La sequedad
Estoy seco. Bloqueo intelectual, dicen. He empezado dos posts, tengo un texto "por encargo" pendiente, y necesito cerrar otro capítulo de eso que ya sabéis, y no me siento con fuerzas. Me cuesta escribir esto por pura apatía.
Las galaxias colisionan y yo sólo puedo asombrarme de mis congéneres al solaz de la primera jornada de piscina.
Sí, desde aquí puedo escuchar el estruendo sordo de miles de estrellas chocando unas contra otras, absorbiéndose entre ellas con sus juegos gravitatorios (como en esta foto que nos quitó ayer el aliento)...

mientras la gorda de mi vecina se tira todo la tarde hablando por teléfono con sus mórbidas redondeces tostándose al sol del prematuro verano.
Veo los halos de espacio interestelar brillando en la noche cósmica...
mientras todos los niños de la urbanización chillan hasta quedarse mudos, sueltos como ovejas en el pasto.
Siento el tintinear de los cuerpos celestes allá donde la luz del sol se aleja...
mientras los ciento veinte kilos de mi vecino se estrellan con estrépito contra la superficie del agua.
Me creo volando en las estrellas y sólo alcance a ver mamíferos en una acequia.
Bienvenidos al verano.



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