Silencio
Tengo demasiados motivos para guardar silencio. Y no, no tiene nada que ver con recientes acontecimientos deportivos. No me gusta lo que tengo a mi alrededor. No me gusta la política local, la política nacional, la política internacional, los problemas en mi trabajo, los problemas laborales de otra índole (y que tienen que ver con torticerismo de esas cosas llamadas mutuas de riesgo laboral), los problemas en mi caso colaterales con la Agencia Tributaria, el terrorismo de estado y los insomnios propios del cambio de horario entre los minipuentes y el laboro semanal. En resumidas cuentas, que estoy cabreado, cansado y ciertamente negativo. Ya vendrán mejores momentos para esto, que el blog está para otras cosas...



1 comentario
Creo que lo que te ocurre es el mal actual...podemos tolerar muchas cosas, pero llega un momento en que se tornan tan pesadas estas cargas que nos protegemos con el silencio, nos retrotraemos y en nuestro interior buscamos reconfortarnos o simplemente hallar una cuota de paz...ánimo ya pasará y continuarás con ese ese entorno que no es de los mejores...allá ni acá.
Un saludo
3 may 2011 | 11:25 PM
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