo él les llama; pero no creí que me iba a adelantar a su veredicto diario por una breve reseña escuchada esta mañana en Radio Nacional (aunque a muchos les gustaría que fuese más "nacional", pero de las de antes, nacional del antiguo régimen). Juan Ramón Lucas le leía un titular a un responsable de una organización andaluza que lucha contra la impunidad de los crímenes del franquismo (ahora no importa cuál), y que obvió por lógicas razones, el cual rezaba así: "Griñán busca mujeres rapadas hace setenta años para darles mil ochocientos euros". No podía creer lo que estaba escuchando, así que tiré de red y pude comprobar que sí, que efectivamente el periódico de Pedro J. Ramírez publicaba ese precioso titular nada menos que en la portada de su edición nacional. Podéis seguir este enlace para comprobarlo. Y lo que es peor, luego se dieron cuenta da la barrabasada y enmendaron la plana es su edición digital con este otro titular: "La Junta dará hasta mil ochocientos euros a las mujeres que prueben vejaciones del franquismo". Un encanto los chicos de El Mundo, ¿no creéis?

Me vinieron a la cabeza muchas cosas, muchas conversaciones con amigos de Extremadura y Andalucía que me narraban con tristeza lo que suponía para las mujeres, sus familiares, que apoyaron al bando equivocado, raparles la cabeza (oprobio de los oprobios para una mujer de la época, pues cercenas de cuajo su femineidad), desnudarlas y hacerles tomar aceite de ricino para que se lo hicieran todo encima, y así pasearlas por las calles del pueblo muchos años después de haber acabado la contienda. Intento abstraerme, y pensar que son cosas de la guerra, que nada bueno traen, y que barbaridades como ésas eran algo habitual cuando una guerra fraticida se impone en un país. Así que quise restarle importancia a que en pleno siglo XX se hubieran utilizado métodos de escarnio propios de la Edad Media, pero que un señor director de un periódico y su consejo de redacción, hoy miércoles 22 de septiembre de 2010, tenga la desfachatez, el mal gusto y la indecencia de publicar un titular tan ofensivo, denigrante y estúpido como ese, y sea además capaz de ponerlo en la portada de su periódico excede los términos de la política, el amarillismo o la dicotomía de pensamiento. Aquí no estamos hablando ni de izquierdas ni de derechas, no hablamos de revanchismo o de oportunismo, no hablamos de electoralismo ni de opinión, no hablamos siquiera de periodismo, hablamos de zafiedad y de indecoro, de asco en definitiva. Quisiera que ese aceite de ricino hiciera el mismo efecto en sus intestinos, y soltaran de una jodida vez toda la mierda que guardan dentro y se sientan tan heridos como se sintieron esas mujeres.

En fin, en definitiva, y que me perdonen mis lectores que buscan otras cosas en este blog, decía que me he adelantado en mis pensamientos al blog de Izquierdo, quien se ha referido al mismo tema en su columna de hoy, así que recomiendo de nuevo su lectura, que podéis seguir en este enlace. Y, por cierto, podéis además seguir otra de las perlas del libelo de Pedro J., en boca de otro de sus ilustres columnistas, y repasar un escrito (ver aquí) que está dando la vuelta a la red de manera vertiginosa y que ha ocasionado que quiera darse a su autor, un tal Salvador Sostre (descorbatado y desafiante en su foto "oficial" para el periódico) el título de "Gilipollas del año" (yo ya soy fan, claro) por su (cómo definirlo) "jovial" artículo sobre José Antonio Laborderta, que como bien puede leerse por ahí, es necesario leer con antiácidos en la mano, para que no se estropeen más las tripas después de una digestión tan pesada. Ya se sabe, "cuando las ganas de joder aprietan, ni las carnes de los muertos se respetan".

¡Cómo está el patio, mis queridos lectores! Menos mal que a veces se cuela una buena noticia: la aparición de Ciudad K en nuestras televisiones y red de redes (enlazado aquí). Un verdadero oasis de inteligencia y socarronería que recomiendo vivamente que veáis.

¿Para cuando un post de música, o de arte, o de cosas más banales? Joder, es que no me dejan...

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