Un "ya está bien" sobre lo que leemos y escuchamos
Salgo de mi atolladero diario, que me tiene realmente anulado (un mixtura perfecta entre nudos y madejas en el trabajo con eventos sociales y personales que me tienen frito y sin tiempo ni para respirar) para enlazaros un impepinable artículo de los chicos de Malaprensa, nunca suficientemente ponderados, para que nos demos cuenta de la estulticia en cadena que hace que hasta los más renombrados comunicadores den pábulo a noticias absurdas y no sólo no contrastadas, sino completamente falsas. A mí me parece realmente asombroso.
Leer noticias se está convirtiendo en una verdadera gymcana.
A ver si puedo retomar este espacio, que está el pobre muy descuidado.



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