La Coctelera

Las manos en los bolsillos

El inicio de una era

No me parece casualidad que hubiese escrito esto hace justo un año, pero si algo tuvo de profético, me alegro de ello. ¿Sumarme?, ¡claro que me sumo! Y probablemente me pase mañana por allí, día crucial en el que las movilizaciones en toda España y parte del extranjero, pero ejemplificadas en la de la Puerta del Sol, tomarán verdaderamente su pulso para enfrentarse a un mal sistema e intentar renovarlo. Mis obligaciones semanales (maldita sea, qué racha llevo) no me lo han permitido antes.

Reproduzco, por no dar más vueltas, tres twitts que he escrito hace muy poco:

Joder, ¿de verdad, de verdad, está empezando algo, o el domingo por la noche nos despertaremos de un dulce sueño? #acampadasol

Pensemos con un poco de calma: después del 22-M, con tranquilidad, porque hay tiempo, elegir representantes y crear un nuevo partido. Aprovechar esta fuerza y dar donde más duele.

Pensar que el germen de un mundo nuevo se geste en la Puerta del Sol me hace estar orgulloso.

Poco más tengo que decir en este período de autoimpuesto silencio. Que votemos el domingo, pero con cuidado. Y que aprovechemos la ocasión para que después de las elecciones sirva, de verdad, todo esto para algo. Y entonces sí que podremos decir que nosotros estuvimos ahí, en un momento histórico de verdad, sin necesidad de excusas deportivas ni catástrofes horribles, sino en el germen de algo grande que haga del mundo algo mejor, mucho mejor.

Todo sea para que se me quite de encima, de una puñetera vez, esa desazón que me produce haberme hecho tan pesimista con respecto al ser humano. Quizá por fin vuelva a creer en él, quizá.

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