La Coctelera

Las manos en los bolsillos

ETA deja la violencia

Brindemos por ello. Es éste un día de felicidad, aunque alguno no se alegre. Así que debemos estar todos de enhorabuena, a pesar de ellos.

Nunca me imaginé cómo sería el día en que se acabara ETA. Pues mira tú por dónde, ha sido hoy. Aún recuerdo aquellos días de mi adolescencia en Madrid en los que tenías miedo, del de verdad, a que te pillara un atentado. E incluso recuerdo mis años en Bilbao, cuando mataron a un nacional al día siguiente de haber estado yo en el mismo sitio renovándome el carnet de identidad. Aún recuerdo la angustia de mi amiga M de Vallecas cuando aquella bomba destrozó todos los cristales de su casa. Y la rabia de aquella manifestación por Miguel Ángel Blanco, por todas las víctimas, la última de ellas con las de la T4.

Y pese a quien pese, me alegro de que haya sido Zapatero quien lea el comunicado oficial. Aunque muchos no estén de acuerdo conmigo, creo que se lo merece. Y el tiempo me dará la razón.

Salud, queridos lectores.

Escribe un comentario